El senador de Fuerza Popular, Alejandro Aguinaga, dio su versión sobre el incidente ocurrido durante una sesión de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, luego de que imágenes de la transmisión oficial mostraran el momento en que tomó del brazo a un asesor que se había acercado a conversar con la presidenta del grupo, Katherine Ampuero, mientras él intervenía.
En conversación con CARETAS, Aguinaga negó haber golpeado al trabajador y explicó que su intención fue pedirle que dejara de hablar porque, según sostuvo, la conversación interrumpía su exposición.
“Yo estaba al costado de la presidenta porque yo soy el secretario y comienza a hablar con voz fuerte y me rompe”, relató el senador.
Alejandro Aguinaga sostiene que tomó la mano del asesor para detener la interrupción
Según la explicación del legislador, mientras desarrollaba sus observaciones sobre la administración de justicia, el asesor se acercó a Ampuero y comenzó a hablarle. Aguinaga señaló que, al escuchar la conversación, extendió la mano por detrás y tomó la del trabajador.
“Lo que yo hago es pasar la mano por atrás y le agarro la mano, así como hacer un llamado de atención. Le agarro la mano para que se calle porque yo no puedo parar mi discurso”, afirmó a este medio.
El senador insistió en que no se trató de un golpe.
“No hubo una agresión”, sostuvo Aguinaga al ser consultado por CARETAS sobre el momento registrado durante la sesión.
La reacción ocurrió mientras el legislador cuestionaba la falta de criterios claros para determinar cuándo existe una demora en los procesos judiciales y cómo se debería medir la denominada “sobrecarga procesal”.
“No puedes interrumpir”: lo que Alejandro Aguinaga le dijo después de la sesión
Aguinaga también contó que, una vez terminada la sesión, el asesor se acercó para disculparse por lo ocurrido.
“Doctor, quiero que me disculpe”, le habría dicho el trabajador, según el relato del senador.
Aguinaga respondió que no debía interrumpirlo mientras realizaba su intervención.
“Le dije: tú no puedes interrumpir. ¿Cómo se te ocurre ponerte a conversar con ella cuando yo estoy exponiendo? Me rompe la ilación”, relató.
El senador consideró que lo ocurrido pudo ser interpretado de manera distinta a lo que, según su versión, sucedió en la sesión.
“Hay unos que son tan ingenuos que le han puesto hasta como que fuera un golpe”, cuestionó.
¿Qué estaba exponiendo Alejandro Aguinaga cuando ocurrió el incidente?
El legislador intervenía sobre las líneas de trabajo de la Comisión de Justicia y planteaba la necesidad de establecer criterios objetivos para evaluar la demora de los procesos judiciales.
Durante su participación, cuestionó que se utilice de manera general la “elevada carga procesal” como explicación para los retrasos y planteó determinar cómo se puede verificar esa situación.
“Hay expedientes que te lo resuelve de un día para otro y hay otros que duermen meses. Entonces tiene que haber lineamientos claros”, explicó a CARETAS.
Aguinaga indicó que su intervención se desarrollaba además en presencia del defensor del Pueblo y que estaba abordando asuntos relacionados con los ejes de trabajo de la comisión.
Por ello, sostuvo que la conversación del asesor con Ampuero interrumpió el hilo de su exposición.
“Como comienza a hablar, me rompe la ilación. Entonces lo único que hago es agarrarle la mano”, afirmó.
La transmisión oficial mostró el momento, pero luego fue editada
El episodio fue registrado durante la transmisión de la sesión de la Comisión de Justicia. Posteriormente, el momento en que Aguinaga toma al asesor fue retirado de la transmisión oficial, aunque el audio de la intervención permaneció.
En la grabación se escucha al senador reclamar por la interrupción y decirle al trabajador: “Me estás interrumpiendo, por favor”.
A continuación, Aguinaga pidió a la presidenta de la comisión continuar con la sesión y cuestionó que el asesor interviniera mientras estaba haciendo uso de la palabra.
La versión entregada por el senador a CARETAS plantea que el contacto físico que aparece en las imágenes correspondió, según su relato, a un llamado de atención para que el trabajador dejara de hablar y no a una agresión.