Lo que parecía una de las adquisiciones militares más importantes de los últimos años terminó abruptamente en pausa. La compra de los aviones F-16 Block 70 para la Fuerza Aérea del Perú quedó suspendida cuando ya todo estaba listo para su firma, evidenciando tensiones políticas, dudas en la toma de decisiones y un proceso que se extendió por más de un año
Viernes 17 de abril: todo listo para la firma
La mañana del 17 de abril, el Gobierno tenía programada la firma del contrato para la compra de 24 aviones F-16. El acto técnico estaba previsto para las 7:00 p.m., mientras que la ceremonia oficial iba a realizarse desde las 5:00 p.m. en la base aérea de Las Palmas.
Incluso, ejecutivos de la empresa Lockheed Martin ya se encontraban en Lima, entre ellos su CEO, James D. Taiclet. Todo indicaba que la operación por miles de millones de dólares estaba cerrada.
Sin embargo, horas antes, el presidente José María Balcázar anunció en una entrevista radial que la decisión debía quedar en manos del siguiente gobierno. La firma se detuvo de inmediato.
Aviones F-16: negociaciones que duraron más de un año
El proceso no comenzó en abril de 2026. Se inició en 2023, durante el gobierno de Dina Boluarte, con el objetivo de renovar la flota de combate de la FAP.
Las gestiones continuaron en la administración de José Jerí y llegaron hasta el actual gobierno. En total, se desarrollaron 11 etapas formales, según la propia Presidencia.
Durante ese tiempo, hubo reuniones semanales con participación de funcionarios estadounidenses, así como la firma de un LOA (Letter of Agreement), documento clave en este tipo de adquisiciones.
Aviones F-16: concesiones y presión internacional
Para concretar el acuerdo, Estados Unidos realizó concesiones poco habituales. Adaptó su oferta al presupuesto peruano y diseñó un esquema de venta inédito para este modelo de avión.
El paquete incluía entrenamiento, soporte técnico permanente y un programa de inversión industrial (offset). Además, el Perú fue reconocido como aliado estratégico extra-OTAN (MNNA), lo que fortalecía la relación bilateral.
Pese a ello, el proceso acumuló retrasos. El Estado peruano incumplió al menos cuatro fechas de firma, lo que generó tensión con la contraparte.
Competencia y cuestionamientos
Aunque Lockheed Martin lideraba el proceso, también competían Saab y Dassault Aviation.
Saab, fabricante de los Gripen, cuestionó la transparencia del proceso al señalar que nunca se le solicitó una oferta final. Dassault, por su parte, ofrecía aviones Rafale en menor cantidad.
El freno final y sus implicancias
El anuncio de Balcázar no solo sorprendió al Gobierno peruano, sino también a las autoridades estadounidenses, que según el exministro de Defensa, Jorge Chávez Cresta, se podrían haber enterar por los medios.
La decisión generó preocupación por el impacto en la credibilidad internacional del Perú y en futuras negociaciones estratégicas.