En la noche de este martes, Roberto Chale dejó de existir a los 77 años. Conocido por su apodo “El Niño Terrible”, fue un mediocampista creativo, vital en la clasificación de Perú al Mundial de México 70, donde brilló con su talento innato. Su habilidad para leer el juego y su irreverencia dentro y fuera de la cancha lo convirtieron en una figura inconfundible y querida. Además de su etapa como jugador, fue entrenador y comentarista, manteniéndose siempre cercano al fútbol. Como un niño que nunca deja de soñar, su legado invita a recordar que, en el campo de la vida, siempre hay espacio para la magia y la rebeldía.
Gran preocupación existe en estos días en la región Arequipa, tras la detección de tres casos sospechosos de sarampión.
Según la jefa de Inmunización de la Gerencia de Salud de Arequipa, Giovanna Valdivia, los casos han sido registrados en tres pacientes menores de edad, dos de la provincia de Islay y el tercero de la provincia de Arequipa.
De acuerdo a información del Ministerio de Salud (Minsa), hasta la fecha se han reportado alrededor de 468 casos sospechosos de sarampión en todo el país, de los cuales 46 corresponden a la ciudad de Arequipa.
Como parte de su estrategia para eliminar el sarampión, el Minsa, a través del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), ha emitido una alerta a todos los centros de salud del país sobre el riesgo de casos importados de sarampión y rubéola.
El Minsa ha indicado que cualquier persona que presente fiebre acompañada de erupciones en la piel será considerada como un caso sospechoso. En estos casos, se procederá a la obtención de muestras para descartar o confirmar la enfermedad, según se detalla en un comunicado oficial.
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Desde el 15 de septiembre, se ha iniciado una campaña de barrido regional contra el sarampión, cuyo objetivo en Arequipa es inmunizar a más de 110 mil niños menores de cinco años. La movilización de esfuerzos busca proteger a la población más vulnerable y asegurar que el sarampión no tenga cabida en la región.
Por: Rubén Quiroz Ávila
La versión peruana tiene desniveles actorales. La puesta parece estar hecha para Fernando Luque en la que su papel desmesurado de Tartufo va con su línea de malvado pensante, maligno seductor, calculador descomedido, insolente inescrupuloso y desfachatado vanidoso de otras obras limeñas. Aquí vuelve a lucirse a tal punto que convierte, desde el saque, en actores secundarios a los demás. Si ello sucede, entonces, la dirección ha planteado ello para lucirlo o, sospechamos, ha hecho su propio desarrollo con el talento habitual y, descontrolado, que nos muestra en cada puesta que aparece.
En ese sentido, el obvio protagonismo del personaje diseñado por Molière, cuyos 400 años son justamente la palanca escénica celebratoria, parece un ser salido de nuestra peruanidad contemporánea. Ya el dramaturgo francés, agudo conocedor de las dinámicas morales y retorcidas de su época, nos había hecho una radiografía de las oscuridades espirituales, solo que, desplegada ahora en la sala miraflorina, parece realismo descarnado y de una actualidad lúgubre. Es decir, un tunante victorioso con una retórica inclemente que derrumba, a punta de persuasión o chantaje, cualquier frontera ética. Vaciado de cualquier concepto de bien o mal, vemos estallar con facilidad los límites que validan las relaciones humanas. Al parecer, todos tienen un precio y, de lo que se trata, es de encontrar el importe que corresponde a cada uno. Este Tartufo peruano es un pequeño Montesinos.

Aunque, si seguimos la línea tradicional de interpretación respecto a los objetivos de Molière, en su impecable crítica a la hipocresía religiosa, en este caso, la manipulación descarada, categórica, que más bien demuele las falsas estructuras sobre las cuales se monta la vida social, nos enrostra, con tenebrosa cercanía, lo que sucede en el país. La combinación de una ambición despiadada y una capacidad de mentir sistemática, como forma de sociopatía, deja de ser una comedia celebrada para obligarnos a repensar los sucesos actuales con la violencia implícita de un desmoronamiento inicuo tan cercano, próximo, interno.
