El candidato presidencial de Alianza para el Progreso, César Acuña, salió al frente de las versiones que lo vinculan con una presunta negociación de ministerios tras la reciente conformación del gabinete. En declaraciones difundidas por Canal N, Acuña sostuvo que su contacto con Hernando de Soto se limitó a una llamada de felicitación y negó de forma categórica haber solicitado carteras o influido en el reparto de cargos en el Ejecutivo.
Según explicó, realizó dos intentos de comunicación telefónica durante el fin de semana previo a la juramentación ministerial —el sábado por la noche y el domingo—, ambos sin respuesta. Para respaldar su versión, mostró el registro de llamadas y leyó un mensaje enviado al economista en el que lo felicitaba por haber aceptado el encargo de liderar el Consejo de Ministros. “Lo llamé para felicitarlo, no para pedir ministerios”, enfatizó.
“No gano nada con un ministerio”
Acuña rechazó cualquier insinuación de repartija política y subrayó que no obtiene beneficio alguno de que “tal o cual ciudadano” sea ministro. En esa línea, negó haber recomendado nombres o condicionado respaldos. “No necesito presupuesto de ministerios para financiar una campaña”, afirmó, remarcando que su actividad política se sostiene en décadas de trabajo personal y partidario.
El líder de APP insistió en que su organización no ha participado en negociaciones bajo la mesa y cuestionó que se use su nombre para alimentar especulaciones. En su lectura, estas versiones forman parte de una narrativa que busca erosionar la gobernabilidad en un momento sensible para el país, marcado por emergencias climáticas, problemas de seguridad ciudadana y la proximidad de las elecciones generales.
Choque con Renovación Popular
Durante su pronunciamiento, Acuña dirigió críticas a Rafael López Aliaga, a quien acusó de promover un clima de confrontación. Señaló que anunciar públicamente la negativa al voto de confianza y deslizar la posibilidad de una censura inmediata al gabinete solo contribuye a la inestabilidad. “Estamos en un momento delicado. El país no necesita más crisis”, sostuvo.
Para el candidato de APP, el debate político no debería centrarse en comunicados ni en amenazas de censura, sino en garantizar que el Ejecutivo pueda atender las prioridades urgentes del país. En ese sentido, pidió responsabilidad a todas las fuerzas políticas y recordó que restan pocas semanas para que los ciudadanos acudan a las urnas.
Estabilidad, seguridad y elecciones
Acuña también hizo un llamado a preservar la estabilidad económica y evitar señales que frenen la inversión o el crecimiento. Consideró que el Gobierno, en el corto tiempo que le resta, debe concentrarse en dejar avances concretos, especialmente en materia de seguridad ciudadana. Al referirse al Ministerio del Interior, señaló que el titular de la cartera tiene la oportunidad de dejar un “legado” con políticas claras y sostenidas contra el crimen.
Finalmente, el líder de Alianza para el Progreso subrayó la necesidad de elecciones limpias y transparentes. “El que gane debe hacerlo en la cancha”, afirmó, en alusión a la legitimidad del proceso electoral. A su juicio, la confianza ciudadana se construye con reglas claras y sin sospechas de maniobras políticas.
En un escenario marcado por acusaciones cruzadas y versiones de repartijas, Acuña busca marcar distancia del gabinete y proyectarse como una voz que apuesta por la estabilidad. Su mensaje apunta a un electorado cansado de la confrontación política y atento a cómo los actores en carrera asumen —o evaden— responsabilidades en la recta final hacia las urnas.