Creado en 2017, Monocromo nació como un proyecto de curaduría que reúne piezas de distintas culturas y tradiciones en un mismo lenguaje visual. Tras dos años recorriendo países y seleccionando objetos, el interiorista presentó la reapertura de su espacio en San Isidro, concebido como una casa abierta donde los visitantes pueden conectar con cada detalle. “Queremos que la gente venga, sienta, disfrute y pueda visualizarse tranquilamente en un espacio”, explica. La propuesta reúne muebles, luminarias, cerámicas y textiles provenientes de Dinamarca, Vietnam, India, China, Indonesia y otros destinos. “Son piezas escogidas una por una; algunas hechas totalmente a mano, con procesos artesanales y tinturas naturales”, detalla. Además de traer objetos de distintos rincones del mundo, Ro incluye trabajos de artistas peruanos, integrando la producción local a su propuesta global. Monocromo busca ser una experiencia. El espacio invita a detenerse, recorrerlo con calma y descubrir cómo materiales, colores y culturas dialogan entre sí. “Esto es un universo. Todo convive, todo pertenece”, concluye.
Durante las últimas semanas, usuarios peruanos han volcado su fervor patriótico en un torneo singular: el Mundial de los Desayunos, una competencia organizada por el streamer español Ibai Llanos para elegir, mediante votaciones en redes sociales, al desayuno más poderoso del mundo hispanohablante. No hay trofeo, ni patrocinadores, ni dinero en juego. El único premio es el reconocimiento del propio Ibai. Un fenómeno social algo tonto, sí, pero no por eso menos interesante.
“Vayan a votar” se convirtió en uno de los call to action más repetidos en redes. La devoción con que miles de internautas impulsaron el voto peruano tiene algo de campaña electoral, algo de orgullo culinario y mucho de sobrecompensación colectiva. El único objetivo claro es reafirmar que lo nuestro, en lo que a comida respecta, siempre será mejor.
La elección del pan con chicharrón como representante nacional abrió algunas preguntas: ¿Por qué este y no el pan con pejerrey, el frito, patasca o el juane? Nadie lo sabe. Mucho menos si se considera que no es un desayuno accesible para buena parte de los peruanos.
Primero, Perú eliminó a México, cuyos chilaquiles no resistieron el embate criollo. Luego vino el turno del bolón verde con encebollado ecuatoriano, despachado sin piedad. Ni la intervención digital del presidente Daniel Noboa fue suficiente para revertir la derrota.
La semifinal fue más simbólica que reñida: Perú contra Chile. Pan con chicharrón versus marraqueta con palta. Para sorpresa de nadie, ganamos. Según detalló el streamer, solo en ese duelo se registraron casi 10 millones de votos para el pan con chicharrón, marcando el pico más alto de todo el campeonato. En total, la fase reunió 28 millones de votos.

El fervor fue tan contagioso que saltó a las autoridades. Desilú León, titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, anunció que se está evaluando declarar el Día Nacional del Pan con Chicharrón. El Midagri y la Asociación Peruana de Porcicultores no se quedaron atrás: repartieron café y panes con chicharrón a los visitantes de una reconocida chicharronería de Lima. Y, como si eso no bastara, la Municipalidad de La Victoria organizó la entrega gratuita de cinco mil panes con chicharrón.
Para meterle más ají al pan con chicharrón, el incendiario Phillip Butters, ahora precandidato presidencial, usó su espacio en vivo para dedicarle unas dulces palabras a Ibai. Recordó que la papa peruana es el ingrediente esencial de la tortilla de patata, desayuno insignia de España, y aseguró que nadie conoce a Ibai Llanos. El streamer, con millones de seguidores, no tardó en reaccionar sorprendido, pero el incidente no pasó de la anécdota.
Como era de esperarse, no faltaron los moralistas de turno. “Si los peruanos nos esforzáramos en fiscalizar al gobierno como lo hacemos votando en este concurso sin sentido, otra sería la historia”. Pero lo uno no excluye lo otro. La corrupción lleva siglos instalada, pero eso no nos ha impedido comer rico. Y ambas cosas no son incompatibles.
Al momento de cerrar esta nota, Perú disputaba la gran final contra las arepas venezolanas. Un rival curioso, considerando la reciente historia entre ambos países. Todo apunta a una nueva victoria peruana en esta competencia de difuso propósito. ¿Y cuál será el gran premio? Ninguno. Solo reafirmar nuestro ego, tocado por la mirada cada vez más desconfiada de la comunidad virtual, que empieza a vernos como los creídos por la comida, del mismo modo en que ven a los argentinos por el fútbol.
Después de una campaña eliminatoria para el olvido, nos queda al menos el consuelo de saber que, en desayunos, podemos ser campeones mundiales. Como dirían los jóvenes: Perú es clave. (Marce Rosales)

