El Poder Judicial dio un nuevo paso en la reforma de la justicia civil al aprobar el Plan de Actividades 2026, que permitirá implementar el modelo de oralidad en el 100 % de los órganos jurisdiccionales civiles a nivel nacional. La decisión fue adoptada por el Consejo Ejecutivo de la institución, presidido por Janet Tello Gilardi, y forma parte de una estrategia orientada a una justicia más ágil, eficiente y transparente.
El plan fue presentado por el Equipo Técnico Institucional de Implementación de la Oralidad Civil (ETIIOC) y busca consolidar una reforma que, en los últimos años, ha permitido reducir tiempos de tramitación y mejorar la interacción entre jueces, abogados y justiciables. La meta para 2026 es que todos los órganos civiles del país operen bajo este modelo, dejando atrás prácticas excesivamente escritas y procesos prolongados.
Un plan estructurado en tres ejes
El Plan de Actividades 2026 se articula en tres componentes principales: capacitación y normativa, difusión y gestión del cambio, y supervisión y monitoreo. Cada uno de estos ejes apunta a fortalecer la implementación del modelo de oralidad civil en las 34 cortes superiores de justicia del país.
En el componente de capacitación y normativo, se contempla la actualización del marco legal que regula la oralidad civil en los Módulos Corporativos Civiles de Litigación Oral (MCCLO). Asimismo, se fortalecerán las capacidades técnicas y funcionales de jueces, personal jurisdiccional y equipos de apoyo, con el objetivo de estandarizar criterios y mejorar la calidad de las resoluciones judiciales.
Este eje también incluye la sistematización de criterios jurisdiccionales, la organización de ciclos de conferencias especializadas y programas de capacitación dirigidos a abogados litigantes, con la finalidad de garantizar una adecuada adaptación al modelo oral.
Difusión y gestión del cambio
El segundo componente del plan está orientado a la difusión y gestión del cambio, un aspecto clave para la sostenibilidad de la reforma. Se ha programado una campaña de posicionamiento de la oralidad civil dirigida a la ciudadanía, con el fin de dar a conocer sus beneficios y promover la confianza en este nuevo enfoque procesal.
Dentro de este eje también se realizará el IV Concurso Nacional Interuniversitario de Litigación Oral Civil, una iniciativa que busca involucrar a estudiantes de Derecho en el modelo oral desde la formación académica. Además, se aplicarán encuestas para medir la satisfacción de los justiciables que participan en procesos civiles orales, información que permitirá ajustar y mejorar el servicio.
La gestión del cambio en los módulos corporativos será otro de los pilares, considerando que la transición hacia un modelo oral implica modificar prácticas arraigadas en el sistema judicial.
Supervisión, monitoreo e innovación tecnológica
El tercer componente del plan se centra en la supervisión y monitoreo de la implementación. Para ello, se han programado visitas de verificación, tanto virtuales como presenciales, a las 34 cortes superiores donde ya funciona el MCCLO.
Asimismo, se realizará un estudio de la carga procesal y de la producción jurisdiccional en los módulos corporativos civiles, y se elaborará una propuesta de sinceramiento de actos procesales para el expediente judicial electrónico en la especialidad civil.
Entre las acciones más relevantes destaca la gestión para implementar un aplicativo con inteligencia artificial, orientado a optimizar la calificación de demandas, así como la ampliación progresiva de la cobertura del modelo de oralidad a nuevos órganos jurisdiccionales.
Avances y antecedentes del modelo
La oralidad civil no es una iniciativa reciente. Desde su creación en 2019, el ETIIOC, presidido por el juez supremo Ramiro Bustamante Zegarra, ha liderado la implementación del modelo en las 34 cortes superiores del país. Este enfoque prioriza las audiencias orales por encima de los expedientes físicos, lo que ha demostrado ser una herramienta eficaz para reducir la duración de los procesos y mejorar la calidad del servicio judicial.
El año 2024 marcó un hito, al consolidarse la aplicación del modelo en todas las cortes superiores, mientras que en 2025 se alcanzó un avance significativo con la incorporación de 216 juzgados y salas civiles al sistema de oralidad.
Hacia una justicia civil más ágil
Con el Plan de Actividades 2026, el Poder Judicial busca capitalizar las lecciones aprendidas en años anteriores y fortalecer la aplicación del modelo de oralidad civil en todo el país. El objetivo central es responder a la demanda ciudadana por procesos más rápidos, resoluciones de mayor calidad y un sistema judicial más accesible.
La implementación total del modelo de oralidad civil se perfila así como una de las reformas institucionales más relevantes en el ámbito judicial, en un contexto donde la eficiencia y la transparencia son claves para recuperar la confianza de la ciudadanía en la justicia.