En el competitivo mundo de la logística moderna, optimizar el transporte de carga se ha vuelto una necesidad urgente, especialmente en mercados emergentes como el peruano. En Perú, el crecimiento del comercio interno y externo ha impulsado una demanda constante por servicios logísticos más eficientes, seguros y rentables. Esto ha obligado a las empresas del sector a repensar sus estrategias operativas y tecnológicas, apostando por un enfoque integral que les permita no solo ahorrar costos, sino también mejorar la seguridad y sostenibilidad de sus operaciones.
El análisis de la optimización del transporte de carga parte de una premisa sencilla pero poderosa: hacer más con menos. Esto implica gestionar de manera inteligente cada aspecto del proceso logístico, desde la elección de rutas hasta el mantenimiento de flotas, pasando por la planificación de cargas, el control del combustible, la gestión del tiempo y, sobre todo, la incorporación de tecnología. En un país con una geografía compleja y una infraestructura en desarrollo como Perú, este enfoque resulta especialmente crucial. Las empresas deben lidiar con grandes distancias, terrenos difíciles, variabilidad climática y limitaciones en la conectividad vial, lo que hace indispensable contar con herramientas de análisis y toma de decisiones basadas en datos.
Entre los pilares clave para una logística más rentable y segura en Perú, destaca la optimización de rutas. Gracias a los avances en inteligencia artificial y sistemas de geolocalización, hoy es posible planificar trayectos más cortos, evitar zonas de riesgo y reducir el consumo de combustible, impactando positivamente en los costos operativos y en los tiempos de entrega. Asimismo, el uso de plataformas de gestión de transporte (TMS) permite tener un control detallado de cada envío, desde su origen hasta su destino, lo cual reduce significativamente los márgenes de error y mejora la experiencia del cliente.
Otra práctica de alto impacto es la implementación del mantenimiento predictivo en las unidades de transporte. Las fallas mecánicas representan uno de los principales factores de retraso y riesgo en la cadena logística. Utilizando sensores inteligentes y monitoreo remoto, las empresas pueden anticiparse a los desperfectos antes de que se conviertan en averías costosas, garantizando la seguridad del conductor y la integridad de la mercancía. Esto es especialmente importante en sectores como minería, agroindustria y exportación, donde el tiempo y la precisión lo son todo.
La seguridad también ocupa un lugar prioritario. El robo de carga y los accidentes en carretera siguen siendo problemas frecuentes en determinadas zonas del país. Para mitigar estos riesgos, cada vez más operadores logísticos invierten en soluciones de videovigilancia, bloqueo satelital y seguimiento en tiempo real, protegiendo tanto sus activos como la confianza de sus clientes. A esto se suma la capacitación constante a los conductores, que deben cumplir con protocolos de seguridad y operación estandarizados.
En paralelo, la sostenibilidad ha ganado protagonismo en la agenda logística peruana. Las regulaciones medioambientales, las expectativas de los clientes y el compromiso con la reducción de emisiones están llevando a muchas empresas a modernizar su flota, usar combustibles alternativos o incorporar vehículos eléctricos. La optimización del transporte de carga también tiene un rol importante en este sentido, ya que al reducir los viajes innecesarios o mejorar la carga útil por unidad, se disminuye el impacto ambiental de cada operación.
Un ejemplo destacado de cómo aplicar eficazmente estas estrategias en Perú es AFE Operador Logístico, una empresa que ha hecho de la optimización su principal herramienta de diferenciación. AFE ha apostado por una transformación digital profunda, incorporando sistemas de gestión avanzada y tecnologías de rastreo que le permiten planificar, monitorear y controlar su flota con altos estándares de precisión. Su enfoque basado en datos les permite anticipar contingencias, reducir tiempos improductivos y maximizar la rentabilidad de cada viaje.
Además, AFE Operador Logístico ha integrado prácticas de mantenimiento predictivo en sus unidades, lo que se traduce en mayor disponibilidad de vehículos y menores interrupciones operativas. También ha reforzado sus protocolos de seguridad, incluyendo monitoreo 24/7, control satelital de sus unidades y capacitación especializada para su personal de campo.
Gracias a estas acciones, la empresa no solo mejora sus márgenes, sino que también garantiza la trazabilidad y el cuidado de las mercancías que transporta, una ventaja competitiva clave en sectores tan exigentes como el agroexportador y el industrial.
Finalmente, la optimización en el transporte de carga no es un lujo, sino una necesidad para sobrevivir en un entorno logístico cada vez más desafiante como el peruano. Apostar por la eficiencia, la seguridad y la innovación permite a las empresas ser más competitivas, reducir riesgos y ofrecer un servicio de calidad.
AFE Operador Logístico demuestra que, con visión estratégica y tecnología, es posible llevar la logística en Perú a un nuevo nivel de excelencia.
La Alianza Francesa es mucho más que un centro de enseñanza de idiomas. En el Perú, representa una red cultural y educativa sólida que ocupa un lugar destacado a nivel mundial: la sede de Lima, es la número uno en el mundo en cantidad de alumnos entre más de 830 Alianzas Francesas, y el Perú figura como el quinto país con más estudiantes de francés en esta red global.
Para Frédéric Robinel, director general de la Alianza Francesa de Lima, este posicionamiento no es casual: “Trabajamos como una red integrada en el país, con una misma calidad pedagógica, métodos y capacitaciones continuas. Ese compromiso nos ha permitido consolidar un liderazgo real y sostenido en la región.”
Pero el liderazgo no solo se mide en cifras, sino en la capacidad de innovar. Este año, las Alianzas Francesas del Perú han dado un paso decisivo al renovar su metodología de enseñanza mediante la implementación del método Défi actuel, una propuesta pedagógica moderna que responde a los desafíos del aprendizaje de idiomas en un mundo digitalizado.
