Entre líneas, Keiko Fujimori ya adelantó que su primer ministro será partidario. La frase que le dijo al diario ecuatoriano El Universo no deja lugar a dudas: “Nuestro partido hará lo correspondiente y la convocatoria que a mí y al primer ministro nos tocará hacer será una convocatoria de un gabinete amplio”. A buen entendedor, pocas palabras. Y Luis Galarreta, el primer vicepresidente electo, es el candidato más fuerte para asumir ese cargo.
SUPERMINISTERIO
A juzgar por la entrevista, sin embargo, queda claro que la composición del gabinete sí será de ancha base. “Se priorizarán la experiencia y la capacidad técnica, pero no el color político de Fuerza Popular”, dijo la presidenta electa. “Al contrario, vamos a abrir las puertas para que vengan otros grupos”, anunció.
Entre los nombres más voceados en el rubro económico están los de Luis Carranza, Edgardo Mosqueira y Elmer Cuba.
Mosqueira, quien en el gobierno de Alberto Fujimori ejerció como titular del desaparecido Ministerio de la Presidencia, trabajó en el Banco Mundial y hoy ocupa un cargo importante en el Banco Interamericano de Desarrollo. Y aunque estaría colaborando con el gobierno, no estaría dispuesto a renunciar antes de su jubilación en el mentado organismo internacional.
Carranza, en cambio, habría descartado la oferta por compromisos laborales ya tomados en un fondo de inversión. También habría sido tentado para presidir la PCM, por cierto. Sin embargo, estaría dispuesto a apadrinar a un titular del MEF, tal y como lo hizo con José Arista. Uno de esos nombres sería el de Elmer Cuba, un economista con peso propio en Macroconsult.
Más allá del titular del MEF, la meta es clara y es doble. Por un lado, que el MEF vuelva a ser el superministerio que sabía decir “no”. Y, además, sobre todo, crecer entre 5% y 6%, como ya ha anunciado la presidenta electa. “Estamos creciendo un 3,2%, esperamos terminar el año en cerca de 3,8% y para el próximo año yo calculo que estaremos creciendo entre 5% y 6%”, ensayó. “Este dinamismo en la economía que le vamos a dar, desde la pequeña empresa hasta la más grande, permitirá sobre todo crear puestos de trabajo y reducir la pobreza”, puntualizó.
CARTAS Y CARTERAS
Carlos Neuhaus, miembro del equipo técnico, no ha confirmado su presencia en el gobierno. Pero ya se le piensa tanto en la cartera de Vivienda como de titular de Comercio Exterior y Turismo. Ha soltado una idea que ha tomado este Gobierno: formar un Comando Niño, una entidad que centralice y articule las políticas para mitigar el Niño y evite el teléfono malogrado en ministerios, gobiernos regionales y municipios.
Rafael Belaunde es el nombre más claro en el Ministerio de Energía y Minas, pero curiosamente también suena para el MINDEF. Rafael Rey sería la carta para el MTC.
Una ficha fija del entorno económico sería Marco Vinelli, jefe de plan de gobierno y jefe del equipo de transferencia. Iría al MIDAGRI.

De ocurrir, Carranza no sería el único que “colocaría” a un ministro. Tanto Samuel Dyer como José Antonio Chang tendrían mucha influencia en el entorno presidencial. No sería la primera vez que ambos empresarios graviten en un gobierno reciente.
Finalmente, José Recoba se sentaría en el despacho de Salud y Raúl Pérez-Reyes podría asentarse en Produce gracias a sus méritos y a su poderosa esposa, Isaura Delgado Brayfield. Luz Salgado, finalmente, podría arribar al Ministerio de la Mujer.
NADA SEGURO EN SEGURIDAD
Fujimori Higuchi remarcó que su equipo cuenta con “una estrategia integral, pero sobre todo un equipo humano que demostró en los años 90 recuperar la paz y, sobre todo, una capacidad para enfrentar en ese momento al terrorismo”. Y aunque el terrorismo y el crimen organizado son fenómenos distintos, “el mal hace el mismo daño”, dijo, y destacó la necesidad de enfrentarlo de manera transnacional.
“Nuestro principal compromiso de campaña es recuperar el orden”, anunció Fujimori en la misma entrevista. “Y para eso vamos a hacer un pedido de facultades y tomaremos todas las medidas necesarias dentro del marco de la ley y de la Constitución”, agregó al diario extranjero. En la misma conversación, la presidenta electa adelantó: “Haremos una convocatoria de las Fuerzas Armadas que nos permita en las zonas de emergencia y de mayor necesidad —dígase en las fronteras— que trabajen con la Policía Nacional; en las cárceles, para que trabajen junto con el Instituto Penitenciario, las fuerzas del INPE, y serán convocados en todo momento hasta recuperar la paz”.
Informantes naranjas sugieren que César Astudillo y Marco Miyashiro están en el bolo para Defensa e Interior, respectivamente. Astudillo ha sido jefe del Comando Conjunto de las FFAA y factor clave del comando Chavín de Huántar. Miyashiro fue director general de la Policía y miembro del GEIN, que capturó al líder de Sendero Luminoso. Otro nombre que se baraja en seguridad es el de David Ojeda, exjefe del Comando Conjunto de Dina Boluarte. Fernando Rospigliosi tendría un peso específico, pero su rol en el Senado es clave, lo que lo haría imprescindible allí, incluso más que Miyashiro y el propio Astudillo. José Baella también suena fuerte como ficha de Rafael López Aliaga. Finalmente, José Williams, quien visitó hace poco a la presidenta electa, es otra ficha posible en Defensa.
MÁS CONVOCADOS
Hay otros jales que suenan mucho en círculos cercanos a la presidenta, como Paul Neira en Educación, Juan Sheput en Trabajo, Giulliana Loza en Justicia, Juan Carlos Liendo o Carlos Álvarez en Interior Alejandro Aguinaga en Salud, Vladimiro Huaroc en el MIDIS, Williams Falcón en Comercio Exterior, Gabriel Quijandría en Ambiente y Fabricio Valencia o Cecilia Bákula en Cultura. Y siguen firmas, como César Candela y hasta el excandidato presidencial Carlos Espá. Pero, como lo ha adelantado “Miki” Torres en una entrevista, aunque muchos no lleguen a ser ministros, igual pueden formar parte del gobierno. A ver si es verdad.
