En una operación estratégica para cortar las comunicaciones de organizaciones criminales, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MINJUSDH) trasladó a 55 internos de alta peligrosidad al pabellón de máxima seguridad del penal Ancón I. La medida busca frenar la dirección de actividades delictivas desde las cárceles, especialmente casos de extorsión y sicariato.
El operativo fue supervisado por el presidente de la República, José Jerí Oré, y el ministro de Justicia, Walter Martínez Laura, quienes destacaron que estos reclusos quedarán bajo el régimen más severo del sistema penitenciario peruano. Los internos provienen de penales donde se habían detectado focos de indisciplina: Trujillo (13), Piura (10), Chiclayo (10), Lima (20) y Cajamarca (2).
Régimen de aislamiento y control extremo
El ministro Martínez detalló que los trasladados estarán bajo estrictas medidas de seguridad para impedir que continúen operando sus redes criminales. Las visitas serán solo quincenales y exclusivamente mediante locutorios con vidrio, sin contacto físico. Asimismo, solo tendrán acceso a una hora diaria de patio bajo vigilancia permanente. Las celdas del pabellón de extrema seguridad no cuentan con conexión eléctrica ni mobiliario, con el fin de evitar cualquier posibilidad de ingreso o uso de tecnología. “Estamos reorganizando el sistema penitenciario enviando a los cabecillas a un régimen extremo. No permitiremos que se siga afectando la tranquilidad del país desde las cárceles”, afirmó.

Balance de traslados en el último año
El jefe del INPE, Iván Paredes Yataco, informó que durante el 2025 se realizaron 2,793 traslados a nivel nacional, de los cuales 707 respondieron exclusivamente a criterios de seguridad para prevenir motines y frenar delitos dirigidos desde prisión. Con estas acciones, el Gobierno busca recuperar el principio de autoridad y reducir el avance de la criminalidad organizada, especialmente en las regiones del norte del país.