UN SALTO HACIA LA EDUCACIÓN DEL FUTURO
Desarrollado por la editorial “Editions Maison des Langues” y adaptado especialmente para el contexto peruano, Défi actuel propone una enseñanza basada en proyectos, situaciones reales y contenidos auténticos del mundo francófono. La gramática se enseña de manera inductiva, facilitando una asimilación natural de la lengua.
“El nuevo método no solo actualiza nuestros recursos, sino que transforma por completo la experiencia en el aula”, explica Christelle Mignot, directora académica. Su estructura modular, enfoque comunicativo y progresión clara se combinan con herramientas digitales de última generación: ejercicios autocorregibles, recursos audiovisuales y preparación especializada para los exámenes oficiales DELF y DALF, que son gratuitos para nuestros alumnos.
La integración de la inteligencia artificial en el proceso pedagógico marca un hito adicional. Défi actuel incluye una guía para el uso de IA en la enseñanza del francés, fruto de más de un año de formación docente en este campo. La próxima serie audiovisual “Enseñanza del FLE e IA”, producida por las Alianzas Francesas del Perú, será una plataforma para compartir estas experiencias innovadoras.
En tiempos de incertidumbre política y económica, la presencia francesa en el Perú se mantiene firme, con más de 100 empresas operando en diversos sectores estratégicos. Según Ricardo Guevara Bringas, presidente de la Cámara de Comercio e Industria Peruano-Francesa (CCIPF), esta apuesta no es casual. Responde a una visión empresarial estructurada alrededor de los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), y a una actitud de negocios que él define como la French Business Attitude.
“Las empresas francesas adoptan un enfoque que integra la sostenibilidad en el centro de su modelo de negocio. La RSE no es un accesorio, es parte esencial de sus decisiones estratégicas”, señala Guevara. Esta actitud se traduce en inversiones que priorizan la reducción de huella de carbono, el uso de energías limpias, la inclusión laboral y de género, y una gobernanza basada en la transparencia y la ética.
La Cámara, que acaba de cumplir 80 años, refleja estos valores a través de comités activos como el de sostenibilidad, recursos humanos y el comité Marianne, que promueve el liderazgo femenino. “La innovación es transversal a estos tres pilares y se convierte en motor de transformación. Las empresas francesas utilizan tecnología para producir de manera más limpia, optimizar la gestión y mejorar sus sistemas de gobernanza”, agrega.
INVERSIÓN QUE MIRA MÁS ALLÁ DEL CICLO POLÍTICO
La visión de largo plazo de estas compañías se mantiene a pesar de la inestabilidad que caracteriza al Perú en los últimos años. “A las empresas francesas les queda claro que el Perú mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos: inflación controlada, un crecimiento previsto de más del 3 % en 2024, marco legal abierto a la inversión extranjera y apertura comercial con 22 tratados de libre comercio”, precisa Guevara.
Frente a los vaivenes políticos, las empresas francesas mantienen sus operaciones y, en muchos casos, las amplían. Hoy generan más de 35 mil empleos en el país. El ejecutivo reconoce que hay desafíos importantes –como la mejora de la calidad normativa, la seguridad, la ejecución de proyectos públicos y la carrera administrativa pública–, pero destaca el dinamismo comparativo del Perú frente a otros países de la región.
NUEVOS SECTORES, MISMAS CONVICCIONES
El interés francés no se limita a los sectores tradicionales. “Hay un crecimiento sostenido en áreas como las energías renovables, la economía circular y la gestión de residuos. Estos sectores son clave para una economía más resiliente y sostenible”, comenta Guevara.
La participación francesa es notoria en proyectos viales, urbanos y de salud. En el marco de contratos G2G, empresas francesas están a cargo de la construcción de hospitales en Lima, Cusco, Arequipa y Puno, así como de proyectos como la Vía Expresa Santa Rosa, el puente del mismo nombre, la Nueva Carretera Central y defensas ribereñas. También tienen presencia en concesiones de transporte urbano, agua y saneamiento.
Un ejemplo concreto es el de Engie Energía Perú, que en una reciente adjudicación bajo la modalidad de APP obtuvo tres proyectos de transmisión eléctrica por un monto de USD 127 millones, que beneficiarán a unas 700 mil personas en Áncash, Junín y Ucayali.
La visita del ministro francés de Comercio Exterior, Laurent Saint-Martin, en marzo, así como la misión empresarial de MEDEF International –que congregó a más de 20 empresas–, confirman el renovado interés francés en el Perú.
UNA RELACIÓN COMERCIAL DIVERSA
Francia es un socio comercial relevante para el Perú en la Unión Europea. Las exportaciones peruanas al mercado francés se han diversificado considerablemente en las últimas dos décadas. Hoy se concentran en cuatro grandes sectores: agroindustria (arándanos, paltas, uvas, quinua, café, cacao), pesca y acuicultura (langostinos, calamares, filetes), minería (cobre, zinc, plata) y textiles de alto valor (algodón orgánico, fibra de alpaca).
Los sectores con mayor potencial, según Guevara, incluyen la cosmética natural y orgánica, aprovechando la biodiversidad peruana y la demanda creciente de productos ecológicos en el mercado francés.
DESAFÍOS PARA EXPORTAR AL MERCADO EUROPEO
Exportar a Francia, sin embargo, no está exento de retos. “La normativa europea exige cumplimiento riguroso en temas sanitarios, trazabilidad, etiquetado y estándares de responsabilidad social. También pueden surgir barreras culturales o idiomáticas que dificultan la negociación”, explica Guevara.
