Desde este jueves 6 de agosto, Lima empieza a probar algo que hasta ahora no existía en la avenida Arequipa: un doble sentido en la avenida Arequipa pensado exclusivamente para los buses del Corredor Azul. La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) pone en marcha un plan piloto que, según sus voceros, busca cortar a la mitad el tiempo de viaje en el tramo intervenido. Pero el proyecto también reordena el tránsito de miles de autos particulares, y ahí empiezan las dudas.
El tramo exacto
La medida no cubre toda la avenida, solo 1.5 kilómetros: desde la avenida 9 de Diciembre (Paseo Colón) hasta el jirón Emilio Fernández. En ese tramo, el sentido que va de Miraflores hacia el Centro de Lima queda reservado para el Corredor Azul, mientras que el sentido contrario —Centro hacia Miraflores— sigue abierto a autos particulares y taxis, de 5:00 a.m. a medianoche.
Se trata de una prueba acotada: 30 días, con opción de extenderla dos o tres meses más antes de decidir si se replica en el resto del eje Arequipa, hasta la avenida José Pardo en Miraflores. El vocero de ATU, Daniel Gonzáles, explicó que la idea es confirmar si el esquema funciona antes de escalarlo.
La calle que recibe el desvío
El punto más sensible del plan está en jirón Emilio Fernández. Ahí, los autos particulares que vienen desde Miraflores hacia el Centro ya no podrán seguir por Arequipa: tendrán que desviarse hacia la avenida Petit Thouars, una vía que históricamente arrastra tráfico pesado antes de desembocar en la avenida 28 de Julio.
Vecinos de esa zona son los más críticos. Un residente consultado por este diario advirtió que, con el flujo adicional, ingresar a sus viviendas y desplazarse por la zona se volverá insostenible para los vecinos. Otra vecina de Petit Thouars recordó que los días de partido en el Estadio Nacional el tránsito ya es difícil, y teme que ahora se sume el desplazamiento de los colectiveros hacia esa misma vía.
ATU, por su parte, sostiene que viene monitoreando ese posible impacto y coordinando ajustes tanto en Petit Thouars como en 28 de Julio para no generar más congestión de la necesaria.
¿Más tráfico o menos?
Las proyecciones oficiales son optimistas: el recorrido del Corredor Azul en ese tramo, que hoy toma entre 10 y 12 minutos, debería bajar a unos 5 minutos. A nivel de todo el corredor, la fundación Transitemos calcula que la velocidad promedio del servicio podría pasar de 10 a 25 kilómetros por hora en hora punta, con el proyecto ya completo.
No todos los especialistas comparten ese optimismo para esta primera fase. Un experto en transporte y seguridad vial señaló que, sin un rediseño de las intersecciones ni cambios en la semaforización, las mejoras podrían terminar siendo mínimas, al punto de parecer que el piloto no funciona cuando el problema real es que quedó incompleto. Otro ingeniero de transporte fue más tajante: advirtió que la prueba puede fracasar si no se resuelve primero la señalización y la ubicación de los nuevos paraderos.
El debate de fondo, entonces, no es solo si habrá o no un doble sentido en la avenida Arequipa, sino si la infraestructura alrededor —semáforos, paraderos, señalización— está lista para sostenerlo.
El problema que nadie resuelve: los colectivos
Detrás del piloto hay un objetivo menos visible: golpear a los taxis colectivos que operan de forma ilegal sobre el eje Arequipa. ATU espera que, al quitarles espacio de circulación en el tramo intervenido, buena parte de esa demanda migre hacia el transporte formal.
Los especialistas discrepan sobre qué tanto se logrará. Uno de ellos cree que los colectiveros simplemente se desplazarán a Petit Thouars o seguirán operando en el sentido que va hacia Miraflores, por lo que verá reducida su competitividad, pero no desaparecerán. Otro especialista defiende una postura distinta: plantea que deberían formalizarse en lugar de combatirse, porque mientras el sistema de metro no cubra la demanda de la ciudad, este tipo de transporte seguirá existiendo.
Comerciantes de la zona resumen la desconfianza que persiste entre los vecinos: dudan que el desvío elimine a los colectiveros y creen que solo los desplazará a otro punto de la avenida.
Lo que queda claro es que este primer tramo con doble sentido en la avenida Arequipa funcionará como laboratorio: de sus resultados —tiempos de viaje, impacto en Petit Thouars, reacción de los colectiveros— dependerá si ATU extiende la medida a todo el eje o la ajusta antes de seguir adelante.