Más de 170.000 salvadoreños que cuentan con el Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos enfrentan una fecha clave: el beneficio vence el 9 de septiembre de 2026. Hasta el momento, la protección permanece vigente hasta ese día y su futuro depende de una nueva decisión de las autoridades estadounidenses.
La eventual terminación del TPS supondría la pérdida de la protección frente a la deportación y de la autorización para trabajar para quienes no dispongan de otro estatus o una vía migratoria que les permita permanecer legalmente en el país. Por ello, organizaciones y representantes de la comunidad salvadoreña han pedido que el Gobierno de Donald Trump extienda el programa.
Inmigrantes en EE. UU. se quedarán sin TPS
El TPS para El Salvador fue establecido después de los terremotos que golpearon al país en 2001. La protección ha permitido que miles de salvadoreños permanezcan y trabajen legalmente en Estados Unidos durante más de dos décadas. La actual extensión, aprobada en enero de 2025, fijó como fecha de vencimiento el 9 de septiembre de 2026.
La cifra de beneficiarios ronda los 170.000. Organizaciones como la National TPS Alliance y FWD.us señalan que muchos de ellos llevan alrededor de 25 años en Estados Unidos. El Congressional Hispanic Caucus también ha advertido sobre el impacto que tendría la pérdida de esta protección para los beneficiarios y sus familias.
La incertidumbre se mantiene porque el TPS es una protección temporal y su continuidad depende de las decisiones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La Corte Suprema de Estados Unidos, además, avaló en junio de 2026 que el Gobierno pudiera avanzar con la terminación del TPS para haitianos y sirios, una decisión que ha tenido consecuencias sobre otros litigios relacionados con este programa.
Salvadoreños quedan expuestos a la deportación
La pérdida del TPS no significa que los más de 170.000 salvadoreños sean deportados automáticamente el 9 de septiembre. Sin embargo, quienes no tengan otro estatus migratorio válido podrían quedar sin la protección que actualmente les permite residir y trabajar legalmente en Estados Unidos y, por ello, quedar expuestos a procesos de deportación.
La situación también afecta la autorización de empleo. El TPS permite a sus beneficiarios obtener un documento de autorización laboral mientras la protección permanece vigente. Para los salvadoreños, esa cobertura está actualmente vinculada al plazo que termina el 9 de septiembre, de acuerdo con la información disponible sobre el programa.
Ante ese escenario, organizaciones defensoras de los beneficiarios han reclamado una nueva extensión. El presidente del Caucus Hispano del Congreso, Adriano Espaillat, pidió en julio al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, renovar el TPS para los salvadoreños. La petición sostiene que los beneficiarios han pasado controles de antecedentes, trabajan y contribuyen a la economía estadounidense.
¿Qué opciones tienen los beneficiarios del TPS ante el vencimiento?
La situación migratoria de cada beneficiario dependerá de si cuenta con otra vía legal para permanecer en Estados Unidos. El vencimiento del TPS no convierte por sí mismo a una persona en deportada, pero quienes queden sin otro estatus pueden enfrentar detención, procedimientos de expulsión y deportación, según las circunstancias de cada caso.
Por ello, organizaciones de asistencia migratoria recomiendan que los beneficiarios revisen antes del vencimiento si pueden acceder a otra protección o trámite migratorio. La existencia de una alternativa depende de las circunstancias individuales y no todos los titulares del TPS tienen derecho a solicitar el mismo beneficio.
El panorama también se desarrolla en un contexto de cambios judiciales sobre el TPS. En junio, la Corte Suprema resolvió el caso Mullin v. Doe, relacionado con la terminación del TPS para ciudadanos de Haití y Siria, y sostuvo que los tribunales inferiores no podían mantener determinadas órdenes que suspendían esas terminaciones.