El presidente de Perú, José María Balcázar, confirmó que la compra de aviones F-16 a Estados Unidos, valorada en USD 3.000 millones, quedará en manos del próximo gobierno. Esta decisión, según Balcázar, responde a un elevado nivel de endeudamiento que no desea asumir en su administración.
Durante su aparición en los medios, Balcázar argumentó que la postergación de la compra, valorada en USD 3 mil millones, se debe principalmente a la necesidad de evitar un endeudamiento excesivo para el Estado.
El presidente insiste en la responsabilidad del próximo gobierno
En una entrevista con Exitosa, Balcázar enfatizó que su gobierno no tomará decisiones apresuradas en cuanto a este asunto. Afirmó: "No ha variado nada. Sigue en lo mismo. Yo ya declaré hace varios días que eso debe ser tomado por el nuevo presidente o presidenta que se elija en las juntas electorales".
La decisión de aplazar la adquisición de los cazas fue comunicada por Balcázar tras una reunión entre su premier, Luis Arroyo, y el embajador de EE.UU., Bernie Navarro, quien mostró su descontento ante la postergación.
Aviones F-16: ¿cuál es la relación entre Perú y EE.U.?
A pesar de la tensión generada, Balcázar se mostró confiado en que las relaciones entre Perú y Estados Unidos se mantendrán estables. Aclaró que el contrato de compra-venta "es un asunto tangencial" y que no existen razones para temer una crisis diplomática.
El mandatario sostuvo que "sería alarmista decir que por un contrato de compra-venta se tenga que imponer una circunstancia de guerra". En este sentido, subrayó que mientras no se haya concretado la transacción, el tema sigue siendo debatible.
Ministros respaldan postura de Balcázar
Consultado sobre posibles presiones por parte de su gabinete, Balcázar negó rotundamente tales rumores. Explicó que no ha sentido ninguna presión, afirmando que cualquier decisión relacionada con el asunto debe ser discutida con la totalidad del gabinete.
Balceráz dijo: "No he notado esa presión, porque si notara alguna presión, el único camino que tendría sería cambiar de ministros". Esto refleja su determinación de mantener un enfoque claro y sólido frente a las decisiones del gobierno, priorizando la estabilidad financiera.
El presidente cerró con una reflexión sobre el proceso de compra. Mencionó que esta debe realizarse “con toda tranquilidad y bien analizado para que todo el país se quede contento” al final del proceso.
La postura de Balcázar garantiza que el análisis y las decisiones se tomen en el contexto adecuado, dejando en claro que la futura administración será la que asuma este reto importante.