Hay tradiciones que sobreviven al calendario. Desde hace 23 años, Diego Uceda abre las puertas de su casa en La Molina para un almuerzo que, con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los encuentros sociales más esperados del año. Una cita que reúne a distintas generaciones y que conserva el espíritu de una reunión entre amigos, aunque con una amplia lista de invitados.
A mediados de agosto, cerca de 400 personas volvieron a reunirse alrededor de una mesa donde convergieron políticos, empresarios, diplomáticos, intelectuales, artistas y periodistas. La jornada transcurrió entre buena conversación, reencuentros y una cuidada propuesta gastronómica, en un ambiente pensado para compartir y estrechar vínculos.
Entre los invitados estuvieron representantes de la Cámara de Comercio Peruano-Americana (PERUSA) y el cónsul, quien destacó el papel de la gastronomía peruana como embajadora cultural y uno de los elementos que mejor representan al país fuera de sus fronteras.
Más allá de los nombres y cargos, el encuentro volvió a funcionar como un punto de encuentro para quienes forman parte de distintos ámbitos de la vida social, empresarial y cultural de Lima. Entre brindis, conversaciones y saludos, la reunión reafirmó una fórmula que Uceda mantiene desde hace más de dos décadas.

junto a Josué Gutiérrez, Víctor Andrés García Belaúnde
y Gustavo Pacheco.

durante el tradicional almuerzo en La Molina.

marinera.

Chacón en el tradicional almuerzo.

distinguidos invitados del almuerzo.


invitados de la celebración.
Una cita que, año tras año, mantiene intacto su poder de convocatoria y que ya forma parte del calendario social limeño.

















