El tratamiento de la psoriasis severa incorpora una nueva alternativa en el sistema público de salud. El Ministerio de Salud (Minsa) inició la implementación de una terapia biológica en el Hospital Nacional Cayetano Heredia, dirigida a pacientes que no han respondido adecuadamente a los procedimientos convencionales. La iniciativa busca controlar las manifestaciones de esta enfermedad inflamatoria crónica y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
La primera fase contempla la atención de seis pacientes. De acuerdo con el Minsa, tres de ellos ya comenzaron a recibir el medicamento, en un proceso que representa un primer paso para ampliar el acceso a nuevas opciones terapéuticas en los establecimientos públicos de salud.
Un medicamento que actúa sobre la inflamación
La nueva alternativa utiliza secukinumab, un medicamento biológico que se administra mediante inyección subcutánea y que actúa bloqueando la interleucina-17A (IL-17A), una proteína del sistema inmunitario involucrada en los procesos inflamatorios asociados a la psoriasis.
La doctora Lucie Puell Ramírez, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Nacional Cayetano Heredia, explicó que este mecanismo permite intervenir de manera específica en una de las vías responsables de la inflamación. Por ello, está dirigido especialmente a personas que no han conseguido una respuesta adecuada con los tratamientos convencionales.
Según la especialista, el medicamento puede contribuir a controlar la enfermedad, reducir las lesiones en la piel y aliviar síntomas como la picazón y el ardor. Estos efectos pueden representar una mejora importante para pacientes cuya condición afecta sus actividades cotidianas y bienestar.
¿Cómo se aplicará el tratamiento?
El esquema terapéutico contempla una fase inicial de inducción durante cinco semanas, con dos inyectores por dosis, seguida de una aplicación mensual como tratamiento de mantenimiento. La administración se realiza de manera ambulatoria y bajo supervisión médica.
La incorporación de esta alternativa se encuentra en una primera etapa de implementación. El objetivo, según el Minsa, es avanzar hacia un acceso más amplio y sostenible a medicamentos biológicos para pacientes que requieren opciones distintas a las terapias habituales.
La indicación de este tipo de tratamiento depende de la evaluación de cada paciente y de la respuesta que haya presentado frente a otras alternativas disponibles. Por ello, no constituye una opción de uso general para todas las personas diagnosticadas con psoriasis.
Una enfermedad que afecta más que la piel
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica e inmunomediada que puede comprometer extensas áreas de la piel. En sus manifestaciones moderadas y severas, suele producir placas rojizas delimitadas, cubiertas por escamas blanquecinas o plateadas, que pueden aparecer en el tronco, las extremidades y el cuero cabelludo.
Además de las lesiones visibles, quienes presentan cuadros severos pueden experimentar picazón, ardor y molestias persistentes que repercuten en su vida diaria. La enfermedad requiere seguimiento médico y un tratamiento adecuado a las características y evolución de cada caso.
El Minsa recomienda acudir a un establecimiento de salud ante la aparición de lesiones o alteraciones persistentes en la piel. La evaluación dermatológica permite establecer un diagnóstico, determinar la gravedad de la enfermedad y definir el tratamiento más apropiado.
La incorporación de medicamentos biológicos en el sistema público abre una nueva posibilidad para pacientes que no han obtenido resultados suficientes con las terapias convencionales, aunque su acceso y continuidad dependerán de la evaluación médica y del desarrollo de esta primera etapa.