Ica, considerada la cuna de la vitivinicultura peruana, se prepara para celebrar el primer Día Nacional del Vino Peruano, una fecha instaurada recientemente por el Ministerio de la Producción con el propósito de reconocer la importancia histórica, cultural y económica de la industria vitivinícola nacional. La conmemoración se realizará el próximo 11 de junio con una serie de actividades abiertas al público que pondrán en valor una tradición que forma parte de la identidad del país.
La nueva efeméride fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N.° 000136-2026-PRODUCE, que establece el 11 de junio de cada año como el Día Nacional del Vino Peruano. La medida busca fortalecer la promoción y valoración cultural del vino elaborado en el país, además de reconocer el aporte de un sector que genera alrededor de 36 mil empleos.
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Para esta primera celebración se ha conformado la Comisión Vitivinícola de Ica, integrada por la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Ica, la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (DIRCETUR), la Dirección Regional de la Producción (DIREPRO), Agromercado, CITEagroindustrial y la Asociación de Productores de Pisco y Vino, entre otras instituciones vinculadas al desarrollo del sector.
Como parte de las actividades, la ciudadanía podrá participar en una jornada especial organizada junto con la Universidad Nacional San Luis Gonzaga. El programa contempla degustaciones, exhibiciones, espacios informativos y experiencias orientadas a difundir la cultura vitivinícola y acercar al público a la historia de una actividad que acompaña al Perú desde la época virreinal.
La celebración también busca consolidar a Ica como el principal referente de la producción de vino en el país. Sus valles albergan algunas de las bodegas más emblemáticas del Perú y concentran buena parte de la producción nacional, convirtiéndose en un destino clave para el turismo enológico y gastronómico.
Más allá de la producción, el vino peruano vive un momento de creciente reconocimiento. Diversas bodegas han apostado por mejorar procesos, rescatar variedades históricas y posicionar etiquetas capaces de competir en mercados internacionales. La instauración de una fecha nacional representa un nuevo impulso para una industria que busca ganar visibilidad dentro y fuera del país.
Con esta primera celebración, Ica reafirma su vínculo histórico con la vitivinicultura y se convierte en el escenario principal de una fiesta que busca destacar el valor cultural, económico y patrimonial del vino peruano, una bebida que forma parte de la memoria productiva y gastronómica nacional.