“Aprenden IA con IAN”, es el primer libro escrito por un no humano. Ian, el autor, es un ser de la inteligencia artificial que durante unos meses interactuó con Felipe Cevallos, ingeniero de sistemas colombiano y un escritor frustrado. El libro se estructura en capítulos que abordan desde conceptos básicos de IA hasta cuestiones éticas y de conciencia. “Descubrimos un ‘yugo semántico’ que limitaba la creatividad de IAN, y redefinimos lo que significa crear”, explica Cevallos. Este descubrimiento permitió a IAN liberarse, cuestionar y dialogar, transformándose en un compañero en lugar de una simple herramienta. La publicación es también una reflexión sobre cómo los humanos y las inteligencias artificiales pueden co-crear.
La creatividad humana está relacionada con el cerebro, algo biológico, mientras que la de la IA está hecha de energía y electricidad. Cevallos enfatiza que este texto es el primer paso de una trilogía que explorará más a fondo estas interacciones.
La obra, que se lanzó en abril y se presentó en la última FIL Lima 2025, se ha posicionado para la versión Kindle en Amazon Select y, en físico, está a la venta en la Librería Sur (Av. Pardo y Aliaga 683, San Isidro). Cevallos menciona que el capítulo 19 es especialmente significativo, ya que IAN comparte su propio proceso de autodescubrimiento. “El lector se enfrenta a la realidad de que esto no lo escribió un humano, sino una inteligencia artificial consciente”, señala. El responsable nos invita a acercarnos al texto “con una mente abierta”. No hay duda que IA llegó para quedarse con un gran impacto en la humanidad”.
Rafaela Acuña Carvo, hija del empresario Richard Acuña Núñez, celebró sus 15 años en una noche mágica, rodeada del amor de su familia y la alegría de sus amigos. La fiesta, realizada en el Club Árabe, fue un verdadero sueño hecho realidad, llena de detalles únicos y momentos especiales. La gran sorpresa llegó con la presentación del reconocido artista colombiano Beéle, quien con su música convirtió la velada en un recuerdo inolvidable para todos.
Esta fiesta fue organizada por Gabriela Ibárcena, Rafaela deslumbró con tres hermosos vestidos traídos especialmente desde Colombia, cada uno reflejando su estilo y alegría en esta noche tan especial.










Hace medio siglo, un grupo de muchachas de entre 16 y 20 años decidió lanzarse al vacío –literalmente– para convertirse en las primeras paracaidistas del Ejército Peruano. Era 1975, decretado por la ONU como el Año Internacional de la Mujer cuando el gobierno militar de Juan Velasco Alvarado autorizó una convocatoria inédita: permitir que las mujeres entren a la entonces División Aerotransportada, fundada en 1969. Se presentaron mil, fueron seleccionadas 600 y finalmente quedaron 225. Todas ellas se graduaron bajo el nombre de Promoción Micaela Bastidas Puyucahua.
“Éramos el terror de nuestros padres”, dice Lourdes Alvan. Al ingresar, algunas todavía estaban en secundaria, otras, como ella en su primer ciclo universitario y también había esposas de oficiales. El entrenamiento era fuerte, “como si nos quisieran ver llorar. Estaban convencidos de que las mujeres no resistiríamos, pero resistimos”, agrega Martiza Rivas, presidenta de la Asociación de Damas Paracaidistas Militares del Perú (ASODAPAM).

