Lo que empezó como una crítica al desempeño en un debate electoral terminó escalando a instancias legales. La noche del jueves 26 de marzo, Álvaro Paz de la Barra, líder del partido Fe en el Perú, acudió a los exteriores de Panamericana Televisión para confrontar al conductor Phillip Butters. El político lo acusa de haber impulsado una “campaña de odio” basada en una condición médica que sufrió durante su niñez y adolescencia.
La controversia se originó por la difusión de videos en redes sociales en los que Butters imita la forma de hablar del exalcalde de La Molina. Según Paz de la Barra, estas acciones constituyen un acto de discriminación sistemática, ya que hacen referencia directa a un trastorno neurológico del habla que lo afectó hasta los 14 años. Además, el candidato afirmó que el comunicador conocía esta situación debido a la relación de amistad que mantuvo con su padre.
Álvaro Paz de la Barra confronta a Butters
El postulante presidencial ingresó al canal para exigir una rectificación inmediata; sin embargo, no obtuvo una respuesta favorable. Según relató, Butters se negó a ofrecer disculpas.
“He entrado y los dos efectivos policiales han ratificado que yo le he exigido disculpas. Ante ello, Phillip ha dicho: ‘me ratifico, no voy a pedir disculpas a nadie’”, declaró Paz de la Barra ante los medios.
Tras el incidente, la Policía levantó un acta de intervención que ya fue remitida al Ministerio Público. El candidato aseguró que llevará el caso hasta las últimas instancias judiciales si no recibe una disculpa pública, e incluso mencionó la posibilidad de solicitar una pena privativa de libertad contra el presentador.
Paz de la Barran pide intervención a organismos del Estado
En paralelo al proceso legal, Paz de la Barra solicitó la intervención de la Defensoría del Pueblo y del Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis). Con ello, busca sentar un precedente en la protección de los derechos de personas que han superado condiciones neurológicas y evitar que estas se utilicen como objeto de burla en el debate político.
Ahora, el Ministerio Público deberá evaluar la denuncia y determinar si los hechos encajan en el delito de discriminación, tipificado en el Código Penal peruano.