El candidato presidencial George Forsyth, de Somos Perú, participará en la segunda jornada de debates organizados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Este evento se desarrolla a solo tres semanas de las elecciones generales programadas para el 12 de abril.
El candidato George Forsyth aseguró que la inseguridad no se resuelve solo con propuestas, al señalar que “si el Perú se arreglara solo con propuestas, seríamos el país más seguro del mundo”.
Seguridad: control de penales y vigilancia a policías
En el eje de seguridad ciudadana, planteó tomar el control con apoyo de las Fuerzas Armadas y recuperar el dominio de los penales, desde donde —según indicó— operan cabecillas criminales.
Además, propuso que los policías sean grabados durante toda su jornada, como medida de control y transparencia. Asimismo sostuvo que “el problema no es la plata, sino quién se la roba”, en referencia al uso del presupuesto en seguridad.
Corrupción: apuesta por inteligencia artificial
En materia anticorrupción, afirmó que el país necesita un presidente honesto y con visión del siglo XXI, proponiendo el uso de inteligencia artificial para identificar y capturar a corruptos.
“Voy a ser el presidente del siglo 21”, aseguró, al destacar su enfoque tecnológico para enfrentar estos problemas.
En su mensaje final, reflexionó que el país lleva décadas preguntándose en qué momento se arruinó, cuando —según dijo— debería enfocarse en cómo solucionarlo.
George Forsyth: propuestas contra la inseguridad
En el marco de la seguridad ciudadana, el candidato presidencial George Forsyth propuso una medida radical para el sistema penitenciario nacional: la intervención directa de las Fuerzas Armadas en el control de todos los penales del país.
Según detalló el postulante, esta acción se implementaría desde el inicio de su eventual gestión con el objetivo de cortar las líneas de comunicación entre los líderes de organizaciones criminales recluidos y sus operadores en las calles. La propuesta busca subsanar las vulnerabilidades actuales que permiten el ingreso de dispositivos móviles y la coordinación de delitos desde el interior de los reclusorios.