Un operativo conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional permitió rescatar con vida a 33 trabajadores mineros que permanecían secuestrados dentro de la mina La Joya 24/25, ubicada en Pueblo Nuevo, en la provincia de Pataz, región La Libertad. La intervención estuvo a cargo del Comando Unificado Pataz (Cupaz), conformado por personal militar y agentes especializados.
La operación se desarrolló durante más de diez horas y se ejecutó luego de que sujetos armados irrumpieran violentamente en el campamento minero y tomaran como rehenes a decenas de trabajadores.
¿Cómo ocurrió el secuestro en la mina de Pataz?
La alerta fue emitida durante la tarde del 14 de mayo por la empresa Inversiones Mineras Gheraldin E.I.R.L., que informó el ingreso de hombres armados a las instalaciones de la mina.
Según el reporte oficial, los atacantes dispararon contra el personal y retuvieron a un grupo de obreros dentro del socavón. Tras recibir la información, el Comando Unificado Pataz movilizó unidades especializadas hacia la zona para iniciar las labores de rescate.
Las autoridades señalaron que el operativo fue diseñado evitando rutas de alta exposición para reducir riesgos y proteger la integridad de los trabajadores retenidos.
Así fue el operativo que permitió liberar a los mineros
Durante la intervención se registraron enfrentamientos y resistencia armada por parte de los sujetos involucrados. En una primera etapa, las fuerzas del orden lograron rescatar a 20 trabajadores.
Horas más tarde, el resto de mineros retenidos fue liberado, completando el rescate de las 33 personas secuestradas.
Las labores también contaron con apoyo de rondas campesinas, representantes de la empresa minera y autoridades locales. Los cuales ayudaron a restringir accesos y facilitar el despliegue de seguridad en la zona.
Un trabajador resultó herido durante el rescate
Las autoridades confirmaron que uno de los trabajadores sufrió una herida por impacto de bala durante los hechos.
El minero fue trasladado a un centro médico de la zona para recibir atención y, según el reporte oficial, se encuentra fuera de peligro.
El caso vuelve a poner en evidencia la compleja situación que enfrenta la provincia de Pataz, una zona marcada en los últimos años por conflictos vinculados a actividades ilegales y violencia asociada a la minería.