Erika Ynga Gonzaga no quiere llegar a la vicegobernación de Amazonas para ocupar una oficina. La candidata de Somos Perú sostiene que el cargo debe recuperar protagonismo y convertirse en un espacio de trabajo junto al gobernador. “No para ser una figura decorativa”, resume.
En conversación con Caretas, plantea una agenda centrada en obras postergadas de Utcubamba, modernización regional y atención a la población. Natural de Bagua Grande, Ynga tiene 48 años y es técnica en Contabilidad.
Trabajó en la Agencia Agraria del distrito de Riego, la Municipalidad Provincial de Utcubamba y Provías Nacional. En el sector privado administra Casa Palmera Recepciones y trabaja hace más de ocho años con la contabilidad de negocios y empresas.

Decisión política
Su ingreso a la política no fue sencillo. Antes de aceptar la propuesta de acompañar al ingeniero Amílcar Díaz, conversó con su familia. De su candidato destaca experiencia en gestión pública que resume en una frase: “Experiencia para gobernar y juventud para trabajar”.
Su principal apuesta está en cambiar el papel de la vicegobernación. Ynga considera que el cargo ha quedado reducido a una presencia secundaria o confrontacional frente al gobernador. Su propuesta es participar en las decisiones, acompañar la gestión y vigilar el uso de los recursos públicos. El cargo, afirma, debe servir a la población.
Obras pendientes
Su agenda tiene nombres concretos. El primero es el Hospital Santiago Apóstol de Utcubamba, una obra largamente esperada y con presupuesto asignado. Ynga plantea exigir al organismo internacional y a la empresa encargada calidad, transparencia y correcta inversión de cada partida.
No basta con reiniciar la construcción: hay que asegurar una obra que responda a las necesidades de la provincia. También pone en la lista al aeródromo El Valor. Su propuesta es impulsar la aprobación del expediente técnico, gestionar el presupuesto y avanzar hacia la ejecución para abrir la posibilidad de vuelos regionales y nacionales.
El agua para Bagua Grande es otro pendiente. A su juicio, municipalidad y gobierno regional deben dejar de lado las mezquindades y trabajar por una solución definitiva. A ello suma la escuela policial. Su funcionamiento abriría oportunidades para los jóvenes.
Hospital, agua, aeródromo y conectividad: el plan de Erika Ynga para Bagua Grande.

Gestión digital
La modernización atraviesa su propuesta regional. Ynga respalda el planteamiento de una “gestión digital” y destaca como meta llevar conectividad a más de tres mil aulas de Amazonas. El objetivo es que internet llegue también a las zonas rurales y contribuya a cerrar las brechas educativas.
Su agenda incorpora a los transportistas y conductores de colectivos. Propone una gestión de “rostro humano”, siempre dentro del marco legal, para buscar alternativas que les permitan trabajar con mayor tranquilidad y sostener a sus familias.
Su candidatura se resume en una idea: una vicegobernadora activa y vigilante, capaz de acompañar al gobernador sin ser una figura decorativa. Ynga promete una gestión transparente, moderna y competitiva, pero también humana.