El Teatro Marsano celebró su 50 aniversario con una función especial de “Bodas de sangre”, realizada el sábado 25 de julio. La gala reunió a reconocidos actores, directores y figuras del entretenimiento peruano para homenajear a uno de los espacios más importantes de las artes escénicas del país.
Desde que Osvaldo Cattone asumió la dirección de la sala en 1976, el Marsano se convirtió en un referente del teatro nacional. Durante cinco décadas, presentó grandes producciones y acercó nuevas historias al público peruano.
El legado de Cattone
La celebración reunió a artistas como Regina Alcóver, Lilian Nieto, Gustavo Bueno, Adolfo Aguilar, Jorge Guerra, Vania Torres y Gino Tassara. Ellos acompañaron al elenco de “Bodas de sangre”, conformado por Martha Figueroa, Víctor Prada, Mónica Domínguez, Susan León, Fernando Luque y Lilian Schiappa.
Regina Alcóver recordó su trayectoria junto a Cattone y resaltó la importancia de mantener vigente su legado. “Hice muchas obras con Osvaldo desde 1974 y me alegra que se siga manteniendo su legado para que todo el público siga disfrutando de obras de calidad”, comentó la actriz.
Por su parte, Jorge Guerra destacó el valor del Marsano dentro de la cultura peruana y expresó su deseo de participar en una futura producción del teatro. “Ojalá se dé algún día, yo encantado de pisar el escenario del Marsano”, señaló.
Durante la ceremonia, Lilian Nieto recordó sus años de trabajo junto a Cattone y celebró que su hija forme parte del elenco de “Bodas de sangre”. Además, destacó la labor de Makhy Arana para mantener vigente la historia del teatro.
Gustavo Bueno también resaltó el impacto de Cattone en la escena nacional y afirmó que el Marsano ocupa un lugar fundamental en el desarrollo del teatro peruano.
La historia continúa
Actualmente, bajo la gestión de Makhy Arana, el Teatro Marsano continúa presentando obras y generando espacios para actores, directores y espectadores. A lo largo de sus 50 años, la sala se ha convertido en parte de la memoria cultural del país.
La celebración reafirmó la importancia del Marsano como uno de los escenarios más representativos del teatro peruano y como un espacio que mantiene viva la tradición artística nacional.