Hablar de innovación en medicina nos remite inmediatamente a equipos médicos de última generación manejados a larga distancia y potenciados con inteligencia artificial, quirófanos que vienen del futuro y manos robóticas capaces de extirpar un apéndice o realizar cirugías de alta complejidad en minutos.
Sin embargo, la medicina moderna va más allá del equipamiento médico, fundamental para el sistema de salud de cualquier país desarrollado. Hoy, los avances médicos también ponen foco en la experiencia del paciente, el diagnóstico temprano y la digitalización de los reportes médicos anteriores.
Al respecto, la Dra. Carmen Huerta Torres, gerente general de la Clínica San Pablo Surco, explica que “la inversión en innovación tecnológica ha crecido de manera muy importante en los últimos años. Hoy ya no se trata solo de adquirir equipos modernos, sino de transformar integralmente la experiencia del paciente y la capacidad resolutiva de las instituciones de salud. Esto responde tanto al crecimiento de enfermedades complejas como a un paciente cada vez más informado y exigente que espera atención rápida, segura y humanizada”.

Y es cierto. Somos testigos de la decadencia del sistema de salud pública en el Perú, que obliga a los pacientes a hacer colas para obtener citas que pueden tomar meses. Esta situación retrasa los diagnósticos, los tratamientos, las cirugías, y pone en riesgo sus vidas. Es aquí donde las clínicas privadas le sacan años luz de ventaja al sistema público de salud.
En ese sentido, el Dr. José Carlos Salazar Moreno, médico internista de los centros clínicos Sanna, explica que “la experiencia del paciente se ha visto favorecida por la digitalización, que tiene como principal beneficio la atención más precisa por medio de las historias clínicas electrónicas, que permiten que el médico pueda tener acceso inmediato a los diagnósticos previos, los resultados de laboratorios e imágenes de varias especialidades y de esa manera resolver y ampliar la atención de los pacientes, ya sea atención ambulatoria, hospitalización o emergencia”.
Todo esto redunda en atención más rápida, precisa y eficiente para el paciente.
CURA A LARGA DISTANCIA
Otro de los avances que tienen menor exposición que el equipamiento ultramoderno pero que vienen revolucionando la gestión de la salud es la telemedicina. Y es que este sistema de salud a distancia ha evolucionado de la atención por una llamada telefónica, fría e imprecisa, a un ecosistema digital avanzado impulsado por la inteligencia artificial, aplicaciones móviles y dispositivos interconectados.
Hoy, es posible para los doctores conocer la historia clínica del paciente, tener acceso virtual a sus exámenes e imágenes e, incluso, recibir fotografías y signos vitales a través de aplicaciones móviles.

“La telemedicina ha acercado especialistas a personas que antes tenían barreras geográficas o limitaciones de tiempo. Nuestros especialistas en Surco pueden ver imágenes, resultados, y participar activamente de la toma de decisiones de pacientes de San Pablo Huaraz y Trujillo, por ejemplo. El monitoreo remoto también permite seguimiento más cercano de pacientes crónicos o postoperatorios, disminuyendo complicaciones y hospitalizaciones innecesarias. Son herramientas que hacen la atención más eficiente y accesible”, asegura la Dra. Huerta.
Sin embargo, el término telemedicina va más allá. Hoy, es posible realizar operaciones complejas a miles de kilómetros de distancia a través de sistemas tecnológicos muy avanzados.
Según el Dr. Salazar, “las tecnologías de última generación, como la cirugía robótica, ayudan a la precisión de procedimientos quirúrgicos de alta complejidad, disminuyendo el sangrado, realizando incisiones más pequeñas, altas hospitalarias más prontas y menos complicaciones. Un ejemplo de los diagnósticos asistidos por inteligencia artificial es la detección de tuberculosis aplicando herramientas de detección, como el software de deep learning y consultoras como Digital Health Perú”.
Por su parte, la Dra. Huerta explica que “la inteligencia artificial funciona como un apoyo al médico, ayudando a detectar patrones o hallazgos que podrían pasar desapercibidos.
Esto acelera diagnósticos y mejora la toma de decisiones clínicas. Lo importante es entender que la tecnología complementa el criterio médico, no lo reemplaza”.






