Es por ello que no es un estruendo de comedia, no causa alegría, sino un tinte de tragedia estalla por el auditorio, recordándonos lo que somos, lo que permitimos. Ver a ese fascinante elenco homenajeando al literato francés, más bien nos avergüenza de nosotros mismos. Porque nos han ofrecido una resonancia meticulosa y una tomografía irrefutable. Vemos, así, a nuestra cándida y cerrada visión de las cosas, vapuleada con luminoso descaro. Como si todos fuéramos en ese momento Orgón, engañados con paciente alevosía, traicionados con desvergüenza gozosa, vendidos con alegre desfachatez y, con la terquedad de la torpe inocencia desesperante, no quisimos oír ninguna de las advertencias. Y tampoco nos interesó nunca escuchar las sensatas recomendaciones. Aunque, en la obra, parezca que Tartufo paga las cuentas, salimos de la sala, sabiendo que nunca fue ni será así.
Lugar: Teatro de la Alianza Francesa de Lima
Dirección: Jean Pierre Gamarra
Elenco: Alonso Cano, Fernando Luque, Amaranta Kun, María Grazia Gamarra, Denise Arregui, Óscar Yépez, María Fernanda Misajel, Alejandro Tagle y Stefano Salvini.
Escribe: JUSTO CARBAJAL AGUIRRE
El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez ha sido recibido con entusiasmo. Anunciado como un hito en la modernización de la infraestructura peruana y con una inversión crucial en la conectividad internacional del país, va a ser presentado en diciembre de este año como un baluarte de progreso y eficiencia. Sin embargo, al analizar más de cerca sus características, ubicación y el entorno que lo rodea, vale revisar algunos puntos con más detalle.
Para empezar, es positivo que el terminal de pasajeros haya sido diseñado con un enfoque en la modernidad y tiene un diseño que promete mejorar la experiencia del viajero. Con techos altos, amplios espacios y una fachada de vidrio que refleja la luz del sol limeño.
Sin embargo, el tema de la accesibilidad sigue siendo una incógnita. Es cierto que ya hay gestiones para que la nueva línea del metro de Lima tenga una estación en el aeropuerto, no obstante, hasta su materialización, cientos de miles de personas ingresarán por vías regulares.
El ministro de Transportes presentó la semana pasada un mapa con nueve rutas de acceso al nuevo aeropuerto. Según comentó, han sido diseñadas para atender la futura demanda de vehículos particulares y taxis en el nuevo aeropuerto.
Desde una perspectiva técnica, el nuevo aeropuerto manejará hasta 35 millones de pasajeros anuales, una ambiciosa cifra que refleja el optimismo de las autoridades sobre el crecimiento futuro del tráfico aéreo en Lima. Las pistas de aterrizaje han sido ampliadas y modernizadas, y se han incorporado características que permiten una mayor eficiencia en las operaciones de despegue y aterrizaje. En teoría, estos desarrollos prometen transformar a Lima en un importante hub aéreo en la región.
Pero aquí es donde el entusiasmo comienza a desmoronarse bajo un análisis más riguroso. A pesar de los avances tecnológicos y arquitectónicos, el verdadero éxito de un aeropuerto no se mide únicamente por su apariencia o por la tecnología que alberga, sino por su funcionalidad general y su integración con el entorno urbano y social. Y en estos aspectos, el nuevo Jorge Chávez muestra notables deficiencias. Solo en los dos últimos años se han visto problemas, como huelgas de controladores aéreos, problemas en el aterrizaje y hasta accidentes que cobraron la vida de bomberos.
LA NUEVA ENTRADA POR LA AVENIDA MORALES DUÁREZ
Como se sabe, una de las decisiones más cuestionables es el nuevo ingreso al aeropuerto por la avenida Morales Duárez. Lima no es una ciudad famosa por su seguridad, y la Avenida Morales Duárez, en particular, es conocida por sus problemas de criminalidad y caos urbano. La idea de dirigir el tráfico de pasajeros y visitantes internacionales a través de esta zona plantea serias dudas, salvo que se tomen todas las medidas de seguridad, orden y limpieza.
