Hay historias que comienzan con una enfermedad, pero terminan hablando de esperanza. La de la Fundación Alvartez, brazo social del Grupo San Pablo, se construye alrededor de esa idea: que la atención médica y las oportunidades de educación no deberían depender de la capacidad de una familia para pagarlas.
La Fundación nació formalmente en 2011, aunque su labor social se remonta a 35 años atrás, cuando médicos y empresarios vinculados al proyecto San Pablo decidieron poner conocimiento, tiempo y recursos al servicio de quienes más lo necesitaban.

"El Club de los Niños Azules ha permitido que más de 107 menores con cardiopatías congénitas accedan a cirugías especializadas".

En el centro de esa historia están los niños. El Club de los Niños Azules ha permitido que más de 107 menores con cardiopatías congénitas accedan gratuitamente a cirugías especializadas. Son intervenciones que pueden significar para una familia la posibilidad de imaginar un futuro distinto. Algo similar ocurre con el Plan Alegría, que hasta esa fecha había hecho posible la operación gratuita de 109 niños con labio leporino y paladar hendido.
"Las campañas itinerantes de control de anemia han alcanzado a 4345 menores de escasos recursos".
“La prevención también ocupa un lugar importante en el propósito de la Fundación. Las campañas itinerantes de control de anemia han alcanzado a 4345 menores de escasos recursos, mientras que las atenciones ambulatorias, exámenes de laboratorio y estudios por imágenes buscan acercar servicios que muchas familias difícilmente podrían costear”, explica Katherine Castillo, psicóloga y coordinadora de la Fundación Alvartez.
En julio de 2026, por ejemplo, la Fundación y el Grupo San Pablo realizaron dos campañas gratuitas de descarte de anemia en escolares de Surco, con evaluación, consejería nutricional y tratamiento para quienes lo necesitaban, y durante este año se realizarán algunas más.

Aprendizaje de valor
Pero la mirada de Alvartez no termina en una consulta médica. También busca acompañar a las familias con talleres virtuales, orientación de especialistas y psicólogos, videos sobre salud física y emocional y contenidos de orientación psicológica en redes. La prevención, la información y el acompañamiento también forman parte de la tarea de cuidar.
Ese mismo principio explica su apuesta por la educación. Desde 2019, la Fundación entrega becas integrales a jóvenes y adolescentes de escasos recursos que tienen ganas de estudiar, pero no cuentan con los medios para hacerlo. Más de 26 becas han sido otorgadas hasta la fecha, siete alumnos ya egresaron y 18 estudiantes continúan su formación.

La beca cubre la carrera completa: matrícula, pensiones, inglés, certificaciones, titulación, cursos y talleres complementarios. A cambio, se les pide compromiso con sus estudios y buen rendimiento. Y existe una puerta adicional: al culminar y titularse, los egresados tienen la oportunidad de incorporarse a alguna empresa del Grupo San Pablo, con los mismos beneficios que sus trabajadores.
"La fundación entrega becas integrales a jóvenes y adolescentes de escasos recursos que tienen ganas de estudiar".

“Una cirugía puede cambiar la vida de un niño; una beca puede cambiar la historia de una familia. Ambas pueden convertirse en oportunidades para romper ciclos de vulnerabilidad”, asegura la licenciada Castillo. También los colaboradores del Grupo San Pablo forman parte de esta cadena. A través del voluntariado pueden participar en actividades sociales y poner sus capacidades al servicio de otros, fortaleciendo valores como la solidaridad, la empatía y la responsabilidad.
En 2026, Alvartez mantiene sus programas y mira hacia 2027 con la misma convicción. Porque detrás de cada cifra hay un rostro, una familia y una historia. Y quizá ahí reside el verdadero sentido de la responsabilidad social: no solo en ayudar a quien lo necesita, sino en hacerle sentir que no está solo.












