Diplomacia en tiempos fragmentados
En un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas, fricciones comerciales y un reacomodo del poder global, el canciller Hugo de Zela instó a los países de América Latina y el Caribe a consolidar una “voz propia” que trascienda alineamientos ideológicos y apueste por resultados concretos. El llamado fue formulado durante su participación en la segunda edición del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, realizado en Panamá.
De Zela intervino en el panel titulado “La era de la fragmentación global: una diplomacia de resultados para ALC”, moderado por el secretario general de la ALADI, Sergio Abreu, en el que se discutieron los límites y oportunidades de la acción diplomática regional en un mundo cada vez más polarizado.
Una región que busca peso propio
El foro, coorganizado por el Gobierno de Panamá y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), reunió a más de 2 500 empresarios, inversionistas, autoridades gubernamentales y representantes de organismos multilaterales, bajo el lema “Cómo posicionar a América Latina y el Caribe en el escenario global”.
En ese marco, el canciller peruano sostuvo que la región enfrenta el desafío de ganar relevancia internacional sin caer en discursos dogmáticos que limiten su margen de maniobra. Para De Zela, la clave pasa por construir consensos mínimos que permitan a la región actuar con mayor coherencia frente a un sistema internacional en transformación.
Multilateralismo y amenazas comunes
Durante su exposición, Hugo de Zela subrayó la necesidad de fortalecer un multilateralismo efectivo, capaz de responder a problemas que trascienden fronteras, como el crimen organizado y la migración irregular. Señaló que estos fenómenos requieren respuestas coordinadas y sostenidas, más allá de afinidades políticas coyunturales.
El canciller remarcó que solo a través de convergencias regionales será posible influir en la arquitectura internacional y atender las demandas más urgentes de las poblaciones latinoamericanas, en un escenario global cada vez más competitivo y fragmentado.
Reuniones clave en Panamá
En el marco del foro, De Zela sostuvo reuniones con el secretario general de la OEA, Alberto Ramdin, y con el vicepresidente del Atlantic Council, Jason Marczak. En ambos encuentros se intercambiaron puntos de vista sobre las perspectivas políticas y económicas de la región y los desafíos que enfrenta América Latina y el Caribe para reposicionarse en el tablero global.
La participación del canciller peruano se inscribe en un esfuerzo por proyectar una política exterior pragmática, que priorice intereses concretos y espacios de cooperación antes que afinidades ideológicas.