La presidenta electa Keiko Fujimori sostuvo una reunión con representantes del Gobierno de Estados Unidos como parte de las actividades previas a la ceremonia de toma de mando presidencial, realizada este 28 de julio en el Congreso de la República.
El encuentro se desarrolló en la oficina de Fujimori, ubicada en San Isidro, donde ambas delegaciones abordaron temas relacionados con el fortalecimiento de la relación bilateral entre Perú y Estados Unidos, así como asuntos de interés común para ambos países.
Delegación estadounidense llegó a Lima para la investidura
La reunión contó con la participación de una delegación encabezada por Christopher Landau, secretario de Estado adjunto del Departamento de Estado de Estados Unidos.
También estuvieron presentes William Kimmitt, subsecretario de Comercio Internacional; Viviana Bovo, asesora de asuntos del hemisferio occidental; y Eric Brown, consejero del Departamento del Tesoro estadounidense.
Durante la cita, los representantes diplomáticos intercambiaron puntos de vista sobre la cooperación entre ambos países y los principales desafíos de la agenda bilateral.
Encuentro formó parte de la agenda internacional de Fujimori
La reunión se realizó en el marco de la agenda internacional desarrollada por la presidenta electa antes de asumir el cargo. En los días previos, Fujimori también había sostenido encuentros con representantes diplomáticos de distintos países invitados a la ceremonia de investidura.
La presencia de la delegación estadounidense en Perú estuvo vinculada a la participación en los actos oficiales por la transferencia de mando presidencial.
Visita a la Casa Blanca quedó pendiente de coordinación
Tras la reunión, Christopher Landau fue consultado sobre la posibilidad de una futura visita de Keiko Fujimori a la Casa Blanca.
El funcionario estadounidense señaló que cualquier eventual encuentro entre la mandataria peruana y autoridades de Estados Unidos sería coordinado posteriormente mediante los canales diplomáticos correspondientes.
La cita entre Fujimori y la delegación estadounidense representó uno de los primeros contactos internacionales de la nueva administración peruana antes del inicio de su periodo de gobierno.