La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) aplica desde hoy una restricción temporal de la circulación vehicular en el Centro Histórico de Lima debido a las movilizaciones convocadas por la agrupación política Juntos por el Perú. La medida busca preservar el orden público, proteger el patrimonio cultural y reforzar la seguridad en una de las zonas más emblemáticas de la capital.
La disposición, establecida mediante una resolución municipal, permanecerá vigente desde las 00:00 horas del viernes 19 de junio hasta las 00:00 horas del lunes 22 de junio de 2026.
Las acciones cuentan con la participación de la Policía Nacional del Perú (PNP), que asume el control operativo de los accesos y la regulación del tránsito en la zona restringida.
La restricción vehicular abarca gran parte del Centro Histórico
La medida comprende el perímetro delimitado por las avenidas Tacna, Garcilaso de la Vega, 9 de Diciembre y Miguel Grau, además de los jirones Paruro, Amazonas y el contorno del río Rímac.
La comuna limeña señala que la decisión responde a la necesidad de proteger el Centro Histórico de Lima, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Asimismo, recuerda que desde 2023 esta zona fue declarada intangible para la realización de marchas, manifestaciones y concentraciones políticas mediante un acuerdo del Concejo Metropolitano.
El objetivo es evitar daños a la infraestructura histórica y garantizar la seguridad de vecinos, comerciantes y visitantes.
La Policía asume el control de los accesos y del tránsito
La Policía Nacional del Perú ejecuta las acciones operativas, los cierres de acceso y la supervisión de la circulación vehicular durante las movilizaciones.
Las labores se desarrollan en coordinación con las diversas unidades operativas de la Municipalidad de Lima.
Además, las autoridades informan que el tránsito del Metropolitano y de los corredores complementarios podrá ser habilitado o restringido dependiendo de las condiciones de seguridad que se presenten durante la jornada.
La evaluación se realizará de manera permanente conforme evolucionen las actividades en la vía pública.
Algunos vehículos están exentos de la restricción
La Municipalidad precisa que la medida no alcanza a determinados vehículos esenciales.
Entre ellos figuran ambulancias, unidades del Cuerpo General de Bomberos, vehículos de la Policía Nacional, unidades oficiales en cumplimiento de sus funciones, residentes y propietarios de inmuebles ubicados dentro del perímetro restringido.
También están autorizados los vehículos que se dirigen a playas de estacionamiento habilitadas y las unidades logísticas vinculadas a actividades previamente autorizadas.
La comuna exhorta a la ciudadanía a planificar sus desplazamientos para evitar contratiempos.
La Municipalidad advierte acciones legales ante actos vandálicos
La gestión del alcalde Renzo Reggiardo sostiene que estas medidas buscan proteger el patrimonio histórico y garantizar la tranquilidad de la ciudad.
Asimismo, la Municipalidad anuncia que, a través de su Procuraduría Pública, iniciará acciones legales y denuncias penales contra quienes resulten responsables de actos vandálicos o disturbios que afecten la integridad del Centro Histórico o de los ciudadanos.
La autoridad municipal también exhorta a las organizaciones políticas a respetar el marco legal vigente y contribuir a preservar el orden público.
El debate entre el derecho a la protesta y la protección del patrimonio
La restricción vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el equilibrio entre el derecho a la protesta y la preservación del patrimonio cultural.
Las autoridades sostienen que el Centro Histórico de Lima requiere medidas especiales de protección debido a su valor arquitectónico, histórico y turístico.
Al mismo tiempo, diversos sectores consideran que la coordinación y el diálogo serán fundamentales para evitar incidentes y garantizar el desarrollo pacífico de las movilizaciones.
En resumen
La restricción vehicular aplicada desde hoy en el Centro Histórico de Lima forma parte de una estrategia preventiva para resguardar el patrimonio cultural y reforzar la seguridad durante las movilizaciones anunciadas. El desafío para las autoridades será mantener el orden público sin afectar la dinámica cotidiana de la ciudad y garantizando el respeto de los derechos ciudadanos.