A pesar de ello, Francia se mantiene como el país europeo con mayor inversión extranjera en Europa, lo que demuestra su atractivo. “Ofrece una mano de obra altamente calificada en sectores como la inteligencia artificial, la agroindustria, la energía o la defensa. Además, es una puerta de entrada hacia el resto de Europa”, añade.
Para acceder a ese mercado, Guevara recomienda a las empresas peruanas apostar por la calidad, la diferenciación y una mejor capacidad de adaptación normativa y comercial.
LA CÁMARA COMO PUENTE
La CCIPF tiene una doble misión: apoyar tanto a las empresas francesas en el Perú como a las peruanas interesadas en expandirse hacia Francia y Europa. Para ello, ofrece estudios de mercado, misiones comerciales, identificación de socios, participación en ferias, y eventos en conjunto con actores del ecosistema Team France (Embajada, Business France, Alianza Francesa, Campus France, entre otros).
Uno de los activos más valiosos de la Cámara es su red. “Contamos con el respaldo de las Cámaras de Comercio francesas presentes en toda Francia, lo que nos permite conectar a las empresas peruanas no solo con París, sino con regiones estratégicas como Bretaña, Auvernia-Ródano-Alpes, Occitania o Nueva Aquitania. También somos parte de la red CCI FI, presente en 95 países, lo que nos da un enfoque global y las mejores prácticas para la internacionalización”, finaliza Guevara.
¿Cuál es su balance del estado actual de la inversión francesa en el Perú?
En el marco del 80 aniversario de la Cámara de Comercio e Industria Peruano-Francesa, celebramos también el fortalecimiento de la inversión francesa en el Perú, impulsado por el dinamismo de las relaciones bilaterales. Entre 2021 y 2023, creció un 45 %, alcanzando los 676 millones de euros. Más de 120 empresas francesas operan en el país, generando más de 35 000 empleos en sectores clave como energía, salud, transporte e infraestructura.
La visita reciente del ministro francés del Comercio Exterior y de los franceses en el extranjero seguida de la visita del MEDEF Internacional demuestra el interés de nuestro país por el mercado peruano, con intercambios comerciales que superan los 1000 millones de euros.
El potencial de crecimiento está en varios sectores. Las energías renovables tienen un potencial importante por las condiciones óptimas del país y grandes empresas francesas ya se encuentran desarrollando proyectos eólicos, solares y de transmisión eléctrica. Agua y saneamiento es igualmente importante y las empresas están especialmente interesadas en los proyectos de APP de ProInversión. La experiencia francesa en infraestructuras de transporte y ciudades sostenibles es también reconocida y nuestras empresas están atentas a las numerosas oportunidades que se presentan en el Perú. Finalmente, en el sector minero, la mayoría de las filiales francesas que operan en Perú son activas, como proveedoras de equipos y servicios.
–Francia lidera importantes acuerdos gobierno a gobierno con el Perú, como el de la Nueva Carretera Central. ¿Cómo se está gestionando esta responsabilidad?
Francia lidera acuerdos de gobierno a gobierno claves con el Perú, con impactos significativos en los sectores de transporte y salud. En infraestructura vial, la Nueva Carretera Central –junto con la Vía Expresa Santa Rosa– representa la obra más grande en la historia del país. Desarrollada por el consorcio PMO Vías, que incluye a importantes empresas de ingeniería francesas, esta autopista conectará Lima con seis regiones del centro y oriente peruano, mejorando las conexiones y dinamizando la economía mediante la reducción de costos logísticos y el impulso a las exportaciones.
–¿Y en el acceso a la salud?
El consorcio francés que conforma la PMO hospitales está a cargo del diseño de hospitales estratégicos en Cusco, Lima, Arequipa y Puno, beneficiando a unos 3,5 millones de personas. Estos proyectos, junto con iniciativas en la lucha contra el cáncer y la anemia infantil, refuerzan el compromiso de Francia con el bienestar y la salud de la población peruana. Todo de la mano de una implicación muy específica de la cooperación francesa con Perú en la investigación médica, el apoyo a la lucha contra ciertas enfermedades, y la formación de médicos especialistas. Más allá de las obras, se destaca la transferencia de conocimiento como eje central de estos acuerdos, con alianzas firmadas con universidades públicas peruanas, buscando formar profesionales capaces de liderar futuros megaproyectos.
–Francia ha mantenido un compromiso global con la democracia y los derechos humanos. ¿Qué rol juega hoy esa dimensión de la cooperación bilateral con el Perú, en un contexto global de tensiones geopolíticas crecientes?
En colaboración con sus socios, en particular la Unión Europea, Francia mantiene un compromiso global con los valores universales de la democracia y de los derechos humanos. Promueve en todo el mundo la igualdad entre mujeres y hombres, la lucha contra todas las formas de discriminación, la defensa de los derechos del niño, así como el derecho a la educación, a la salud, a la seguridad alimentaria, la defensa de la libertad de expresión o el acceso a una información libre, plural y fiable.
Entre sus acciones emblemáticas, la Embajada de Francia organiza desde 2012 el Premio “Javier Pérez de Cuéllar” que premia, cada año, a actores dedicados a la promoción de los derechos humanos. Este año, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables estuvo involucrado como miembro del jurado.
–En el ámbito académico y científico, ¿cuáles son las principales prioridades de la cooperación franco-peruana en investigación y formación universitaria?
En el Perú, Francia cuenta con el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) y el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), que trabajan con el CONCYTEC y las universidades e institutos de investigación peruanos. Nuestra cooperación científica abarca una amplia gama de disciplinas: medio ambiente, riesgos sísmicos y volcánicos, salud, arqueología, ciencias físicas, humanidades y ciencias sociales, etc.