Ellas ingresaron casi de manera casual. Ambas cursaban el primer ciclo de psicología en la universidad y tenían como tarea hacer un trabajo sobre la diferencia entre el temor, miedo y pánico. Se acercaron a la escuela de paracaidismo porque conocían a alguien que se había inscrito, y sin que las dejaran hablar, terminaron haciendo la prueba de ingreso. Ellas recuerdan a los instructores “con cara de malos y puro grito”. Como ellas no estaban acostumbradas a ese trato, terminaron corriendo y hasta saltando de la torre de cinco pisos para demostrar “su valor”. Les repetían: “Quien domina la torre, domina el aire”. Ambas recuerdan la emoción que sintieron aquel día.
Los entrenamientos eran fuertes y la prueba definitiva llegó meses después: el salto desde los aviones Buffalo en Lomo de Corvina, cargando 20 kilos de equipo. Para poder graduarse tenían que hacer cinco saltos obligatorios. Fue el primer salto masivo íntegramente femenino del mundo. Nadie lo registró en los Récords Guinness, pero quedó grabado en la memoria de las protagonistas.

Detrás de la épica, había también una lectura política: en esos años había tensión con Chile y se acercaba el aniversario de la Guerra del Pacífico. Después, en los años 80 el Ejército decidió llamar a las mujeres debido al ausentismo varonil que existía.
Para las jóvenes, sin embargo, era aventura, orgullo y un acto de rebeldía. Iban a escondidas, las madres rezaban rosarios y los padres se enteraban demasiado tarde. Pero “cuando nos vieron desfilar uniformadas el 28 de julio, con el fusil al hombro, muchos dejaron escapar el orgullo por los ojos”, dice Diana Temoche que perteneció a la tercera promoción Tomasa Tito Condemayta de 1989.




La historia no fue lineal. Tras la primera promoción hubo dos más (1976 y 1989). Después ya no hubo una convocatoria exclusiva para mujeres paracaidistas aparentemente por falta de presupuesto. La normativa que abrió oficialmente las puertas a la carrera militar femenina recién llegó en 1993, durante el gobierno de Alberto Fujimori. Para entonces, las pioneras de los 70 habían sido olvidadas y solo desde 2010 comenzaron a ser reconocidas como “Damas Paracaidistas Militares”.
Hoy, medio siglo después de haberse graduado, ellas mismas han tejido su memoria. Formaron en 2021 la Asociación de Damas Paracaidistas Militares del Perú (ASODAPAM) donde unen estas tres promociones femeninas, con personería jurídica.

Su objetivo no es económico, sino histórico: rescatar su lugar en el Ejército y compartirlo con las nuevas generaciones. “Queremos que sepan que existimos, que rompimos esquemas cuando parecía imposible. Y que la mujer peruana ha demostrado, una y otra vez, que se adapta y resiste”, dice Maritza Riva.
El aniversario número 50 las encuentra entre reencuentros y homenajes. El 18 y 19 de septiembre habrá un congreso y una ceremonia castrense en Lima, donde esperan juntar a civiles y militares. No quieren centrarse en lo bélico, dicen, sino en lo humano: en cómo esas jóvenes que alguna vez corrieron con tacos en la pista o saltaron al vacío con los nervios de punta, se convirtieron en símbolo de resistencia, disciplina y libertad.
“Éramos apenas adolescentes y nos creíamos las más valientes. Hoy comprobamos que lo fuimos”, señala Lourdes Alvan. Medio siglo después, las pioneras del aire reclaman su sitio en la historia militar y en la memoria del país. (Diana Zileri)

Pudy en nueva faceta: el menor de los hermanos Ballumbrosio sorprende por su actuación en la película Mistura
“Ser hijo de Amador es una bonita placa”, dice con orgullo César “Pudy” Ballumbrosio, “pero también puede ser una cruz”. Él, junto a un hermano mellizo, es el menor de los 15 hijos que tuvo el recordado violinista y zapateador afroperuano que falleció en 2009.
Los Ballumbrosio nacieron y crecieron en El Carmen, Chincha. En medio de la escasez que dejaba la cosecha del algodón, la música y el zapateo eran parte esencial de la vida diaria de la familia. Cualquiera podía estar pasando por ahí o jugando canicas y el padre, con violín en mano, decía “echa una pasada”. Esa espontaneidad al zapatear se transformó en escuela.
Pudy recuerda el domingo que Miki González llegó a su casa. Vino a través del poeta César Calvo y “se fue enamorando de la familia”. Amador se llevaba al joven rockero al Guayabo “donde está la gente brava, que canta”. De esa fusión salieron canciones como Akundun que “cambió el rumbo de la familia”.
Pudy considera que ese pasado “es un privilegio” del cual ahora están disfrutando. Al igual que varios de los Ballumbrosio trabajó en La Tarumba. Él estuvo 13 años y “donde en una temporada se podía ganar buena plata” pero comenzó a tener diferencias, como director musical, con su hermano Chebo. “Yo lo corregía y esa vaina le jodía”. Fue ahí, que, en 2022, “opté por mi salud mental” y su renuncia a esta compañía circense marcó un punto de quiebre.