Es así que el ministro Pérez-Reyes aún viene prometiendo la implementación de siete intervenciones viales para asegurar un tránsito fluido en estas rutas y un convenio con la Policía Nacional del Perú para reforzar la seguridad. También se promete la construcción de dos puentes en la intersección de Morales Duárez con Faucett.
La Morales Duárez, lejos de ser una vía de entrada digna para un aeropuerto de categoría internacional, es una calle que ha sido un foco constante de problemas de seguridad e higiene. Las áreas circundantes han sido escenarios recurrentes de delitos y altercados, y la falta de infraestructura adecuada y vigilancia efectiva en esta zona aumenta el riesgo para los viajeros y trabajadores del aeropuerto. Además, en materia de infraestructura, representa varias taras.
En lugar de una entrada principal que debería ser un escaparate de la modernidad y la seguridad, nos encontramos con una vía que refleja las deficiencias de la planificación urbana limeña. La falta de un plan integral para mejorar la seguridad y la infraestructura en esta área específica delata una desconexión alarmante entre los diseñadores del aeropuerto y las realidades de la ciudad. La elección de esta ubicación para la entrada principal no solo es una decepción, sino un claro indicador de la falta de visión a largo plazo en la planificación del proyecto.
FUNCIONALIDAD DEL AEROPUERTO Y MEDIDAS URGENTES
La funcionalidad de un aeropuerto no depende solo de su diseño y capacidad, sino también de la eficacia del sistema de transporte que lo conecta con el resto de la ciudad. En Lima, el sistema de transporte público ha sido históricamente una fuente de frustración y caos. La ciudad se enfrenta a problemas crónicos con el tráfico vehicular, la falta de infraestructura adecuada y un sistema de transporte público que está lejos de ser eficiente.
El nuevo aeropuerto, con su prometida capacidad para manejar a millones de pasajeros, debería haber sido acompañado de una planificación rigurosa para garantizar que los viajeros puedan llegar y salir de manera eficiente. Sin embargo, el panorama actual del transporte en Lima sugiere que el aeropuerto podría ser un punto neurálgico de congestión en lugar de un nodo de eficiencia.
El sistema de metro de Lima, que ha sido una de las promesas recurrentes de mejora en la ciudad, aún no está completamente operativo. Las líneas de metro que se proyectaron para conectar el aeropuerto con el centro de la ciudad están en diversas etapas de planificación y construcción, pero no se espera que estén completadas en el corto plazo. Mientras tanto, los pasajeros que lleguen al aeropuerto tendrán que enfrentarse a una red de buses desbordados, taxis informales y un tráfico vehicular que puede llegar a ser caótico.
La falta de una conexión directa y eficiente entre el aeropuerto y el resto de la ciudad es una grave deficiencia. La planificación de la infraestructura de transporte debería haber sido una prioridad desde el principio, pero en cambio, parece que el nuevo aeropuerto ha sido diseñado sin tener en cuenta la realidad del transporte urbano en Lima. La integración del aeropuerto con el sistema de transporte existente es, por decirlo de manera benigna, un desastre anunciado.
Es vital mejorar la coordinación entre las autoridades. Especialmente por parte del alcalde del Callao, Pedro Spadaro, del ministro de Transportes, Raúl Pérez-Reyes, y del director de Provías, Iván Aparicio. Solo la colaboración efectiva podrá garantizar que los aspectos del proyecto estén alineados con las necesidades y realidades de la ciudad. Estamos a tiempo de corregir.
El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en Lima es, sin duda, un logro significativo en términos de infraestructura y capacidad. Sin embargo, su efectividad y utilidad dependerán de la capacidad para abordar las deficiencias críticas en seguridad, transporte e infraestructura que actualmente afectan al aeropuerto. El futuro está en las manos de aquellos que deben decidir si invierten en soluciones prácticas y efectivas o siguen aferrándose a una visión superficial del progreso en infraestructura.