Francia es uno de los países europeos más atractivos para cursar estudios, con más de 400 mil estudiantes internacionales. Más de 1300 peruanos son los que se encuentran actualmente en Francia. La red de Alianzas francesas (Arequipa, Chiclayo, Cusco, Lima, Trujillo, Piura) desempeña un papel clave en la formación de los estudiantes peruanos para que adquieran el nivel de francés requerido para estudiar en Francia. Por su parte, Campus France Perú desempeña un rol esencial asesorando a los estudiantes en sus planes de estudiar en Francia, ya sea en francés o en inglés. Las universidades francesas desean acoger a más estudiantes talentosos peruanos en los ámbitos de las ciencias, la ingeniería, las nuevas tecnologías digitales, las biotecnologías, la salud, las energías verdes, la alimentación y las ciencias humanas y sociales. Para dar más visibilidad a los programas de becas y a la diversidad de las alianzas franco-peruanas en ámbito académico y científico, la Embajada de Francia ha creado una plataforma web (https://acuerdosuniversitariosconfrancia.pe)
–Francia ha impulsado recientemente programas de cooperación médica en el Perú, especialmente en el área pediátrica. ¿Cuál es el enfoque estratégico de esta colaboración en el mediano plazo?
Francia está comprometida con el fortalecimiento del sector de la salud en Perú, especialmente a través de varios proyectos de investigación (lucha contra el cáncer, anemia en los niños), de intercambios y de formación de médicos especialistas. El 18 de agosto, se organizará el 2ndo Encuentro Franco-Peruano de la Salud, en el Colegio Médico del Perú.
Desde 2022, la Red de Hospitales de París (APHP) viene desarrollando una cooperación médica en el área pediátrica con los Institutos de Salud del Niño del Perú en la prevención y tratamiento del dolor infantil. Esta cooperación ha consistido en la organización de seminarios para compartir las mejores prácticas franco-peruanas y el apoyo en la elaboración de protocolos adaptados a las necesidades de Perú.
–¿Qué importancia tiene para Francia el apoyo a microproyectos locales y culturales en regiones del Perú? ¿Cómo se mide su impacto dentro de la estrategia de cooperación descentralizada?
El apoyo a proyectos locales es una herramienta clave para fortalecer las capacidades locales y promover un desarrollo territorial sostenible. Las iniciativas de cooperación se basan en una red de operadores con un fuerte arraigo local: France Volontaires, IRD, Agencia Francesa para el Desarrollo, Instituto Francés de Estudios Andinos, Colectividad territorial de Burdeos. Sus áreas de intervención están alineadas con los ODS de las Naciones Unidas y con el Plan Estratégico de Desarrollo del Perú, centrándose en la lucha contra el cambio climático, la salud y el acceso a una alimentación sana y sostenible, la igualdad de género y la vivienda social.
En el marco cultural, contamos con una red de seis Alianzas Francesas en todo el país, referentes culturales y pilares esenciales de nuestra cooperación que contribuyen activamente a la promoción de la lengua y la cultura francesas con actividades en teatro, cine, música, arte, conferencias. La Embajada de Francia promueve diversos proyectos culturales tales como el Festival de Fotografía Ver/Voir, impulsado por las Alianzas Francesas del norte del Perú, el Hay Festival de Arequipa y festivales en regiones como el Festival de Cine de Animación Ajayu en Puno.
Como si las tensiones dentro del Ministerio Público no fueran suficientes para agitar el clima político, esta última semana se ha instalado una nueva controversia que ha capturado la atención pública: la “urgente” puesta en marcha del tren Lima– Chosica promovida por la Municipalidad de Lima, frente a la insistente demanda de coordinación técnica por parte del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Una nueva pugna, ahora sobre rieles, enfrenta a dos instituciones clave del Estado. Al centro de este debate se hallan varias preguntas fundamentales en relación al apuro del proyecto, a los expedientes técnicos y a la factibilidad de que los trenes en verdad puedan transitar por debajo de los puentes.
De momento el ministro de Transportes, César Sandoval, aclaró de arranque que en el presupuesto actual del MTC “no se han asignado fondos para llevar a cabo la marcha blanca del proyecto”. Está claro que el alcalde Rafael López Aliaga, visiblemente entusiasmado con el impacto político y social que podría generar iniciar una “marcha blanca” antes del 28 de julio (Fiestas Patrias), ha anunciado que los primeros trenes llegarán al país entre el 6 y 12 de julio y operarán en breve. Mientras tanto, el MTC asegura que, sin un expediente técnico aprobado, no se puede establecer un plan de implementación ni cronograma. Asimismo, asegura que no se han llevado a cabo los estudios exigidos para garantizar la seguridad.
ESTADO DE LA INFRAESTRUCTURA: RIELES, CRUCES Y PUENTES
Más allá de pesimismos, es verdad que la ruta propuesta desde Chosica hasta Lima presenta un escenario técnico complejo. Por ejemplo, rieles en mal estado con inspecciones técnicas revelan vías oxidadas, abandonadas, sin señalización ni protección perimetral, en tramos donde conviven trenes de carga, peatones, motos y vehículos.
También existen cruces peligrosos, puntos de intersección vial que no cuentan con semaforización, barreras, ni sistemas de comunicación. Y lo más complejo que destacaron algunos medios fueron los puentes con altura crítica. Según la Municipalidad, el margen para trenes de 5,01 m bajo un puente peatonal de 5,28 m es apenas de 27 cm; en total, hay 17 puentes en el recorrido, algunos con deficiencias estructurales severas.
No basta con traer trenes, sino que se requiere una adecuación integral de la infraestructura, que incluye, en primer lugar, una doble vía en tramos críticos, fortalecimiento de puentes (remodelación, rebaje o ampliación), instalación de estaciones con accesibilidad universal, sistemas de seguridad ferroviaria modernos, adecuación de cruces vehiculares, cerramiento y control de perímetros.
