La impunidad llegó a su fin para Lupe Zevallos Gonzales, exejecutiva de la desaparecida aerolínea Aerocontinente. La Coordinación Nacional de las Fiscalías Especializadas en Criminalidad Organizada informó que la hermana de Fernando Zevallos, alias ‘El Lunarejo’, fue capturada este jueves en el distrito de San Borja. La empresaria deberá cumplir una condena de 25 años de prisión por el delito de lavado de activos provenientes del tráfico ilícito de drogas.
Antecedentes de una fuga polémica
La trayectoria judicial de Lupe Zevallos quedó marcada por un incidente ocurrido el 25 de febrero de 2019. Durante la audiencia de lectura de sentencia, la empresaria solicitó permiso a los magistrados para retirarse momentáneamente al servicio higiénico. Según denunció en aquel momento la procuradora antidrogas Sonia Medina, Zevallos aprovechó dicha concesión para abandonar la sala y el edificio judicial antes de que se dictara el fallo condenatorio. Desde aquel episodio, calificado por la defensa como un retiro por «sentirse mal», la condenada pasó a la clandestinidad.
El esquema de lavado en Aerocontinente
La sentencia emitida por la Corte Especializada en Crimen Organizado determinó que Lupe Zevallos fue pieza clave en el engranaje financiero de Aerocontinente. El Poder Judicial halló responsable a la directiva de participar en operaciones para ocultar y dar apariencia de legalidad a ganancias ilícitas vinculadas al narcotráfico, utilizando la infraestructura de la aerolínea fundada por su hermano. Por este mismo caso, su madre, Sara Gonzales Gabancho, también fue condenada a 18 años de prisión y permanece en el programa de recompensas con una oferta de S/50,000 por información sobre su paradero.
Proceso de reclusión y situación legal
Al momento de su detención, Zevallos calificó la sentencia en su contra como «injusta»; sin embargo, las autoridades procedieron con su traslado inmediato para las diligencias de ley. Se espera que en las próximas horas sea derivada a la carceleta judicial y posteriormente a un establecimiento penitenciario para iniciar el cómputo de su pena. Con esta captura, el Ministerio del Interior cierra uno de los casos más prolongados en su programa de recompensas, donde la exdirectiva figuraba con una de las sumas más altas (S/100,000) debido a la gravedad de los delitos financieros y de narcotráfico imputados.