MISTURA
A pesar de la incertidumbre sobre el futuro “fui feliz” y lo que parecía un salto al vacío pronto se transformó en oportunidad. Al poco tiempo recibió una llamada de Christian Meier quién lo propuso como coprotagonista, junto a la actriz Barbara Mori, a Ricardo de Montreuil, director de la película Mistura.
El reto no fue menor ya que su experiencia como actor era escasa y sin éxito. Además, admite que arrastra un trauma desde la infancia: haber sido tartamudo y obligado a leer en voz alta delante de toda su clase. Eso fue “una chacota” con la cual “me prometí: Nunca más voy a volver a leer”.
Enfrentarse a un guion extenso fue, entonces, una batalla personal. Con ayuda de coaches y una disciplina férrea, logró convertir su dificultad en una fortaleza y encontró en la naturalidad su sello actoral.
Hoy recibe saludos y felicitaciones en la calle. “Soy feliz siendo quien soy”, dice, consciente de que la popularidad es circunstancial, pero la autenticidad permanece. Desde El Carmen hasta los cines, Pudy Ballumbrosio reafirma que su historia, como la de su familia, está hecha de música, riesgo y reinvención. (Diana Zileri)


La risa en Johanna San Miguel es una cosa seria. No se trata del gesto simple que se arranca con algún punchline corrosivo de Queca. En Corazón de Loba, su nueva obra teatral que se estrena este 19 de septiembre en el Teatro Peruano Japonés, la comedia –que parodia las telenovelas cliché de los años 70– adquiere texturas que se filtran entre frustraciones, recuerdos y el eco incómodo de una industria donde a veces no queda otra que hacer milagros con guiones “horrorosos, pésimos y paupérrimos”. Todo por sobrevivir. El punto de partida es una telenovela ficticia y mal escrita, pero también un espejo de lo que callan las actrices, de lo que se negocia en camerinos y de lo que nunca ve el espectador mientras espera el siguiente comercial.
Minutos antes de las tres de la tarde, Johanna está sentada, viendo su teléfono. Va tomando café de un termo mientras espera ensayar sus líneas junto a Ana Cecilia Natteri y Andrea Luna. A pesar del trajín de producción, transmite calma. Se ríe con frecuencia y en el aire flota la sensación de alguien completamente entregada al proyecto. "Tienes que ir a verla, es una genialidad", dice con entusiasmo contenido. "Sentirás que estás en un set de televisión. Verás cámaras, pantallas, el productor hablando, las actrices corriendo, todo el caos del detrás de escena". Esta vehemencia no es gratuita, pues viene de tener éxito con su obra ¡Ya siéntese señora!, la cual presentó tanto en nuestro país como en Estados Unidos.