URGENCIA ELECTORAL VS. SEGURIDAD TÉCNICA
El MTC ha sido enfático al señalar que no se ha presentado ningún expediente técnico aprobado ni solicitud formal de ampliación de la concesión ferroviaria. Según declaraciones a medios, el ministro Sandoval reiteró que la “marcha blanca” solo es viable cuando un proyecto se acerca al final de su obra –no al inicio– y que, sin estudios técnicos y cronogramas, el anuncio es una falsa expectativa. El MTC envió comunicaciones desde el 13 de mayo solicitando información clave como fichas técnicas, historial de mantenimiento, cronogramas de llegada del material rodante y planos del trazado. El aspecto legal no es menor: la vía actual es operada bajo concesión por Ferrocarril Central Andino, y cualquier cambio de uso requiere una adenda a la concesión, un proceso que podría tomar cerca de un año. A nivel normativo, estas iniciativas están reguladas desde la Ley del Transporte (Ley N° 27181) y la Ley de Contrataciones del Estado, las cuales exigen que los proyectos ferroviarios –especialmente aquellos que incorporan material rodante– cuenten con un expediente técnico que respalde cada etapa, desde diseño hasta puesta en marcha. La dinámica desarrollada en estos días sugiere una finalidad política: López Aliaga busca capitalizar rápidamente el anuncio y generar impacto, con la mira puesta en una eventual carrera presidencial. Frente a ello, el MTC ha salido a marcar un límite claro: no se debe jugar con la seguridad ni crear expectativas infladas. De hecho, el premier Arana ratificó la posición del MTC y sostuvo que “el país no está para marchas, sino para diálogo técnico”.
LO IMPORTANTE Y LO URGENTE
A pesar de las complicaciones aparentes, hay argumentos sólidos para respaldar la iniciativa de los trenes en Lima. En primer lugar, sin duda, es la descongestión y mejora del transporte. La zona este de Lima padece altos niveles de congestión vehicular y transporte informal. La línea del Metro y sus demoras causaron problemas en Ate y Santa Anita. Un nuevo tren con capacidad para más de medio millón de usuarios diarios sería de gran alivio. Además, es verdad que se aprovecharía la infraestructura preexistente que, aunque requiere adecuación, al menos ya existe la traza ferroviaria y la concesión, lo que disminuye significativamente los costos, comparado con construir una línea de cero.
Finalmente, se daría la reducción de externalidades negativas. Si los trenes pueden funcionar, se reduciría el uso de combis, colectivos y vehículos peligrosos. Para que el proyecto avance con responsabilidad y sin improvisaciones, es imprescindible que exista una coordinación técnica y fluida entre la Municipalidad Metropolitana de Lima y el MTC.
El primer paso en esta coordinación debe ser la presentación de un expediente técnico completo por parte de la Municipalidad. Esta debe servir como espacio de coordinación para evaluar el avance de obras, revisar plazos, gestionar permisos e incluso realizar inspecciones conjuntas. Solo así se podrá mantener una línea de comunicación efectiva, prever contingencias y evitar que el proyecto quede paralizado por trabas administrativas o descoordinación política. Que sería lo peor.
El proyecto de tren tiene un potencial enorme porque conecta Chosica con el mismo centro de la ciudad. Y puede marcar un antes y un después. La demanda existe, la necesidad es urgente y parte de la infraestructura ya está disponible. Sin embargo, ni el MTC puede trabar el proyecto por razones políticas, ni la Municipalidad de Lima puede avanzar sola sin cumplir las normas. Ambas partes deben sentarse a trabajar con rigor técnico y sin agendas ocultas.
Por: Roberto Ochoa Berreteaga
Cuando se habla de turismo en Ayacucho surge la emblemática Semana Santa en Huamanga, un paseo por la vecina provincia de Huanta o la visita al imponente ushnu inca de Vilcashuamán. Todo esto ubicado al norte del río Pampas pues su cuenca es una frontera natural que divide al departamento de este a oeste.
Pero el sur ayacuchano también existe y congrega destinos de cultura viva, belleza paisajística, imponente geología e historia como para satisfacer al turista más exigente. Al ya célebre chaccu (cacería ritual de vicuñas) en Pampa Galeras se suman festividades como el guerraspampa, una ceremonia que enfrenta a dos danzacc (mal llamados “danzantes de tijeras”) en una competencia ritual que termina en una pelea a latigazos que a veces incluye a sus músicos y hasta a los partidarios de cada danzacc. Otro ejemplo de la importancia cultural del sur ayacuchano es la provincia de Paucar del Sarasara, donde se escenificó por vez primera El Quijote de la Mancha, en los primeros años del siglo XVII, poco después de la publicación de la célebre novela. Esos ayacuchanos eran tan ricos y de tan buen gusto que importaron un Corral de Comedias con actores y todo; y los trasladaron a lomo de mula desde el puerto de Marcona.
UN GEOPARQUE PARA AYACUCHO
Pero el sur ayacuchano da para más y esto lo saben en el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), donde han implementado un programa para identificar los lugares de interés geológico más representativos de su geodiversidad y potencial turístico. La idea es repetir el éxito del primer geoparque del Perú: Colca y los volcanes de Andagua, en Arequipa. El equipo de Ingemmet inició los trabajos de campo en las provincias de Huanca Sancos, Lucanas, Parinacochas, Paucar del Sara Sara y Sucre.
