En el corazón de la Selva Central, a solo 15 minutos de La Merced, en Junín, el zoológico Zhaveta Yard cumple doce años consolidándose como un espacio dedicado a la conservación de la biodiversidad, el rescate de fauna silvestre y la educación ambiental. Rodeado de vegetación exuberante, el recinto se ha convertido en un referente regional para el manejo responsable de especies rescatadas.
Un refugio para la fauna silvestre rescatada
“Todos los animales que viven aquí tienen una historia”, explica Becher Abner Escobedo Sayán, fundador del zoológico. Muchos de ellos fueron víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre, mientras que otros llegaron heridos o incapaces de regresar a su hábitat natural.
En Zhaveta Yard, cada especie recibe atención especializada, con alimentación controlada, monitoreo sanitario permanente y cuidados veterinarios. El trabajo es supervisado por el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR), que fiscaliza el manejo adecuado de los ejemplares.
El origen del “patio de mariposas”
La historia del zoológico comenzó en 2007, cuando su fundador decidió criar orugas que encontró cerca de su hogar. Días después, las mariposas emergieron, marcando el inicio de un proyecto que con el tiempo se transformó en un centro de conservación.
El nombre Zhaveta Yard surge de la unión de la palabra asháninka zhaveta (mariposa) y el término inglés yard (patio), dando origen al llamado “patio de mariposas”, que aún hoy es uno de los principales atractivos del lugar.
Animales que no pueden volver al bosque
Con el paso del tiempo, el proyecto incorporó animales rescatados por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), muchos de los cuales no pueden regresar a su entorno natural debido a lesiones graves o pérdida de habilidades de supervivencia.
Entre los casos más complejos se encuentra una tapir hembra con heridas profundas, un caimán con daño severo en el hocico y boas que fueron víctimas de extracción de colmillos. Cada uno recibe cuidados permanentes y atención especializada.
Manejo técnico y cuidado permanente
El zoológico ha desarrollado protocolos de atención que incluyen evaluación constante, dietas personalizadas y supervisión del comportamiento animal. Actualmente alberga 71 especímenes de 28 especies, todos en condiciones de salud controladas.
El equipo técnico está conformado por veterinarios y cuidadores con amplia experiencia. “La base fundamental es el personal capacitado”, señala Escobedo, destacando la importancia del conocimiento especializado para el bienestar de la fauna.
Supervisión y reconocimiento institucional
En 2023, una supervisión del OSINFOR otorgó una evaluación favorable al zoológico por el cumplimiento de su plan de manejo y obligaciones administrativas, lo que le permitió obtener una calificación destacada en el Zoobservatorio.
Posteriormente, en 2025, recibió el sello de buen comportamiento por su gestión sostenible de fauna silvestre en cautiverio, consolidando su reconocimiento institucional.
Educación ambiental y experiencia de visita
Cada año, alrededor de 85,000 visitantes recorren Zhaveta Yard, entre estudiantes, investigadores y familias. El recorrido inicia en el mariposario, donde se observa el ciclo completo de las mariposas, y continúa por distintos espacios dedicados a especies amazónicas.
Durante la visita, el público puede conocer tapires, caimanes, tortugas, felinos, aves y otras especies, mientras aprende sobre sus hábitats, comportamiento y los desafíos de su conservación en la Amazonía.
Panorama de conservación en la Amazonía
Zhaveta Yard se ha consolidado como un espacio educativo y de conservación que busca generar conciencia sobre la protección de la fauna silvestre. Su labor evidencia los retos que enfrenta la biodiversidad amazónica frente al tráfico ilegal y la pérdida de hábitat, pero también muestra alternativas de recuperación y manejo responsable.