A 18 días de la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026, el escenario electoral muestra un nuevo reacomodo. La más reciente Encuesta Ipsos segunda vuelta 2026, elaborada los días 16 y 17 de mayo para Perú21, ubica a Keiko Fujimori en el primer lugar de la intención de voto con 39%, mientras que Roberto Sánchez alcanza 35%.
El resultado marca un cambio respecto a mediciones anteriores, donde ambos candidatos aparecían en empate técnico con 38%. El movimiento sugiere una redefinición del electorado en la etapa final de la campaña, en un contexto donde los votantes indecisos empiezan a inclinar su decisión.
Con el balotaje cada vez más cerca, ambos postulantes intensifican sus estrategias para captar el voto no definido y consolidar sus bases electorales.
Crece el grupo indeciso en la recta final
Uno de los datos más relevantes del estudio es el comportamiento del voto no definido. El porcentaje de ciudadanos que votaría en blanco, viciado o por ninguno de los candidatos cae de 17% a 14%.
Sin embargo, el segmento de indecisos aumenta de 7% a 12%, lo que evidencia que una parte del electorado aún no define su posición a pocos días de la elección.
Este grupo se convierte en un factor clave en la última etapa de la campaña, ya que podría inclinar el resultado en un escenario altamente competitivo.
Lima consolida la ventaja de Fujimori
El análisis territorial de la Encuesta Ipsos segunda vuelta 2026 muestra un fortalecimiento de Keiko Fujimori en Lima, donde sube de 50% a 54% en intención de voto.
En otras ciudades del país mantiene 35%, mientras que en zonas rurales registra 26%, evidenciando una base más sólida en el ámbito urbano, especialmente en la capital.
El avance en Lima resulta determinante debido al peso electoral de la ciudad en el resultado nacional, lo que amplía la ventaja de Fujimori en el cierre de campaña.
Sánchez retrocede en varios frentes del país
En contraste, Roberto Sánchez muestra una tendencia a la baja en distintos segmentos. En Lima desciende de 25% a 23%, mientras que en otras ciudades pasa de 40% a 36%.
La caída más marcada se observa en el ámbito rural, donde su respaldo baja de 55% a 49%. Pese a ello, mantiene una posición competitiva en el sur del país y conserva mayor presencia en regiones del interior frente a su rival.
El mapa electoral continúa fragmentado, aunque con una leve ventaja urbana para Fujimori y un respaldo regional más disperso para Sánchez.
Cambios en la percepción del electorado
El estudio también evidencia variaciones en la percepción ciudadana sobre los candidatos. En el caso de Keiko Fujimori, el grupo que afirma que “definitivamente o probablemente votaría por ella” sube de 26% a 44%.
A la vez, el porcentaje que sostiene que “no votaría por ella bajo ninguna circunstancia” cae de 66% a 48%, lo que refleja una mejora en su nivel de aceptación en el tramo final de la campaña.
En el caso de Roberto Sánchez, 39% afirma que podría o definitivamente votaría por él, mientras que 47% descarta apoyarlo.
Estos indicadores confirman un escenario de alta polarización, con niveles significativos tanto de respaldo como de rechazo hacia ambos candidatos.
Un cierre de campaña aún abierto
Aunque la ventaja de Fujimori es clara en esta medición, el margen sigue siendo estrecho y el escenario permanece competitivo. La presencia de indecisos y los cambios en el comportamiento del electorado urbano y rural serán determinantes en la recta final.
En este contexto, la campaña entra en su fase decisiva, donde los últimos mensajes, debates y estrategias territoriales pueden redefinir la tendencia.
La Encuesta Ipsos segunda vuelta 2026 se convierte así en un termómetro clave del proceso electoral, con una ventaja parcial para Keiko Fujimori, pero sin un desenlace definido frente a Roberto Sánchez.