Exposición prolongada al ruido del tráfico vehicular incrementaría el riesgo de enfermedades cardíacas

El ruido ambiental causado por la congestión vehicular aumentaría la presión sanguínea, lo que incrementa el riesgo de hipertensión, según estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC).

A inicios de año, el Journal of the American College of Cardiology (JACC) publicó un estudio realizado en Reino Unido que evidenció que, de un total de 240 mil personas entre 40 a 69 años que viven en zonas aledañas con altas dosis ruido generados por el tráfico, cerca del 10% presentó un aumento considerable en su presión sanguínea, incrementando el riesgo de desarrollar hipertensión arterial1.

Para la Dra. Mónica Ramírez, jefe de programas de salud de Sanitas, señala que, el ruido ambiental es una amenaza para la salud, ya que genera estrés, perturba el sueño e, incluso, aumenta las enfermedades cardíacas. “Diversas investigaciones han evidenciado que la exposición prolongada al ruido, además de causar una serie de problemas, como el aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial, también podría generar el desarrollo de otros factores de riesgo cardiovasculares, como niveles altos de azúcar en la sangre (hiperglucemia) y colesterol (hipercolesterolemia), entre otros”.

Así mismo, la experta indicó que Perú no es ajeno a esta problemática, ya que, de acuerdo con reportes internacionales, Lima es la ciudad con mayor congestión vehicular en América Latina, y la octava a escala global. “Esta situación agudiza la incidencia de las enfermedades cardíacas en el país, las cuales en la actualidad son la segunda causa de muerte”, indica.

En esa línea la especialista señala que, si bien existen diversos factores para el desarrollo de las patologías cardiovasculares, como el tabaquismo, el sedentarismo, entre otros, la hipertensión es la principal y la más frecuente. “Esta condición es una enfermedad silenciosa que no tiene cura. Sin embargo, puede ser controlada por medio de los controles y medicación. Solo en el Perú, más de 5.5 millones de personas mayores de 15 años padecen de hipertensión, y a medida que la población envejece, se espera que estas cifras aumenten, por lo que, si no se controla de forma oportuna, causaría una enorme carga al sistema de salud”, agrega.

Por otro lado, la Dra. Ramírez, indica que otro de los problemas a causa de la exposición continua de la congestión vehicular es el estrés, ya que genera que el organismo libere sustancias nocivas, como la adrenalina y el cortisol, que están relacionadas con el aumento de la frecuencia cardíaca, es decir, con el incremento de la presión arterial. “El estrés juega un papel importante con el incremento de la hipertensión, ya que durante esos episodios prevalece la angustia, la ansiedad, la frustración, la tensión por llegar a tiempo al trabajo o a casa”, afirma la especialista.

¿Qué hacer para prevenir el daño?

La especialista de Sanitas menciona que, si bien no tenemos el control del ruido y la contaminación que genera el tráfico vehicular, podemos poner en práctica actividades que ayuden a prevenir el incremento de la presión arterial:

  1. Durante el tráfico vehicular. Para evitar que la congestión se convierta en una fuente inagotable de estrés se recomienda escuchar música, cantar canciones de mayor agrado, conversar con las personas que lo acompañan, realizar ejercicios de relajación, aprovechar el tiempo para pensar, entre otras actividades. De esta manera, el cambio de actitud y mentalidad influenciará para disminuir los altos niveles de tensión.
  • Durante el día a día: Se estima que el 80% de las enfermedades cardiovasculares se pueden evitar adoptando hábitos saludables, por lo que es importante reducir el consumo de tabaco, alimentarse saludablemente, evitando la comida chatarra y sal, así como realizar actividad física y mantener el peso corporal saludable.

Por otro lado, la Dra. Ramírez, reitera que además de la práctica de estilos de vida saludable, es necesario que la población se realice chequeos preventivos de forma continua para detectar a tiempo cualquier alteración cardíaca y, de esta manera, siga el tratamiento oportuno.

“Estos chequeos consisten en exámenes generales como el perfil lipídico, el hemograma, la glucosa, etc., de acuerdo con la patología de control, y deben realizarse de manera anual o según el requerimiento del médico tratante. Actualmente en el mercado existen diversos planes de salud integrales que permiten que los pacientes mantengan controlado su estado de salud. Por ejemplo, en Sanitas contamos con el programa preventivo “Vive Sano” que permite monitorear y tener el control de enfermedades como la hipertensión. De esta manera, a través de controles periódicos, asesoría médica personalizada, exámenes de laboratorio y acceso a tratamientos oportunos, los pacientes pueden evitar complicaciones y mejorar su calidad de vida”, finaliza la vocera.

Para más información sobre los servicios y programas de salud que Sanitas ofrece, se puede ingresar a www.sanitasperu.com