La crisis institucional en la Universidad Nacional de Ucayali (UNU) alcanzó un nuevo nivel de tensión este lunes luego de que una protesta estudiantil contra la gestión del rector Edgardo Leoncio Braul Gomero derivara en enfrentamientos con la Policía Nacional del Perú (PNP). La intervención policial, registrada durante una sesión extraordinaria del Consejo Universitario cuestionada por parte de las propias autoridades académicas, dejó decenas de estudiantes afectados por golpes y gases lacrimógenos, mientras el campus volvió a quedar tomado por los manifestantes.
Consejo cuestionado
El conflicto se originó por la decisión del rector de mantener una sesión extraordinaria del Consejo Universitario convocada para las tres de la tarde en la Facultad de Ciencias Agropecuarias.
La reunión se realizó pese a que los dos vicerrectores y otros integrantes del máximo órgano de gobierno universitario habían comunicado oficialmente que no participarían. Según señalaron, la convocatoria presuntamente vulneraba disposiciones del Estatuto de la universidad y debía ser previamente evaluada por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu).
La ausencia de estas autoridades profundizó la crisis interna que atraviesa la universidad desde hace varias semanas y evidenció la fractura entre el rectorado y otros sectores de la administración universitaria.
Protesta estudiantil
Mientras se desarrollaba la sesión, aproximadamente 250 estudiantes y padres de familia se concentraron en los exteriores del pabellón donde se reunían las autoridades.
Los manifestantes exigían la salida del rector y cuestionaban la legalidad de las decisiones adoptadas por su gestión. Con el paso de las horas, la protesta aumentó de intensidad y derivó en el bloqueo de los accesos al edificio, impidiendo la salida de docentes, trabajadores administrativos y autoridades universitarias.
La tensión fue creciendo entre ambos grupos hasta generar una situación que motivó el pedido de intervención de la Policía Nacional.
Intervención policial
De acuerdo con la información disponible, la Secretaría General de la universidad solicitó apoyo policial para facilitar la evacuación de las personas que permanecían dentro del pabellón.
Inicialmente, un contingente de efectivos se limitó a resguardar la zona. Sin embargo, la llegada de refuerzos coincidió con el incremento de los incidentes, cuando algunos manifestantes comenzaron a lanzar piedras y otros objetos contra los policías.
La respuesta incluyó el uso de gases lacrimógenos para dispersar la protesta. Según los reportes, uno de los cartuchos ingresó al edificio donde aún permanecían las autoridades universitarias.
Como consecuencia de los enfrentamientos, decenas de estudiantes resultaron afectados por los gases y por golpes producidos durante la intervención. Hasta el cierre de esta edición, no se había difundido un balance oficial sobre el número de heridos o posibles detenidos.
Crisis institucional
Los hechos representan un nuevo episodio dentro de una crisis de gobernabilidad que mantiene dividida a la Universidad Nacional de Ucayali.
Lo que inicialmente comenzó como un conflicto relacionado con demandas estudiantiles ha evolucionado hacia un cuestionamiento sobre la legalidad de las decisiones adoptadas por el rectorado y el funcionamiento de los órganos de gobierno universitario.
La falta de consenso entre el rector, los vicerrectores y otros miembros del Consejo Universitario ha incrementado la incertidumbre sobre la conducción de la institución, una de las principales universidades públicas de la Amazonía peruana.
Campus permanece tomado
Tras los enfrentamientos, los estudiantes mantuvieron la ocupación del campus universitario, mientras las actividades académicas y administrativas continúan afectadas por la crisis.
Hasta el momento, las autoridades universitarias no han informado sobre la suspensión o reprogramación de nuevas sesiones del Consejo Universitario ni sobre posibles mecanismos de diálogo para atender las demandas planteadas por los manifestantes.
La ausencia de una solución institucional mantiene la tensión al interior de la universidad y deja abierto un escenario de incertidumbre respecto a la continuidad de la gestión y al normal desarrollo de las actividades académicas.
En resumen
La crisis en la Universidad Nacional de Ucayali ha pasado de un conflicto administrativo a una confrontación que involucra a estudiantes, autoridades universitarias y fuerzas del orden. La intervención policial y los enfrentamientos registrados evidencian la necesidad de encontrar una salida institucional que permita restablecer la gobernabilidad y garantizar el funcionamiento de la universidad sin nuevos episodios de violencia.