En entrevista con CARETAS, el exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, lanzó una dura crítica a la gestión de Petroperú y cuestionó las decisiones que —según afirma— terminaron por convertir un proyecto estratégico en un problema financiero para el Estado.
“Construyeron una refinería nueva sobre una vieja”, señaló, al referirse al proceso de modernización de la Refinería de Talara. Para Herrera Descalzi, esta decisión no solo elevó los costos, sino que también generó pérdidas adicionales al paralizar la operación de la infraestructura anterior.
“El problema de Petroperú es el problema que convirtió un buen proyecto en un mal proyecto porque gastó muchísimo y demoró muchísimo”, afirmó. El exministro detalló que la inversión alcanzó los 6 mil millones de dólares, mientras que la deuda de la empresa bordea los 8 mil millones, cifras que hoy condicionan su sostenibilidad financiera.
Además, advirtió que al construir sobre la antigua refinería, se perdió una fuente clave de ingresos. “Por construir ahí, perdieron los ingresos que le dejaba la refinería vieja”, remarcó.
Herrera Descalzi también planteó la necesidad de repensar el rol de Petroperú en el país. Recordó que la empresa fue creada en los años 70 con el objetivo de garantizar el abastecimiento de combustible a nivel nacional, una función que —según indicó— cumplió adecuadamente en su momento.
En ese sentido, comparó su posible funcionamiento con el sistema eléctrico, donde distintos actores participan bajo una lógica integrada. “Es como la red eléctrica, que tiene distintos propietarios pero actúa como un todo. Así se puede hacer en Petroperú”, explicó.
Sus declaraciones reavivan el debate sobre el futuro de la empresa estatal, en medio de cuestionamientos por su gestión, su elevado endeudamiento y la necesidad de definir si debe mantenerse bajo control estatal o abrirse a nuevas alternativas.
El otro problema: El Perú perdió oportunidades
Finalmente, Herrera Descalzi sostuvo que el Perú dejó pasar una oportunidad estratégica para desarrollar una industria petroquímica competitiva en el sur del país. Según explicó, la disponibilidad de gas natural de Camisea pudo convertirse en la base para proyectos de producción de fertilizantes como la urea y otros derivados de alto valor agregado, capaces de impulsar la industrialización, generar empleo y reducir la dependencia de importaciones. Sin embargo, la falta de decisiones oportunas y de una política de largo plazo hizo que esas inversiones no se concretaran.
“El Perú ya perdió la oportunidad de proyectos de petroquímica y de urea en el Sur”, lamentó, advirtiendo que otros países de la región avanzaron más rápido en el aprovechamiento de sus recursos energéticos para desarrollar industrias asociadas.