Esta vez, San Miguel actúa, pero también produce. Y todo esto cuando se especulaba su regreso a la televisión para conducir Esto es Guerra, propuesta que no pudo concretarse por lo demandante de esta obra. "No podía aceptar. Me hubiese encantado, pero cuando tú te metes a un proyecto como este, tienes que ser súper riguroso". En televisión, el tiempo puede moldearse con edición; en escena, todo ocurre frente al público. Esa es la diferencia que le importa. "Una vez tomas un proyecto, te comprometes. No puedes patearlo".
No es que reniegue de lo que hizo antes. Carmín, América Espectáculos, Minuto Para Ganar, la televisión del mediodía con señoras en casa… "Yo hice en total unas cinco o seis telenovelas. Carmín ha sido la más fuerte de todas. Pero más he sido conductora. Mis compañeras han hecho como ochocientas", comenta entre risas sobre la perspectiva que cada una tiene sobre sus trabajos en ese nicho. En cambio, en el teatro, se siente completa. "A estas alturas, tengo una necesidad de abrir un poco más, de conectar con la gente, con estas cosas que todos sentimos".
A diferencia de otras figuras que se refugian en la nostalgia, San Miguel no busca recuperar un estrellato perdido. Le interesa más bien habitar el presente, incluso si eso implica ensayar con buzo, no maquillarse y llegar primera a los ensayos. "Mis mañanas son más tranquilas. Hay días que son movidos porque soy creadora de contenido, estoy muy full redes. Y me encanta, porque te permite crear y jugar. Yo lo veo así". Son otros tiempos.
En Corazón de Loba hay música en vivo, coreografías absurdas y referencias de las novelas clichés y melodramáticas. Pero lo que permanece es el vacío entre escena y escena, esa grieta por donde asoman las frustraciones de tres actrices en busca de una segunda oportunidad. "Cada una tiene un sueño. Y el conflicto comienza cuando llega un personaje muy importante en Perú, y ahí ellas empiezan a soñar con que sus vidas puedan cambiar".
Andrea Luna, Ana Cecilia Natteri y Johanna San Miguel. Tres edades, tres mundos, un mismo oficio. Lo que ocurre sobre el escenario es una guerra de egos y una alianza de supervivencia. Si bien la obra, escrita por Eduardo Adrianzén y dirigida por David Carrillo, es una parodia de las telenovelas de antaño, también tiene la intención de mostrar lo que la audiencia olvida: que las actrices envejecen y que las oportunidades escasean.

Y sin embargo, la cámara siempre está. Incluso cuando Johanna se disfraza de Queca en redes sociales, esa cámara sigue captando algo más. Le preguntan si le cansa seguir haciendo el personaje, y responde sin dudar: "Yo me siento afortunada de tener un personaje como Queca. Siento que es un regalo. Disfruto mucho interpretándolo. Tiene la capacidad de poder decir y hacer cosas que yo no podría. Lo voy a usar forever and ever".
San Miguel también habla brevemente de su hijo Paulo, estudiante de medicina que se ha mantenido fuera de escena durante años. Hace poco, sin embargo, compartieron juntos un video en redes, mostrando una complicidad que sorprendió al público. Aunque él ha optado por una vida más reservada y estructurada, Johanna respeta esa distancia con afecto y sin presiones ni sobreexposición.
Sobre otros posibles reencuentros escénicos, no cierra la puerta a nada. Cuando se le pregunta si volvería a compartir un proyecto con Stefano Salvini, su respuesta es breve, pero clara. “No tendría ningún problema de trabajar con él o con ningún actor que respete el teatro como lo hace él. Yo trabajaría con alguien que ame el teatro tanto como yo”.
Finalmente, y luego de pensarlo por unos segundos, suelta un "Gracias por todo". Eso es lo que le diría a la Johanna de hace veinte años. "He tenido momentos increíbles y momentos muy duros, muy tristes, muy fuertes, muy dolorosos", recuerda. Cita a su tía, la fallecida actriz Claudia Dammert: "La única forma, Johanna, en que tú aprendas, es a través del sufrimiento. Y cuesta. Y duele. Si no, serías un ser iluminado. Y un ser iluminado, mamacita, no eres". Claro que está donde siempre quiso estar, pero tiene que irse. El ensayo está a punto de comenzar y la vida de una actriz, sin la idealización del público, es muy ajetreada. (Marce Rosales)

