La conferencia de los Ministros de Defensa de las Américas (CMDA) se estableció en 1995 por la administración demócrata norteamericana de Bill Clinton, su secretario de Estado, Warren Christopher, y de Defensa, William Perry, en escenarios de pos Guerra Fría. En junio de dicho año se aprobaron los “Principios de Williamsburg” basados, entre otros conceptos, en los de seguridad mutua y cooperativa, control democrático castrense, solución negociada de conflictos y “narcoterrorismo”. Se pretendía remozar viejos paradigmas de defensa hemisférica del saliente mundo bipolar este-oeste tras la caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la URSS (1991).
Nuestro país será sede de la plenaria en julio próximo con una nutrida participación continental, en el contexto de un Trump II, Donroe, MAGA y América First, donde actores no estatales, como cárteles, maras, pandillas y el ecosistema del crimen organizado adquieren una relevancia prioritaria como nuevas amenazas a la seguridad. Documentos oficiales de Washington, como el de las Estrategias de Seguridad Nacional (2025), de Defensa (2026) y Contraterrorismo (2026), apuntan a esa dirección, y por cierto a China, como “actor y competidor extrahemisférico” y con silente intención de empleo de Fuerzas Armadas en tareas internas de seguridad pública, con reciente iniciativa de coalición anticárteles de las Américas o “Escudo de las Américas” (marzo), en ausencia de México, Brasil (de reciente calificación de OTA a los Comandos Capital y Vermelho) y Colombia para frenar amenazas no convencionales. El uso de la fuerza e intervencionismo con Lanza del Sur (2025) y Resolución Absoluta (2026), métodos de presión mediante diplomacia más intrusiva y menos soft power, es el signo de estos nuevos tiempos.
Perú no estuvo presente en la plenaria de Escudo de las Américas de Miami, pero días antes asistió y firmó la declaración de la Conferencia contra los Cárteles de las Américas del 5 de marzo del Comando Sur (SOUTHCOM), que tomó forma de “A3C” en su nomenclatura de seguridad, con la plana mayor republicana hard line conservadora encargada de diseñar la política de seguridad al hemisferio: Pete Hegseth, Stephen Miller (sindicó a cárteles como equivalentes al ISIS Estado islámico y Al-Qaeda e inmigración ilegal como “forma de terrorismo”), Joseph Humire, Francis Donovan, y el monitoreo de Dan Caine.
Al recibir en enero pasado la condición de aliado extra-OTAN (MNNA) y decidir la compra de los aviones F-16, el Perú será anfitrión de un cónclave estratégico para el continente a futuro inmediato.