Entre los sitios destacados se encuentra el afloramiento termal de Pachapumpa, que permite contemplar en vivo y en directo la actividad geotermal: pequeñas piscinas naturales y estructuras como terrazas de sinter (formaciones minerales creadas por la precipitación del agua caliente), así como minicráteres y emanaciones pétreas que conforman un paisaje único. También sobresale el “Valle del Sondondo”, y poblaciones adyacentes como Cabana, Andamarca, entre otras con sus espectaculares andenerías y lagunas que evidencian una actividad geodinámica importante. Resaltan también las cataratas, cañones, laderas erosionadas con paisajes muy vistosos, terrazas de sinters y formaciones convexas en las márgenes del río Sondondo. Como se sabe, el geoturismo es una forma de turismo sostenible que pone en valor la geología de un lugar, así como su biodiversidad y su cultura. Promueve la conservación del patrimonio natural y puede convertirse en un motor de desarrollo económico, especialmente para comunidades rurales.
RIESGOS EN EL VALLE DEL SONDONDO
La ciudad de Puquio es una de las urbes más importantes del sur ayacuchano. Es una parada obligatoria en la ruta que une Lima y Cusco y un histórico cruce de caminos: hacia el norte, en dirección a Cabana Sur y Andamarca, se puede llegar al valle del Sondondo, con su imponente paisaje natural y geológico. El valle del Sondondo fue incluido en la Lista Indicativa de Patrimonio Mundial de UNESCO en 2019.
El arquitecto José Canziani es el coordinador del proyecto para identificar las características del paisaje cultural de Sondondo y, también, los riesgos. “Está ubicado en la provincia de Lucanas y se caracteriza por altiplanicies de puna y valles encañonados, cuya naturaleza geológica nos habla de una historia tectónica, volcánica y glaciar que se remonta a millones de años”, revela Canziani, autor del célebre libro Ciudad y territorio en los Andes y experto en urbanismo prehispánico. Según Canziani, “es en esta zona de andenería agrícola donde se concentran también los antiguos poblados arqueológicos y las reducciones coloniales del siglo XVI que dieron origen a los principales poblados del valle. Poblados que exhiben una arquitectura vernácula sobria, pero de gran valía en cuanto a la expresión de la identidad cultural de sus habitantes y de la magistral integración con el paisaje. Todos estos componentes del paisaje cultural constituyen parte indesligable de su cosmovisión y del patrimonio cultural inmaterial que atesoran”.
Caziani advierte “una creciente presión de cambios, acompañada de una carencia de gestión y gobernanza del territorio, que se levanta como una grave amenaza”. Añade que “el acelerado proceso de destrucción de la arquitectura vernácula se ha incrementado luego de la pandemia, a lo que se ha agregado un conjunto de obras de pavimentación emprendidas por las alcaldías locales que, bajo el rótulo de ´mejoramiento de…´ movilizan fondos del Estado para emprender el encementado de calles, eliminando para esto los antiguos pavimentos empedrados y estableciendo criterios aberrantes de diseño, que privilegian la circulación de vehículos y no el uso tradicional de la calle para el camino de sus pobladores. Para colmo, en muchos casos las veredas se corren con un nivel que bloquea el ingreso de las puertas de las viviendas y en otros, dejan las puertas elevadas a una altura que imposibilita el acceso de sus habitantes”.
Todo empeora porque “las autoridades locales se hacen de la vista gorda y muestran una absoluta inacción frente a la destrucción del patrimonio, la apropiación de fuentes termales para fines de lucro, y la ilegal invasión de las márgenes de ríos y caminos para instalaciones que privatizan los lugares de propiedad pública o comunal. A lo que se debe añadir la ausencia clamorosa del ministerio de Cultura que hoy no está presente siquiera para regular las tremendas afectaciones que se suceden de forma creciente e impune”.
Con gran entusiasmo y un ambiente vibrante, se llevó a cabo el cóctel de bienvenida por el 89° Aniversario del Club Hípico Peruano. La celebración, acompañada por la banda Screaming Chicks, reunió a numerosos socios e invitados en una noche llena de música, reencuentros y alegría. Este evento marcó el inicio de tres días de competencia, camaradería y diversión, que tuvieron los días 4, 5 y 6 de julio en las instalaciones del Club.
Durante este tiempo, destacados jinetes nacionales e internacionales se dieron cita en una de las competencias más esperadas del calendario ecuestre, en un espacio donde se respira tradición, excelencia deportiva y espíritu de comunidad. La familia hípica de la región se unió una vez más para celebrar casi nueve décadas de pasión por la equitación.







ORO EN TIEMPOS DE CAOS
La onza troy de oro ha alcanzado valores históricos y se perfila como el activo más seguro del planeta en tiempos de volatilidad. Con una economía mundial afectada por guerras, inflación persistente y el debilitamiento del dólar, el metal precioso ha vuelto a seducir a bancos centrales y fondos de inversión. El más reciente informe de State Street Investment Management proyecta que el precio del oro podría alcanzar los 4000 dólares en los próximos nueve meses. No es solo un refugio: se ha convertido en la moneda invisible de las potencias emergentes, desplazando incluso al euro en reservas estratégicas. A diferencia de las criptomonedas, que pueden perder valor con una falla de software, el oro no se hackea ni depende de servidores. Es tangible, duradero y universal. Y esa vigencia, que lo fortalece en el mundo, está generando una presión incontenible en el Perú, uno de los principales productores auríferos del planeta. A medida que el precio sube, la tentación también lo hace. En medio de una economía informal extendida, zonas sin ley y un aparato estatal rebasado, la fiebre dorada avanza por donde puede.