¿PARENTELA?


Ojalá aquí la creatividad hubiera sido nuestra, pero no. El ocurrente venenillo se inoculó en los corrillos de Palacio, donde advirtieron que ese ceño fruncido y contextura particular resultaban familiares. Conocido vulgarmente como “peluche malo”, Lotso fue el antagonista estelar de Toy Story 3. Su aterciopelada nariz violeta y tierna apariencia eran engañosas. Aquí Woody pensaba reinar en Cancillería, pero el oso ganó la partida. Zafa, zafa.
Poder Fúnebre

El rey ha muerto, larga vida al rey. Así lloriquea el gremio empresarial de la vieja Lima ante el fallecimiento de la autoridad del MEF para imponerse a punta de sola firma. Qué tiempos los de Carranza, Meche Aráoz y el PPK ministerial. Los supersticiosos creen que el mal de ojo le vino por atracar a ceñirse el fajín durante un gobierno que duró cinco días. Ahora ya va siete meses, pero signados por una gran práctica de movimientos de asentimiento e inclinaciones ante Abancay.
Chaufa Amazónico
No, “Chibolín” no ha vuelto por el Parlamento. Lo que todos pierden de vista por esos distractores con la minería ilegal, la cercanía con el poder no tan detrás del trono de Richard Acuña y el asesor pagado por el Congreso que paraba en la Vallejo, es que el presidente del Congreso es charapa. Seamos equitativos y si hubo un tono con descarga de salsa en el hemiciclo, que las amazonas sienten también sus reales. Para música clásica, la catedral.

“Es la única empresa que lleva combustible a donde no llegan las empresas privadas. Y en esa responsabilidad que el combustible llegue a los lugares más recónditos de la patria, seguiremos atendiendo y, además, cuidando que el petróleo y la gasolina no suban”. La presidenta Dina Boluarte participó en el acto de llegada del buque portacontenedores Fullerton en el puerto del Callao. Flanqueada por el titular del MTC Raúl Pérez-Reyes, Boluarte recordó que muchas veces la empresa estatal “paró la canasta peruana” y que incluso el gobierno “le tiene deuda”.
Ocho días antes, el exministro de Energía y Minas, Óscar Vera, declaró en RPP que en octubre la refinería de Talara debería llegar a su máxima capacidad. “Eso, acompañado con las ventas, fácilmente nos daría el flujo de caja que va a permitir pagar las deudas”. Con la solvencia del maestro que adoctrina a su alumna, Vera adujo que “durante los últimos 54 años, Petroperú ha generado ganancias y son utilidades que fueron referidas al Estado”.
Quizá eso es lo que la presidenta entendió como que el gobierno “le tiene deuda” porque, de hecho, el Estado es actualmente el principal acreedor de la empresa estatal.
La propuesta del directorio de Petroperú presidido por Oliver Stark –un gestor internacional, inyectar más plata o liquidar– gatilló un rifirrafe en el que la vieja guardia de la estatal, con Vera a la cabeza, peleó como gato panza arriba.



En realidad, varios expertos, como se lee en las páginas siguientes, no estaban necesariamente de acuerdo con el menú de Stark y compañía. Peor, claro, iban a recibir un posible retorno de Pedro Chira y compañía.
Pero hay que detenerse un minuto en el detalle de las formas. El señor Stark, celebrado por buena parte del sector empresarial por estos días, puso contra las cuerdas a Boluarte e incluso directivos gremiales consultados por CARETAS mencionaron eso como un error estratégico.