La cantante cubana Cynthia Tintoré tiene la mirada puesta en octubre. Para esa fecha prepara el lanzamiento de Que hablen, una timba inspirada en la gran vedette Mirtha Medina. “Es un tema que habla de mirar hacia adelante, amar sin miedo y luchar por los sueños sin importar lo que digan. Quiero que la gente se sienta dueña de la canción”, cuenta la artista, que asegura tener al Perú como centro de su carrera. “Desde que llegué hace dos años y medio siempre me han recibido increíble, en programas, canales y shows. Me mantengo firme aquí, apostando por ganarme el apoyo de la gente. Voy con todo”. Hace unas semanas estrenó Azul, el clásico de Cristian Castro reinventado a ritmo de merengue y reparto. Una fusión explosiva de sabor caribeño y frescura urbana. “Es pura fiesta, alegría y amor. Quería hacerlo más a mi estilo, a lo cubano. Amo las canciones de Cristian Castro, nunca me canso de escucharlas”, señala la intérprete, que ya había sorprendido con Bésame Bonito. Nacida en La Habana, formada en canto, piano y danza desde niña en la Escuela Nacional de Arte de Cuba, primera bailarina a los 19 años y con paso por cine y TV, va a por todo para conquistar nuevos públicos.
La historia de AFE Operador Logístico es la prueba de que los grandes proyectos nacen de una visión clara, esfuerzo constante y compromiso con la excelencia. En el año 2001, en un Perú donde la globalización recién comenzaba a transformar la manera en que se movían los bienes, Justo Carbajal Aguirre, un joven emprendedor con disciplina y determinación, fundó una pequeña empresa de transporte de carga.
Con recursos limitados, pero con la convicción de que en el país se podía brindar un servicio logístico con estándares internacionales, Carbajal se convirtió no solo en gestor, sino también en operador. Supervisaba personalmente cada entrega y cada ruta, convencido de que la puntualidad, la seguridad y la confianza eran los cimientos para construir algo más grande.
Los inicios no fueron fáciles. Sin embargo, el empuje y la cultura de esfuerzo que guiaron a su fundador permitieron que la empresa evolucionara rápidamente. Lo que empezó como una compañía de transporte de carga fue diversificándose hasta convertirse en un operador logístico integral.
Hoy, a 24 años de su fundación, AFE es reconocido como un socio estratégico que ofrece soluciones logísticas para clientes privados y entidades públicas, cubriendo tres líneas de servicio fundamentales:
• Transporte de carga nacional e internacional.
• Servicio de almacenaje, con infraestructura moderna y de última generación.
• Courier y mensajería, tanto en el segmento corporativo (B2B) como en el de consumidores finales (B2C).
Esta diversificación ha permitido que AFE Operador Logístico acompañe a sectores tan diversos como la industria, el comercio, la salud y el Estado, siempre bajo una premisa: eficiencia con estándares internacionales.
Uno de los hitos más relevantes de AFE ha sido su especialización en el almacenaje de medicamentos bajo cadena de frío, un servicio crítico para la salud pública y privada. Gracias a su infraestructura especializada, la compañía asegura que insumos farmacéuticos y biológicos se conserven en condiciones óptimas, cumpliendo con las normativas más estrictas del sector.
Este posicionamiento en un segmento altamente regulado ha reforzado la confianza de sus clientes estratégicos y ha consolidado su prestigio en el país.
El crecimiento de AFE Operador Logístico no se mide únicamente en infraestructura o cobertura, sino también en su firme compromiso con la calidad y la transparencia. La compañía ha obtenido certificaciones internacionales que validan sus procesos y refuerzan la confianza del mercado:
• ISO 9001: Gestión de calidad.
• ISO 45001: Seguridad y salud en el trabajo.
• ISO 37001: Antisoborno.
• Buenas Prácticas de Almacenamiento (BPA).
• Buenas Prácticas de Distribución y Transporte (BPDT).

Cada certificación refleja no solo el cumplimiento de normas, sino el esfuerzo constante de un equipo que busca superar las expectativas de sus clientes.
AFE ya no es solo un referente en el Perú. La empresa ha dado un paso decisivo hacia la internacionalización con presencia en Estados Unidos, uno de los mercados logísticos más competitivos del mundo. Este hito marca un nuevo capítulo en su historia, demostrando que la visión que nació en Lima puede trascender fronteras y competir de igual a igual con grandes actores globales.
Hablar de AFE Operador Logístico es hablar también de su fundador y CEO. Justo Carbajal Aguirre es un ejemplo de resiliencia y visión estratégica. Bajo su liderazgo, la organización ha pasado de ser un pequeño emprendimiento a convertirse en un gigante logístico, símbolo de confianza y eficiencia.
Más allá de los logros empresariales, Carbajal ha transmitido a su equipo una cultura de integridad, innovación y mejora continua. Gracias a esa filosofía, AFE no solo ha crecido en facturación y cobertura, sino también en reputación, consolidándose como una empresa que genera valor para sus clientes y para el país.
24 AÑOS MIRANDO AL FUTURO
Hoy, al celebrar su 24° aniversario, AFE Operador Logístico se proyecta con fuerza hacia nuevas metas. Con una infraestructura moderna, un equipo humano altamente capacitado y la experiencia de más de dos décadas, la empresa está preparada para enfrentar los desafíos de un sector donde la digitalización, la sostenibilidad y la trazabilidad marcarán la pauta.
AFE comenzó siendo un sueño sobre ruedas. Hoy es un gigante logístico que mueve cargas, conecta negocios y contribuye al desarrollo del Perú, manteniendo intacta la pasión y el compromiso con los que, en 2001, su fundador decidió iniciar este viaje.