DE LOS SOCAVONES DE PATAZ A LA ARENA DE GUADALUPITO
La región La Libertad se ha convertido en el epicentro de esta fiebre. Pero mientras las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional enfrentan una lucha frontal contra bandas criminales en los cerros de Pataz, un nuevo foco emerge silencioso, pero igual de inquietante, a orillas del mar. Son dos postales opuestas unidas por el mismo mineral. En Pataz, la minería ilegal no es solo un problema económico o ambiental, es una amenaza para el Estado. El distrito está tomado, literalmente, por organizaciones criminales que operan con armamento, túneles interconectados, sistemas de vigilancia y hasta estructuras falsas con membretes de empresas legales. La reciente operación “Excalibur III”, ejecutada el 6 de julio por el Comando Unificado Pataz, permitió desmantelar una red en el sector Las Porfías, pero dejó al descubierto una verdad incómoda: en esa zona, el Estado tiene que entrar con fusiles y helicópteros. No hay presencia institucional, solo control armado de territorios.
A unos 350 kilómetros, en el litoral liberteño, la fiebre es distinta pero igual de reveladora. En la playa de Guadalupito, decenas de personas –algunas provenientes de zonas mineras, otros expescadores– han comenzado a extraer oro de la arena. Sin títulos, sin permisos, sin fiscalización. Armados con palas, mangueras, dragas caseras y pomos de mercurio, raspan la tierra costera en busca de polvo dorado. Y lo encuentran. Lo que era un balneario hoy parece un asentamiento minero. Tramos de la playa han sido lotizados de forma informal. Hay delimitaciones hechas con sogas, estacas, marcas en la arena. Es como una concesión espontánea. Algunos trabajan con canaletas, otros con bateas, pero todos con la misma certeza: bajo esa arena hay oro aluvial que llega desde el interior, arrastrado por ríos que desembocan en el mar. A través de videos difundidos en redes sociales, se observa cómo aplican mercurio directamente sobre los sedimentos para captar el oro, sin protección alguna, contaminando el ecosistema marino y exponiéndose a daños neurológicos severos. Hasta ahora, el Estado no ha intervenido. No hay operativos, ni fiscalización ambiental. La extracción continúa a la vista de todos. La diferencia con Pataz es que aquí no hay fusiles ni crimen organizado –al menos no todavía–, pero sí un proceso descontrolado, que podría escalar en cualquier momento. La costa del norte también arde, pero sin humo.
BLOQUEOS, EXCLUSIONES Y UNA BOMBA SOCIAL
Mientras en Pataz se combate y en Guadalupito se excava, en el sur del país la fiebre del oro ha tomado la forma de protesta. Miles de mineros artesanales –organizados por la Federación Nacional de Mineros Artesanales del Perú (Fenamarpe)– bloquean desde hace días tramos clave de la carretera Panamericana Sur. La exigencia: anular la exclusión de más de 50 mil trabajadores del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), y extender los plazos para completar el proceso de regularización sin condiciones. El punto más crítico se vive en el kilómetro 440, en Nasca. Desde la madrugada del lunes 8 de julio, la vía ha sido bloqueada totalmente por delegaciones provenientes de Ayacucho, Huancavelica e Ica. Camiones, buses interprovinciales y vehículos particulares han quedado atrapados. Algunos transportistas reportan cobros informales –una suerte de “peaje” minero– para dejarlos avanzar. Otros han optado por rutas alternas, largas y peligrosas. El conflicto ya ha cobrado víctimas. En la provincia de Caravelí, Arequipa, el conductor de un tráiler falleció luego de caer a un precipicio en la noche, presuntamente al intentar esquivar un punto de bloqueo.
En Nasca, manifestantes apedrearon un bus interprovincial, hiriendo a tres personas, incluido un niño. También se ha denunciado la presencia de extranjeros que obligan a choferes de carga pesada a pagar cupos para continuar su ruta. Fenamarpe acusa al Gobierno de aplicar medidas arbitrarias y de desconocer la realidad de miles de familias que viven de la minería artesanal. “Nos han sacado del Reinfo sin evaluar nuestros casos”, denunció uno de los dirigentes.
En Lima, el Congreso se prepara para debatir la nueva Ley MAPE (Minería Artesanal y de Pequeña Escala), pero los ánimos están caldeados. El Ejecutivo, por su parte, ha reiterado que no habrá marcha atrás: los que incumplan las reglas no podrán continuar en el proceso de formalización. Lo cierto es que la exclusión ha creado una masa crítica dispuesta a movilizarse. Y en un país con poca oferta laboral y economía informal extendida, esta masa no solo protesta: bloquea, presiona y amenaza con extender sus medidas a nivel nacional. La presidenta Dina Boluarte enfrenta así un desafío múltiple: controlar territorios armados, contener una expansión extractiva en la costa y negociar con miles de excluidos que se sienten traicionados por el Estado.
EL ORO NO SE COME, PERO SE PELEA
La fiebre dorada ha vuelto con fuerza. Impulsada por el mercado internacional y sostenida por la informalidad, la minería avanza por la sierra, la costa y las pistas. Pataz resiste como puede, Guadalupito excava en silencio y el sur amenaza con paralizar el país. En tiempos de crisis, el oro vale más que nunca. Y en el Perú, ese valor lo carga el Estado como una cruz que no sabe cómo soltar.
En el primer semestre del año se ha producido una nueva y recargada temporada de acoso judicial contra la prensa desde el poder de turno. Esta arremetida viene desde varios sectores, incluso enfrentados, del poder político, económico, judicial o fáctico. Los agresores son varios e irreconciliables entre sí. Y los periodistas denunciados también pertenecen a posiciones editoriales antagónicas.
Quizá el caso más visible –que ha generado protestas unánimes de colegas, gremios periodísticos y diversos voceros de la sociedad civil– ha sido la denuncia penal del exministro del Interior Juan José Santiváñez contra Mónica Delta y el equipo de Punto Final que publicó un reportaje sobre sus actividades como funcionario público. El ahora poderoso asesor presidencial considera que grabarlo en la vía pública es acoso e incluso extorsión. Quizá no es consciente de que su umbral de privacidad, como alto funcionario público, disminuye considerablemente porque es sujeto de fiscalización y escrutinio público. Su denuncia ha unido a todo el gremio periodístico porque es un claro intento de intimidación.
