Renzo Schuller presenta Esperando a Baltasar desde un lugar menos ligero de lo que su comedia podría sugerir a primera vista. La obra, que protagoniza junto con Óscar López Arias bajo la dirección de Giovanni Ciccia, se apoya en el humor para poner en escena la dificultad de convivir con quien piensa distinto. “Hoy más que nunca tenemos que aprender a ser empáticos con las personas”, resume Schuller. Y añade una idea que atraviesa la función: “Cada persona tiene una manera de pensar totalmente distinta y no por eso uno va a tener la razón absoluta”.

Ese pulso ideológico se traduce también en un desafío actoral. Con solo dos personajes sosteniendo la historia, la exigencia física y la coordinación debe ser milimétrica. “No paras, no descansas, no dejas de pensar, no dejas de hablar”, dice sobre una puesta de hora y veinte que obliga a estar en tensión todo el tiempo.
El resultado, según promete, combina vértigo y reconocimiento: diversión, sí, pero también la posibilidad de verse reflejado en esa relación entre polos opuestos que, de un modo u otro, todos conocen y con los que se pueden identificar. Y, por qué no, también cuestionar lo que uno considera correcto. La temporada va en el Teatro Municipal de Surco hasta el 24 de mayo.

























