El Poder Judicial dejó sin efecto la orden de impedimento de salida del país contra el sacerdote Marco Agüero. Este religioso es objeto de una investigación por presuntos tocamientos indebidos que afectan a cinco mujeres, entre ellas tres menores de edad.
La Novena Sala Penal de Apelaciones de Lima revirtió una resolución anterior del Vigésimo Primer Juzgado de Investigación Preparatoria. Esta resolución había impuesto restricciones que impedían a Agüero dejar el país, un aspecto clave de la investigación.
Se mantienen restricciones en el caso del sacerdote
A pesar de la anulación del impedimento de salida, el tribunal confirmó un mandato de comparecencia con restricciones. Estas medidas prohíben de manera estricta a Marco Agüero acercarse o comunicarse con las denunciantes y sus padres durante el transcurso de las investigaciones.
Los presuntos delitos ocurrieron en la parroquia Nuestra Señora de la Alegría, ubicada en el distrito limeño de San Borja. Según fuentes judiciales, las denuncias apuntan a que Agüero realizó tocamientos indebidos durante celebraciones eucarísticas a las que asistían las agraviadas.
Caso Marco Agüero: ¿de qué trata?
La detención del sacerdote se llevó a cabo la noche del 5 de marzo. Después de su arresto, Agüero fue liberado días después, cuando el Poder Judicial desestimó la solicitud del Ministerio Público de imponerle una prisión preventiva de nueve meses.
Este caso ha concitado atención en la comunidad, debido a la gravedad de las acusaciones y la implicación de menores de edad. La decisión del Poder Judicial ha sido motivo de debate, destacando la necesidad de proteger a las víctimas y asegurar que la justicia se ejerza de manera efectiva.
Seguimiento del proceso judicial
Las limitaciones impuestas por el Poder Judicial son consideradas un paso necesario para garantizar la seguridad de las denunciantes. La prohibición de acercarse o comunicarse con ellas representa una medida que busca prevenir cualquier tipo de presión o intimidación.
El desarrollo de este caso sigue generando interés y preocupación, pues la atención pública sobre el abuso de menores y la responsabilidad de instituciones religiosas es cada vez más constante. Se espera que las investigaciones continúen avanzando, arrojando luz sobre un tema delicado que afecta a la comunidad en su conjunto.
Por tanto, la situación de Marco Agüero se mantiene bajo la mirada del sistema judicial, mientras la sociedad espera justicia y protección para las víctimas involucradas.