El mes de febrero es una fecha clave para el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Ciertamente, el máximo órgano del sistema electoral atravesará una inevitable tensión en los procesos electorales que se avecinan; por ello, requiere que el nuevo representante electo sume transparencia al JNE y no cuestionamientos ante la opinión ciudadana.
En efecto, el próximo 15 de febrero el Colegio de Abogados de Lima (CAL) congregará a sus agremiados para elegir a su nuevo representante ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Dichas elecciones, en las que se elegirá al nuevo magistrado electoral, se darán antes de dos complejos procesos electorales: las elecciones generales y las regionales y municipales.
Entre los candidatos se conoció que Willy Ramírez Chávarry iría a la reelección. En los últimos cuatro años, Ramírez fue objeto de cuestionamientos: lo identificaron como el contacto directo de Richard Cortez, alcalde de Chorrillos, quien fue mostrado en un video recibiendo 5000 soles de una persona desconocida; es primo hermano del fujimorista Joaquín Ramírez, ex secretario general de Fuerza Popular y ahora alcalde de Cajamarca, investigado por delito de narcotráfico y lavado de activos; y se reunió con Antonio Ortiz, empresario y precandidato presidencial del partido Salvemos al Perú, un hecho dado a conocer por el exministro Mariano González.
Además, se conocieron las candidaturas de Pedro Martínez Letona, jurista y profesor universitario de la Universidad de Lima; David Dumet Delfín, quien fuera asesor del fugaz exministro castillista Juan Carrasco Millones; y Jaime Chávez Sánchez.
Entre los otros aspirantes a ser el nuevo decano del CAL se encuentran también Humberto Abanto, abogado de la fiscal suprema reincorporada Patricia Benavides; Pedro Angulo Arana, el fugaz premier de la expresidenta Dina Boluarte; César Bazán Naveda, postulante al Senado por el APRA que quiere repetir el plato; y la recientemente destituida como exfiscal suprema por la Junta Nacional de Justicia, Delia Espinoza.





















