Escribe: ARQ. URB. JORGE RUIZ DE SOMOCURCIO
Finalmente, con el cambio de autoridades en el Ejecutivo, salió humo blanco en el tratamiento del proyecto del Tren de Cercanías Lima – Chosica. El nuevo ministro de Transporte y Comunicaciones Aldo Prieto y la MML anuncian un convenio interinstitucional con la participación además de PROINVERSION quien brindará asistencia técnica. Este es un desenlace en el cual queda evidente una vez más la importancia de la voluntad política para hacer realidad un proyecto. El anterior ministro había declarado que el tren Lima – Chosica “no era su prioridad”.
El tren Lima – Chosica que en realidad debería ser Callao - Lima – Chosica es una antigua propuesta que viene desde la época del alcalde Alfonso Barrantes (1984 - 1986), que en el Plan de Estructuración Urbana planteaba un potente eje de movilidad este – oeste utilizando los derechos de vía ya existentes del ferrocarril Central.
Si bien el procedimiento del llamado Tren de Cercanías no ha seguido los protocolos técnicos básicos, lo cierto es que la línea de base ya está planteada y hoy el equipamiento necesario está en la capital. No se trata ahora de reclamar cómo debió hacerse sino más bien cómo hacemos con algo que ya es una realidad.
Yo veo claramente tres etapas: la 1ra., puesta inmediata de funcionamiento del tramo Lima – Chosica que dependiendo de horarios y frecuencias podría mover al día hasta 20 000 pasajeros aproximadamente. La 2da. etapa es la implementación de nuevas estaciones y alimentadores con una vinculación a las áreas de mayor demanda y la 3ra. etapa es la implementación de una línea paralela a la existente que permita una oferta permanente y sostenible de movilidad para no menos de 250 000 pasajeros/ día. La cuenca del Rímac tendría así dos grandes componentes de arreglo territorial: el río Rímac y el tren.
Se trata de elaborar una Imagen Objetivo a manera de hoja de ruta que sea la que oriente y permita programar todas las intervenciones. Pensemos en un súper corredor desde el Callao hasta las partes altas de Chosica. El río Rímac canalizado, así como el río Huaycoloro con una franja marginal recreativa convertida en parque lineal. Pensar en un modelo de desarrollo urbano que recupere el carácter paisajista del río Rímac, genere nuevo suelo inmobiliario frente al río incluyendo áreas de reubicación de familias en riesgo; manejo y prevención de desastres de las quebradas y sub cuencas que se activan regularmente en época de lluvias y/o Fenómeno del Niño y nueva residencialidad sostenible en las partes altas de los cerros incluyendo parques de energía solar.
Las estaciones deben corresponderse con alimentadores en las zonas de mayor demanda como Callao, Centro Histórico, Santa Anita, Parque Industrial, Huaycán, Ate Vitarte, Chaclacayo, entre otros. Las 13 quebradas que se activan todos los años disponen ya de estudios de manejo de riesgos, elaborados por Julio Kuroiwa, Leopoldo Monzón y quien suscribe, hay que aplicarlos. La Av. Ramiro Prialé debe llegar a Chosica y así estaríamos atendiendo a un corredor, nexo con la sierra central y la amazonia con más de un millón de habitantes y un Tren de Cercanías que debería continuar hasta Huancayo con un primer tramo Callao – Chosica de aproximadamente 90 km.
Elaborar una Imagen Objetivo no es especialidad de PROINVERSION. La Municipalidad Metropolitana de Lima y el MTC deberán encargar los estudios a instancias que tengan el expertise de otras actuaciones y consensuarla con los actores directamente involucrados. Entonces la cuenca del Rímac con el tren se convertiría en una de las estrellas del desarrollo urbano.