En otros tiempos, Stark llamó la atención con sus columnas de prensa, hoy casi todas desaparecidas de la red. Fujimorista, siempre rechazó en términos muy severos la sentencia contra el expresidente por los delitos del Grupo Colina. En 2010 tuvo un punto alto –o bajo, en realidad– con su apología del fascismo:
“Lamentablemente y debido a que careció de una tradición propia a la que acudir en busca de inspiración, el fascismo en el Perú nunca levantó vuelo a pesar de contar con el apoyo de la Iglesia Católica y las capas medias. En un Perú que se debate entre los fuegos cruzados de un capitalismo depredador y excesivamente laxo y un socialismo fracasado, cabe preguntarse si una opción de camino medio entre los dos en la que prevalezca la realidad a los principios, la razón a los sentimientos, y el orden al libertinaje pueda volver a ser una opción viable para el Perú”.
Las habilidades blandas no parecían ser su fuerte. Menos frente a una mujer de izquierda, por más limitados que sean sus conocimientos, que sin duda maneja las concepciones de antaño de empresas estratégicas, y pretende resolver el costosísimo entuerto diciendo que no privatizará Petroperú.
Resuelta a colocar a su amigo Vera en algún puesto de la estructura –se mencionó la gerencia general de Talara– Boluarte terminó por pedirle la renuncia a Stark y le respondieron con la salida de todo el directorio.
Ese es ahora un gran problema del gobierno y, particularmente, de los ministros de Economía y Finanzas, José Arista, y de Energía y Minas, Rómulo Mucho. El primero sobrevivió al parchado del gabinete, pero perdió en los días siguientes a su viceministra de Hacienda Betty Sotelo, a quien había designado en febrero. Era la cuarta vez que la competente Sotelo pasaba por un despacho siempre proclive a la presión de abrir la billetera. Y aquí tenía varios frentes que además de Petroperú y Palacio incluyen al Congreso.
Lo del ministro Mucho es otra procesión. En los últimos días, según las fuentes del sector consultadas por CARETAS, ha sido presionado para cambiar a la viceministra de hidrocarburos, Iris Marleni Cárdenas, por Enrique Bisetti, que ya ocupó ese cargo durante el 2021, durante el caótico gobierno de Pedro Castillo, y entre diciembre de 2022 y mayo de 2023, con Vera como ministro. Esa vez Bisetti renunció cuando se conoció que omitió en su declaración jurada haber sido un cercano asesor de Hugo Chávez, el recordado gerente de Petroperú que terminó preso.
Bisetti, según se conoce en el sector, es un influyente personaje en el círculo de Vera y Pedro Chira, expresidente de Petroperú. Es un círculo de influencia en Boluarte, que tiene entre sus asesores a César Sandoval, quien fuera jefe de gabinete de asesores de Vera cuando fue ministro.
Esta delicada situación fue antecedida por el cambio de cuatro ministros. El excanciller Javier González-Olaechea era la otra estrella del gobierno en el firmamento de la derecha. Un Stark en Torre Tagle. Su tendencia ultraconservadora parecía bajo el control de las apariencias diplomáticas y su posición frente al fraude en Venezuela fue muy celebrada entre estos sectores. Pero el exministro iba por las embajadas quemando puentes. Quienes presenciaron lo de Canadá saben que fue agotador y contraproducente, pues nada menos emplazó al anfitrión por sumarse a la preocupación de su gobierno por el proyecto de ley anti ONG. En la de Francia alabó a Petain y en la de la Unión Europea reclamó que el bloque recupere sus originarios valores cristianos. Similar intervención protagonizó en la embajada de Italia y en la de Estados Unidos pidieron por adelantado su discurso. En esa celebración del 4 de julio no pudo asistir por estar de viaje y en su reemplazo fue el titular de Trabajo, Daniel Maurate.
Resultaba evidente que un gobierno tan débil como este no podía incendiar sus relaciones con embajadas clave. Como su sorpresivo sucesor designó al diplomático Elmer Schialer, cercano a la excanciller Ana Cecilia Gervasi, trágicamente fallecida la semana pasada en su departamento de Miraflores, cuando preparaba su retorno a la embajada en Ginebra, que encabezaba.