Otro caso reciente es la querella de la congresista Patricia Chirinos contra Marco Sifuentes de “La Encerrona” por un comentario suelto y en tono de sorna que hizo en otra plataforma de streaming como invitado. El Poder Judicial la desestimó en primera instancia, pero ella apeló. Un tercer caso de evidente acoso judicial es el que sufre el equipo del programa Contracorriente de Willax TV –con su director, el que suscribe, y su conductor Augusto Thorndike a la cabeza– por la ONG Instituto de Defensa Legal -IDL y los fiscales Rafael Vela, José Domingo Pérez y Marita Barreto. El actual presidente del IDL, el abogado Carlos Rivera Paz, ha presentado hasta seis denuncias penales contra los periodistas de Willax por diversos supuestos delitos, que van desde difamación agravada hasta violación de correspondencia, pasando por falsificación de documentos. Los denunciantes son la litigante en temas ambientales Lucila Pautrat Oyarzún de la ONG Kené, la investigada por terrorismo Jenny Romero Coro y el propio hijo del abogado denunciante Rodrigo Rivera Larco. Tres de estas denuncias han sido archivadas tanto en fiscalía como en el Poder Judicial, lo que demuestra que no tenían asidero. Sin embargo, Rivera insiste en presentar más denuncias. Incluso, sobre los mismos hechos, las supuestas cuentas millonarias offshore en dólares en paraísos fiscales de Lucila Pautrat, el presidente de IDL ha presentado dos veces la misma querella.
Por su parte los fiscales Vela y Pérez denunciaron al equipo de Contracorriente por acoso porque los esperaron en las puertas de sus casas para hacerles preguntas sobre su trabajo fiscal y patrimonio. Argumento parecido al esgrimido por Santiváñez. Marita Barreto, por su parte, ha ido más allá. En un escrito, donde trata de explicar cómo hizo para construir una casa de medio millón de dólares en Asia, califica al equipo periodístico dirigido por Paredes como “brazo mediático de una organización criminal”.
Lo mismo dijo en una charla sobre organizaciones criminales organizada por el Instituto Peruano de Criminología y Ciencias Penales de propiedad del abogado Miguel Pérez Arroyo. A todo esto se sumaría una investigación secreta iniciada por la Fiscalía de la Nación a partir de un requerimiento de información al Eficcop de la fiscal superior Fany Quispe Farfán contra periodistas de Willax imputándoles alegre e irresponsablemente investigar a fiscales por cuenta de organizaciones criminales. Los periodistas de Contracorriente han solicitado a la Defensoría del Pueblo pida explicaciones al Ministerio Público por una supuesta e ilegal “investigación secreta” contra ellos. De este rosario de denuncias penales no hemos leído un solo comunicado de los defensores de la libertad de prensa. Tampoco de los gremios periodísticos. (Carlos Paredes)
Lorena Blume, cantautora independiente con casi diez años de carrera, camina por la escena como si en cada paso reventara una caja de fósforos. Y en su nuevo disco, el fuego MISMO es el mensaje. Titulado Dinamita, su tercer álbum es una explosión emocional, donde la cantautora lima su voz hasta el hueso para incendiar los restos de lo que ya no sirve.
A diferencia de sus trabajos anteriores, donde la guitarra y lo introspectivo dominaban el paisaje, este nuevo ciclo se abre a otros climas como la cumbia, rock, pop e incluso afrobeats. No hay un solo género que lo defina, pero la constante es la voluntad de transformarse. «Tiene que ver con mutar, con permitirse cambiar», dice Blume. Y no es un cambio superficial, sino estético, sonoro y vital.
Parte del disco fue escrito entre Lima y Ciudad de México, donde la artista vivió un año. En ese período ocurrieron rupturas, migraciones, replanteos. La ciudad le ofreció conexiones y oportunidades, pero también la experiencia de sentirse extraña. «Tenía que volver para cerrar el disco, y también porque ya nada me hacía volver a México», recuerda. Desde su regreso, el proceso ha sido agotador entre grabaciones, videoclips, decisiones drásticas como raparse por completo como parte del concepto del álbum. «Me sentí liberada. Quitarme el pelo era cerrar y decir: esto es Dinamita».
Además, se alejó momentáneamente de las presentaciones grandes para mantenerse enfocada en terminar el material. Sin embargo, se hizo un espacio en noviembre cuando tuvo la oportunidad de abrir el concierto de la artista noruega AURORA.


En escena, Lorena Blume mezcla formatos. Toca con banda o sola, con loopera, guitarra o secuencias, según la canción lo pida. No es por falta de medios, es por libertad. «Me gusta que cada canción tenga una movida distinta. No estar amarrada a un solo instrumento». Esa autonomía también se refleja en la narrativa de Dinamita, donde habla de rupturas amorosas, sí, pero también de tensiones internas, de la intensidad, la fragilidad, el deseo, el drama, la fuerza.
«Habla de cosas que internamente me rompen y me cuestiono de mí misma». El 17 de julio, presentará el disco con un concierto en Lima. La acompañarán Greccia y Rossy War, en un gesto de cruces generacionales y sonoros. La presencia de la segunda, ícono de la cumbia popular, no es un accidente. «Siento que lo popular y lo independiente a veces se pierden de escucharse mutuamente. Me emociona que se crucen esos mundos».
Entonces, Dinamita se perfila más bien como un ritual. Una puesta en escena que busca detonar desde adentro. Blume sabe bien que no se trata de volver a lo de antes ni de quedarse donde está. Se trata de estallar, para seguir. «Cada canción es una mecha encendida», se lee en la publicidad de su show. Y no es una promesa, sino un aviso.