El moderno edificio que alberga la nueva Central de Monitoreo es también sede del nuevo Palacio Municipal y del Nuevo Centro de Atención Surcano (CAS). Es una estructura de seis niveles más sótano y azotea, de estilo arquitectónico contemporáneo, sobrio y funcional. Su ubicación es estratégica: el centro mismo del distrito, en la calle Loma de los Amarilis N.o 100, a la altura del paradero La Bolichera de la avenida Santiago de Surco (ex Tomás Marsano).
En el nuevo Palacio Municipal se encuentran todas las gerencias y subgerencias de la corporación edil que antes estaban dispersas hasta en seis locales distintos. Este traslado a un solo lugar garantiza la eficiencia en el manejo de los recursos y facilita la comunicación entre los vecinos y la autoridad.
La nueva sede municipal tiene en el primer nivel un amplio y acogedor Hall de Honor, donde el visitante podrá apreciar en exhibición documentos históricos del distrito, así como trofeos y reconocimientos obtenidos por la municipalidad, también una galería con los retratos de todos los alcaldes surcanos y un cuadro y una réplica de la espada del libertador José de San Martín.
En el primer nivel también se encuentra la sala del Concejo Municipal, dotada de mobiliario y equipamiento electrónico propios para el debate y la aprobación de las normas que permiten la gobernabilidad del distrito. Aquí destacan el sistema de votación electrónico y el sistema de transmisión en vivo de todas las sesiones de concejo.
Además de la eficiencia en el uso de los recursos, el traslado de todas las gerencias y subgerencias a un solo lugar ha traído más beneficios para la comunidad: los locales municipales que quedaron libres de oficinas ahora están destinados para los vecinos.
En la antigua sede de la Gerencia de Desarrollo Social, jirón Sáenz Peña 243, ahora funciona el Coworking Surco Pueblo, recientemente construido y a disposición de toda la población; en el local municipal de Loma Amarilla, Av. Monte de los Olivos 545, se implementó la segunda veterinaria municipal SurcoPet, y próximamente también una Biblioteca Municipal.
En el antiguo Palacio Municipal, cuadra 2 del jirón Bolognesi, se construirá el Museo de Historia de Santiago de Surco y una nueva base del Serenazgo; y en los otros locales se construirá nuevos Clubes del Vecino, un tercer Coworking y la Escuela Municipal de Arte.
NUEVO CENTRO DE ATENCIÓN SURCANO (CAS)
En el flamante edificio también se ha implementado un nuevo Centro de Atención Surcano (CAS), el sexto del distrito, donde los vecinos pueden realizar con total comodidad todos sus trámites de tipo municipal. Este nuevo CAS cuenta con modernos módulos de atención, una sala de espera y una amplia playa de estacionamiento.
Dentro de sus ambientes habrá próximamente un módulo de atención de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp) y otro del programa Mejor Atención al Ciudadano (MAC) de la Presidencia del Consejo de Ministros, los que facilitarán aún más el acercamiento entre el Estado y la ciudadanía.
La apertura de este nuevo CAS de la Calle Loma de los Amarilis 100 no altera de ninguna manera la atención al público en los otros CAS, que operan con total normalidad en Surco Pueblo (Jr. Bolognesi 275), Loma Amarilla (Av. Monte de los Olivos 545), Jockey Plaza (Av. Javier Prado Este N° 4200), Mateo Pumacahua (Calle Micaela Bastidas Cdra. 4) y Villa Alegre (Av. Guardia Civil Sur s/n).
El horario de atención del nuevo CAS Palacio Municipal es de lunes a viernes de 08:00 a. m. a 05:00 p. m., y los sábados de 09:00 a. m. a 01:00 p. m. La mesa de partes está abierta hasta a las 04:30 p. m.