Hania Pérez de Cuéllar, mientras tanto, esperaba pasar del MTC a Vivienda, adonde reemplazaría a Pérez- Reyes, que a su vez estaba destinado al MEF en lugar de Arista. De allí su gran enojo en las últimas horas antes del cambio. Pérez de Cuéllar había sido una comprometida escudera de Boluarte. Así son a veces los cambios de gabinetes en el Perú. Se hieren sentimientos y tambalean lealtades.
Leyendas:
La presidenta Dina Boluarte participó en el acto de llegada del buque portacontenedores Fullerton en el puerto del Callao.
Rómulo Mucho enfrenta no solo la incertidumbre por Petroperú sino también la ofensiva del círculo que integran, entre otros, Óscar Vera y Enrique Bisetti (izquierda).
Oliver Stark, expresidente de Petroperú, puso contra las cuerdas a Boluarte y le pidió la renuncia. Abajo, viceministra de Hidrocarburos Iris Marleni Cárdenas.
El Gobierno Regional de Arequipa (GORE Arequipa) encabezado por Rohel Sánchez ha demostrado su compromiso con la ciencia, tecnología e innovación (CTI) para impulsar el desarrollo de la región. A través de la Gerencia Regional de CTI, creada mediante la Ordenanza N° 496 -2023 se busca incorporar integralmente la CTI en el territorio regional integrando diversas disciplinas y sectores productivos, fortaleciendo la competitividad regional. Al frente de esta gerencia se encuentra Irina Salazar.
Entre los proyectos más destacados está la Planta de Hidrógeno Verde, que producirá 20 000 toneladas de hidrógeno al año, con una inversión de 2500 millones de dólares, generando 1600 empleos durante la construcción y 500 empleos permanentes. El Parque Tecnológico Digital en Cay-ma, con una inversión de 30 millones de soles, proporcionará infraestructura para más de 35 empresas tecnológicas, fomentando la innovación regional. Por su parte, el Parque Tecnológico Industrial Carbono Neutral, con una inversión estimada de 30 000 millones de dólares, impulsará la producción de energías limpias y tecnologías sostenibles en Majes Pedregal.

Además, la Gerencia de CTI ha logrado atraer inversiones significativas en energías renovables por más de 5.5 billones de dólares. Sin embargo, enfrenta desafíos como la inclusión de competencias nacionales en aspectos de Innovación dentro del invierte.pe, burocratización de la gestión administrativa, y el desconocimiento sobre CTI en algunos sectores.
A pesar de los desafíos, los avances logrados hasta ahora son un claro indicio del potencial que tiene la región para liderar el futuro del Perú en términos de ciencia, tecnología e innovación.
De cara al futuro, la Gerencia busca consolidar estos proyectos, posicionando a Arequipa como un referente en innovación tecnológica y sostenibilidad para 2032, generando empleo y mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
El GORE Arequipa, a través de su Gerencia de CTI, está liderando una transformación significativa en la región, impulsando proyectos innovadores que no solo fortalecerán la economía local, sino que también posicionarán a Arequipa como un referente en innovación tecnológica y sostenibilidad en el ámbito nacional e internacional.
En una mañana de invierno extrañamente brillante en Lima, el sol cae tenuemente sobre La Crepera, un local escondido de waffles al que suelen acudir jóvenes de la comunidad de K-pop. Este es el lugar donde las chicas de BlingOne decidieron compartir sus vivencias. Kenny, Abigail y Rubí, tres nombres que hoy resuenan en dos continentes, juegan curiosamente con sus aperitivos y con sus nombres, bromeando e intercambiando identidades por pura diversión. Es un gesto trivial que no pudieron mantener porque les venció la risa, pero quizás revela el juego más grande en el que se han embarcado: el ser idols de un mundo donde el maquillaje y los movimientos sincronizados son solo la punta del iceberg.
