La Comisión de Salud del Congreso aprobó el dictamen que dispone el fortalecimiento del Instituto Nacional de Oftalmología (INO), una medida que busca modernizar su estructura, ampliar su autonomía y mejorar la respuesta del sistema de salud frente a la creciente demanda de atención visual en el país.
El dictamen, aprobado por mayoría, establece que el INO cuente con personería jurídica de derecho público interno, autonomía administrativa, técnica y financiera, además de un pliego presupuestal propio. Con ello, se pretende dotar al Instituto Nacional de Oftalmología de mayor capacidad operativa para enfrentar problemas complejos de salud ocular a nivel nacional.
La propuesta legislativa también redefine el rol del INO dentro del sistema sanitario, otorgándole mayor protagonismo en la Red Nacional de Salud Ocular y Visual. Entre sus nuevas funciones se incluye la formulación de políticas públicas, la elaboración de normas técnicas y la conducción de investigaciones clínicas, epidemiológicas y tecnológicas vinculadas a la salud visual.
INO y el reto de la salud visual en el Perú
El fortalecimiento del INO se sustenta en un diagnóstico preocupante: la discapacidad visual es la segunda causa de discapacidad en el país. Según los datos expuestos en la Comisión de Salud, cerca de 160 mil personas son invidentes y aproximadamente 600 mil presentan algún tipo de limitación visual.
En ese contexto, el Instituto Nacional de Oftalmología juega un rol clave, ya que muchas de estas condiciones pueden prevenirse o tratarse si se detectan a tiempo. El caso más frecuente es la catarata, considerada una de las principales causas de ceguera en el Perú, pese a que más del 80 % de los casos puede revertirse con intervención médica oportuna.
Debate en la Comisión de Salud
Durante el debate, el congresista Jorge Marticorena planteó precisar el alcance funcional del INO, proponiendo que asuma de manera explícita la planificación, ejecución y evaluación de las prestaciones de salud visual a nivel nacional. También sugirió mejorar la definición de sus funciones generales dentro del marco normativo.
En la misma línea, la congresista María Taípe respaldó el dictamen y propuso reforzar las competencias del Instituto Nacional de Oftalmología, enfatizando la necesidad de asegurar calidad, disponibilidad y acceso equitativo a los servicios de salud visual en todo el país.
Fortalecimiento del INO y política de salud pública
Con esta decisión, la Comisión de Salud busca consolidar al INO como un organismo técnico especializado con mayor capacidad de gestión y respuesta. El objetivo es reducir las brechas en salud visual y mejorar la atención de enfermedades que afectan la calidad de vida de miles de peruanos.
El dictamen ahora deberá continuar su trámite legislativo, en un contexto donde la salud ocular se posiciona como un eje prioritario dentro de la política pública sanitaria.