MARCAHUASI Y EL BOSQUE DE PIEDRAS (LIMA)
A solo cuatro horas de Lima, en la sierra de Huarochirí, Marcahuasi se alza como una meseta mística a más de 4000 m s.n.m., famosa por sus formaciones rocosas con siluetas que evocan rostros humanos, animales y figuras legendarias. Este lugar no solo ofrece caminatas exigentes y vistas espectaculares, sino también una energía particular que atrae a quienes buscan experiencias introspectivas. Ideal para acampar, desconectarse del ritmo urbano y contemplar cielos estrellados en silencio absoluto.

CHACAS Y LOS ARTESANOS DON BOSCO (ÁNCASH)
Ubicado en la provincia de Asunción, al este de la Cordillera Blanca, Chacas conserva una arquitectura andina con fuerte herencia colonial. Pero lo que lo vuelve especial es su Escuela Taller Don Bosco, donde jóvenes artesanos se forman desde hace más de cuatro décadas en carpintería, escultura y vitrales con una calidad que ha ganado prestigio internacional. Semana Santa aquí se vive entre el recogimiento religioso y la admiración por el arte sacro, en un entorno rodeado de montañas.


HUANCAYA Y SUS ESPEJOS DE AGUA (LIMA)
En el corazón de la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas, Huancaya deslumbra por su red de lagunas, cascadas escalonadas y ríos de agua turquesa. A siete horas de Lima, este paraíso natural es perfecto para quienes buscan aventura sin renunciar a la contemplación. Durante la Semana Santa, los afluentes están en su máximo esplendor, ofreciendo postales únicas. El pueblo, con sus calles empedradas y ritmo pausado, permite al visitante experimentar una desconexión real.

LARAOS Y SUS ANDENES MILENARIOS (LIMA)
También en Yauyos, pero menos frecuentado que Huancaya, Laraos es un destino que sorprende con su sistema de andenes preincaicos aún en uso. A más de 3600 m s.n.m., esta comunidad campesina conserva no solo una impresionante arquitectura agrícola, sino también una fuerte identidad cultural. Los visitantes pueden caminar entre terrazas centenarias, participar en labores del campo y conocer costumbres que han resistido al tiempo. Un lugar que ofrece naturaleza, historia viva y hospitalidad.















