EN el universo del teatro, fingir el control absoluto suele ser la mejor manera de revelar quién domina verdaderamente la escena. Esa es la paradoja que sostiene El jefe del jefe, la comedia dramática donde Sergio Galliani interpreta a Cristian, un actor contratado para hacerse pasar por el máximo ejecutivo de una corporación. Lo que arranca como un encargo por urgencia financiera, escala hacia un terreno impredecible. "Es la tarea de componer a un actor interpretando a otro actor", declara Galliani para Ellos&Ellas.
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