A solo 4 horas de Lima, en vuelo directo, Aruba no solo se presenta como un destino caribeño de ensueño, sino como un modelo de sostenibilidad turística en construcción. En el marco de los 200 años de relaciones diplomáticas entre el Perú y el Reino de los Países Bajos –reino al que Aruba pertenece como país autónomo–, la isla se consolida como uno de los destinos preferidos por los viajeros latinoamericanos.
Según Jordan Schlipken, director para América Latina de la Aruba Tourism Authority, “Aruba ha sido reconocida en 2025 como el destino número uno del Caribe en el ranking global de los Travelers’ Choice Awards de Tripadvisor. Y eso se refleja en nuestras cifras: solo de Perú, hemos recibido más de 3300 viajeros en lo que va del año, un crecimiento del 16,4 % respecto a 2024”.
Uno de los mayores atractivos naturales de Aruba es, según Schlipken, su clima predecible. “Estamos fuera del cinturón de huracanes y tenemos más de 360 días de sol al año. Además, nuestras playas no tienen algas sargazo lo que las hace únicas frente a otras del Caribe”.
Pero Aruba no solo quiere atraer más visitantes, sino mejores visitantes. “Promovemos el turismo responsable. A nuestros turistas los llamamos huéspedes especiales, porque vienen a nuestro hogar, y queremos que lo cuiden como propio”, afirma. Bajo esa visión, la isla ha implementado campañas educativas y regulaciones pioneras como la prohibición de plásticos de un solo uso y protectores solares dañinos para los corales.
Suscríbase al contenido
Esto es material premium. Suscríbete para leer el artículo completo.