Escribe: Rodrigo Chillitupa
El desastre logístico de la jornada electoral del pasado domingo 12 de abril tiene más aristas que la Fiscalía deberá investigar a profundidad para determinar si existió corrupción. Más aún con la renuncia oficializada de Piero Corvetto, cuya gestión al frente de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) demostró graves irregularidades que favorecieron a la empresa Servicios Generales Galaga SAC —contratada por S/6 368 000—, que ya había sido penalizada en tres ocasiones por no cumplir a cabalidad con los servicios de transporte y distribución de carga y equipos tecnológicos.
La controversia radica en los términos de referencia (TDR) establecidos por la ONPE para el procedimiento de selección de la empresa que se iba a encargar del servicio de transporte de carga a nivel nacional —despliegue y repliegue de material, equipos informáticos electorales e implementos para simulacro y sufragio— para las elecciones generales de este año. Este documento, al que CARETAS tuvo acceso, detalla todas las exigencias técnicas a cumplir en todo contrato estatal. Consta de 44 páginas y fue aprobado el 21 de mayo del 2025.

Allí se detalla el plan de rutas que se iba a ejecutar para distribuir el material y los equipos para las pruebas de simulacro en los centros de votación en Lima y regiones del interior del país, así como los traslados hacia la Cancillería para que se puedan enviar los lotes de cédula para el extranjero.
El asunto, sin embargo, se encuentra en la exigencia de la ONPE con la empresa que iba a ganar la licitación. “Para la ejecución del servicio el postor debe contar con cuarenta vehículos de propiedad del proveedor. Estas unidades deberán ser camiones o camionetas tipo furgón cerrado y/o carrocería tipo panel con una capacidad mínima de 10 metros cúbicos calculados en base a la información de longitud, altura y ancho de la tarjeta de propiedad de la unidad”, se lee en la parte de requisitos para los futuros postores.


En este punto existe una primera contradicción. Si bien la ONPE fijó como tope que solo se requería de tan solo 40 vehículos de 10 m³ de capacidad para cubrir varios centros de votación de Lima Metropolitana, ¿cómo es que en la página 30 de los TDR del proceso se muestra claramente que la empresa ganadora de la licitación debía tener camiones tipo furgón de su propiedad que superaba largamente esos volúmenes y pesos proyectados en los requisitos?
Además, no se ha mencionado que la compañía elegida estaba en la obligación de contar con dos pólizas de S/20 500 000 y S/29 074 000 para cubrir tanto el material electoral como equipos frente a asaltos, accidentes y terrorismo. Y tal parece que esto no habría ocurrido frente a la demora ocasionada en los comicios generales del 12 de abril.
MODIFICACIÓN SORPRESIVA
Volviendo al primer desajuste en los TDR del contrato, tres empresas del rubro logístico se presentaron con sus respectivas propuestas económicas. Estas fueron Servicios Generales Galaga SAC, Hermes Transportes Blindados SA y el consorcio AFE.
Servicios Generales Galaga SAC planteó una oferta de S/6 368 332,75. Por su parte, Hermes tazó su precio en S/6 200 184,56. Y finalmente el Consorcio AFE colocó sobre la mesa un monto de S/5 898 928,66. Todas estas cartas se hicieron el 6 de marzo pasado.
Durante el proceso de licitación, sin embargo, ocurrió que el comité de la ONPE decidió reducir dos metros cúbico de la cabina del conductor de cada camión de las empresas participantes cuando no aparecía ese detalle en los TDR. Una decisión que fue cuestionada y dejada en constancia por Hermes y el Consorcio AFE a través de un acta de la notaría de Alessandra Ramos el 9 de marzo de este año. Esa misma fecha le otorgaron la buena pro a Servicios Generales Galaga SAC.
Según el documento, Lilia Flores Bancho, quien trabaja en la Subgerencia de Logística de la ONPE, firmó para que se le adjudicara el proceso de distribución de material electoral a Servicios Generales Galaga SAC. Igualmente, esta tarea fue hecha por William García Velásquez, representante de la Gerencia de Gestión Electoral de la ONPE.
Coincidentemente, Flores y García también firmaron el 2 de febrero de este año una adjudicación a favor de Servicios Generales Galaga SAC para que tenga a su disposición el servicio de transporte de carga a nivel nacional y despliegue de material electoral, equipos informáticos electorales e implementos para taller y capacitación de las elecciones generales 2026. En este procedimiento, la compañía planteó una oferta por S/2 299 401,49.
CAPACIDAD DE VEHÍCULOS
El escándalo ocurrió el mismo día de las elecciones generales del 12 de abril. Los camiones de Servicios General Galaga SAC demoraron en distribuir el material electoral en Lima Metropolitana. Este hecho provocó que 52 000 ciudadanos en distritos del sur de la capital no pudieran emitir su voto a tiempo y tuvieran que volver al día siguiente para sufragar en un horario extendido autorizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Galaga se ha defendido de las críticas al sostener que contaba 220 camiones, pero lo cierto es que sendas publicaciones en redes sociales mostraban que buscaban personal para que pueda darse el trabajo de distribuir el material.

Ante el evidente retraso que se generaría en Lima, fuentes de CARETAS en la ONPE señalan que se llamó a Hermes para que ejecute el servicio y no al consorcio AFE. Si el contrato con Galaga ya no iba a darse, correspondía a las empresas que participaron en el proceso tener la oportunidad de distribuir todo el material, pero no se hizo.
La entidad electoral optó por un servicio de taxi por aplicativo para que las actas de sufragio puedan volver a los Jurados Electorales Especiales (JEE), pero se sabe que hay 30 000 cédulas que aún no llegan a estas oficinas.



RESPONSABILIDADES PENALES
Lo cierto es que, en medio de este escándalo de ineptitud y corrupción, la Fiscalía tendrá que desentrañar si hay funcionarios de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que se coludieron en presuntos actos de corrupción para que la empresa Servicios General Galaga SAC gane la adjudicación de la distribución del material electoral.
Por lo pronto, Piero Corvetto ya salió de la jefatura de la ONPE. La Procuraduría Anticorrupción pidió que sea incluido como investigado en el caso Galaga, mientras que la Policía solicitó su detención preliminar ante el Ministerio Público por el riesgo de fuga.



En tanto, en las investigaciones también se encuentran incluidos el gerente de Organización Electoral y Coordinación Regional, Ricardo Saavedra; el gerente de Administración, Edward Alarcón; y el exgerente de Gestión Electoral José Samame Blas, quien renunció al día siguiente de los sufragios y fue detenido por la Policía Anticorrupción horas más tarde.
Con todo este escándalo, la ONPE tiene nueva cabeza con Bernardo Pachas Serrano, gerente general actual de la entidad. Él asumirá el liderazgo de manera interina a la espera del pronunciamiento final de la Junta Nacional de Justicia (JNJ).