Todo comenzó en 2023, cuando el World K-Pop Center anunció el proyecto CLICK THE STAR. La misión era monumental: crear 32 grupos de chicas en 32 países. Perú, como suele suceder en historias encantadoramente improbables, fue el primer país elegido. De entre 5000 chicas peruanas, emergieron ellas, Kenny (23), Abigail (21) y Rubí (20), brillantes y listas para representar a su país, aunque aún no se conocían entre sí. “Nos conocimos recién en la semifinal, en el Parque de las Aguas”, comenta Kenny, líder del grupo, como si el destino hubiera jugado un rol preciso en su encuentro.
Con seis meses de entrenamiento en Corea, todo cambiaría. El 27 de junio de 2024 debutaron oficialmente con su single Kiss & Call. Mientras las cámaras capturaban sus impecables movimientos, estas tres jóvenes peruanas entraban en el laberinto del K-pop, donde cada paso es meticulosamente coreografiado y cada sonrisa debe calcularse con exactitud milimétrica.



Una Odisea de Audiciones
Es fácil imaginar la escena en la semifinal en el Parque de las Aguas, y entre coreografías, cantos y rap, nerviosismo, miradas furtivas y vestidos coloridos, Kenny y Abigail recuerdan haber intercambiado halagos. “Me gusta tu vestido”, recuerda Abigail haber dicho, mientras Kenny, en lo que más tarde se revelaría como su mood, respondió de una manera sobria. Era el inicio de una relación que se consolidaría en la final, frente a un jurado coreano.
El destino, o como prefieren llamarlo, la suerte, decidió que ellas tres viajarían a Corea. Pero no todo fue fácil. “No teníamos pasaporte”, cuenta Kenny, recordando el drama de sacar una cita en Migraciones. De alguna manera, y con algo de ayuda divina, consiguieron citas de último minuto en Comas. El viaje estaba asegurado, y lo que vino después fue pura magia… o quizás no.
Corea: el sueño hecho realidad (o algo parecido)
Era de esperarse que Corea no es como se ve en los K dramas. Fuera del mundo del entretenimiento, se sabe que es un país lleno de reglas sociales y jerarquías diferentes a nuestro país. Al llegar, Kenny tuvo su primer choque con la realidad cuando le cortaron su larga cabellera hasta el cuello. “No me consultaron, simplemente lo hicieron”, cuenta mientras come su waffle, una metáfora visual de cómo la industria del K-pop, con su pulida maquinaria, consume y transforma todo a su paso. Abigail, por su parte, recuerda el día en que le cortaron el flequillo sin previo aviso, un acto que, en cualquier otro contexto, podría haber desatado una pequeña revolución.
La rutina diaria era tan estructurada como las coreografías que practicaban sin descanso. “Entrenábamos de 9 de la mañana a 9 de la noche”, comenta Rubí. Se adentraron en un régimen de baile, canto y etiqueta social. Aprendieron a inclinarse ante todos, a sonreír con precisión y a caminar entre escenarios con la misma gracia que los ídolos que admiraban desde pequeñas.
No estuvieron libres de los sermones del equipo con el que trabajaron, recordando entre risas que las tildaron como “malcriadas” al contestar a sus mayores. “El profesor me preguntó por qué le respondí y le dije porque me estoy defendiendo”, recuerda Abigail.

Las Primeras Idols Latinas
Cuando su primer sencillo, Kiss & Call, salió al aire, los relojes de dos mundos –Perú y Corea– marcaron el mismo compás por un breve momento. Las chicas se habían convertido en las primeras idols latinas del K-pop. No había manual para lo que venía después.
Al llegar al aeropuerto de Lima tras su debut en Corea, se encontraron con algo que ninguna de ellas esperaba: una multitud. Fans, cámaras y periodistas esperaban ansiosos a las primeras estrellas peruanas del K-pop. “Estábamos desarregladas, después de dos días en el avión”, recuerda Rubí con una sonrisa. Pero el cariño del público superó cualquier preocupación estética.
La presentación en The Show, un importante programa coreano, fue vista por 145 mil personas. “¿Nosotras? ¿En The Show? ¡Increíble!”, exclama frenéticamente Abigail, recordando cómo los comentarios se acumulaban en las redes sociales, destacando lo “exóticas” que lucían.
¿Y Ahora Qué Sigue?
Con casi medio millón de vistas en YouTube y una base de fans que sigue creciendo, el grupo está planeando su próximo paso. «Queremos seguir promocionando Kiss & Call y lanzar más música pronto”, comenta Kenny. Por ahora, están en Perú, haciendo presentaciones y disfrutando de la atención que tanto esfuerzo les ha costado. Sin embargo, el horizonte apunta a Asia, donde posiblemente visiten China y sigan siendo parte del gran proyecto BlingOne, expandiendo su legado en el continente que las acogió.
Este grupo es un ejemplo de cómo las fronteras no son impedimento para que los sueños más extraños puedan hacerse realidad, siempre y cuando estés dispuesto a dejar que te corten el flequillo sin preguntar. (Marce Rosales)
Leyendas:
Las chicas de BlingOne fueron escogidas entre más de cinco mil participantes.
Jóvenes viajaron a Corea para entrenarse durante 7 meses.
Kenny, Abigail y Rubí son las primeras idols latinoamericanas.
A pesar de las barreras culturales, lograron cumplir su sueño.
BlingOne y su mánager Park Sang Eun.
Exministro del Interior, Vicente Romero, asume la Gerencia de Seguridad Ciudadana de Surco
La Municipalidad de Santiago de Surco ha designado al General en retiro Vicente Romero Fernández como nuevo Gerente de Seguridad Ciudadana. Con una destacada trayectoria como exdirector de la Policía Nacional del Perú y exministro del Interior en dos ocasiones, Romero liderará una renovada estrategia de seguridad ciudadana para el bienestar en el distrito
Romero, experto en gestión pública y orden interno, asume este reto para reforzar las medidas de seguridad en la comunidad surcana. Está designación forma parte del compromiso de la Municipalidad de Surco para preservar la tranquilidad y bienestar de sus vecinos.
La nueva estrategia incluye programas y acciones coordinadas para enfrentar los desafíos actuales en materia de seguridad ciudadana.
Además, cabe indicar que la actual gestión liderada por Carlos Bruce creó el Grupo Especial Motorizado (GEM), lo cual refuerza nuestra capacidad de respuesta y disuasión en zonas críticas.
Asimismo, el municipio actualmente cuenta con más de 100 motocicletas que refuerzan el patrullaje en el distrito y se viene construyendo el Centro de Video Vigilancia más moderno del país con la compra de más de 800 cámaras, lo cual incrementaría a 1540 cámaras en Surco.
La comuna también ha puesta a disposición de los vecinos el aplicativo “Alerta Surco”, el cual ha demostrado ser una herramienta eficaz, con más de 50,000 personas registradas y más de 39,000 atenciones realizadas hasta la fecha.
Además, contamos con 100 autos para el patrullaje del serenazgo y todas las acciones se realizan en coordinación con la Policía y la Municipalidad de Surco.
Con estas acciones y otras más, Surco reafirma su compromiso por luchar contra la inseguridad ciudadana en el distrito.
Un mototaxista que transitaba en horas de la madrugada del miércoles 18, por la avenida Los Defensores del Morro, halló un cuerpo en llamas a inmediaciones de los Pantanos de Villa en el distrito de Chorrillos.
El mototaxista que trabajaba en la zona se mostró nervioso al encontrar los restos aún encendido por las llamas y dio aviso a las autoridades. De acuerdo a los primeros reportes el cuerpo calcinado, se encontraba con las manos levantadas.
Hasta el lugar de los hechos de hizo personal policial de la delegación Mateo Pumacahua quienes colocaron un perímetro a inmediaciones de la escena del crimen, para que los peritos de criminalística y miembros de la Fiscalía inicien las diligencias del caso.
Horas después el cuerpo fue trasladado a la Morgue Central de Lima para la autopsia de ley y poder determinar la identidad de la víctima y las causas detrás de este crimen.