La definición del escenario para la multitudinaria misa que el papa León XIV celebrará durante su visita a Chiclayo entra en una nueva etapa. Pimentel ha sido planteado como una alternativa a las pampas de Reque, lugar que hasta ahora aparecía como la principal opción para congregar a los peregrinos. La propuesta surge mientras sobre el terreno de Reque pesa una advertencia de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) por la posible presencia de restos de municiones y otros pertrechos militares en el subsuelo.
La visita de León XIV al Perú está prevista del 11 al 17 de noviembre de 2026 e incluye Chiclayo, ciudad con la que el pontífice mantiene un vínculo especial por sus años de servicio pastoral. La Diócesis de Chiclayo confirmó que las pampas del Parque Industrial de Reque forman parte de los lugares previstos para las actividades de su visita, aunque la sede definitiva de la misa multitudinaria deberá quedar establecida tras las evaluaciones correspondientes.
La alerta de la FAP
La discusión sobre el escenario adquirió una nueva dimensión luego de que la FAP comunicara al Gobierno Regional de Lambayeque que las pampas de Reque fueron utilizadas en el pasado como polígono de tiro aéreo y terrestre.
Según la información difundida, la institución advirtió sobre la posibilidad de que permanezcan en el subsuelo pertrechos militares, restos de municiones o municiones sin detonar, cuya eventual presencia podría representar un riesgo para las personas que concurran al lugar.
Ante esta situación, la FAP recomendó que antes de realizar movimientos de tierra, ejecutar obras o concentrar personas se efectúe un rastreo técnico para detectar, identificar y retirar posibles artefactos explosivos y municiones sin detonar.
La advertencia adquiere especial relevancia por la dimensión prevista para la celebración. El Gobierno Regional de Lambayeque ha estimado que el acontecimiento podría convocar a más de un millón de fieles, entre visitantes nacionales y extranjeros.
Reque mantiene su candidatura para visita de León XIV
Pese a la alerta, el gobernador regional Jorge Pérez ha sostenido que el problema puede ser atendido y que el espacio destinado a la celebración no necesariamente coincide con las zonas identificadas como de riesgo.
Según explicó, el terreno comprende unas 3.000 hectáreas y se plantea utilizar una parte para la concentración de los fieles. Asimismo, señaló que el Ministerio de Defensa, a través del Ejército, viene realizando labores de limpieza y revisión del área.
El gobernador indicó que el sector donde se encontrarían los posibles remanentes explosivos no será utilizado y que se trabaja para habilitar el espacio destinado a la celebración.
La autoridad regional también señaló que una segunda comisión vinculada con la organización de la visita papal llegará a finales de agosto para evaluar los avances y las condiciones del terreno.
Ese análisis será determinante. La amplitud de las pampas de Reque constituye una de sus principales ventajas para una celebración de esta magnitud, pero la advertencia de la FAP introduce una exigencia adicional: demostrar técnicamente que el espacio elegido puede ser utilizado con las condiciones de seguridad requeridas.
Pimentel entra en escena
En ese escenario aparece Pimentel como una nueva alternativa.
El alcalde del distrito, Enrique Navarro, planteó que su jurisdicción sea considerada para albergar la misa del Santo Padre y sostuvo que cuenta con condiciones de acceso y un espacio que, según las autoridades locales, está preparado para recibir una actividad de esta magnitud.
“Pimentel tiene las condiciones, tenemos varias rutas de ingreso, tenemos en verdad todo preparado”, declaró el burgomaestre, según información difundida sobre su propuesta.
El planteamiento no significa que Pimentel haya sido escogido como sede. Se trata de una de las alternativas que serán evaluadas antes de adoptar una decisión definitiva.
El alcalde también recordó el vínculo del distrito con León XIV, quien desarrolló parte de su labor pastoral en Lambayeque. Pimentel cuenta, además, con una estatua dedicada al actual pontífice.
Una decisión con varios factores
La comparación entre ambos escenarios no se reduce al tamaño del terreno.
Reque ofrece una extensión considerable y desde junio ha sido presentado por las autoridades regionales como el espacio destinado a la misa multitudinaria. Incluso se habían previsto áreas para el escenario, accesos, estacionamientos y otros servicios necesarios para recibir a una concentración masiva.
Pero la advertencia de la FAP obliga a completar estudios y trabajos de seguridad antes de considerar despejada cualquier contingencia relacionada con el pasado militar del terreno.
Pimentel, en cambio, llega a esta etapa como una propuesta que sus autoridades presentan como habilitada y con varias rutas de acceso. Su incorporación a la evaluación abre una nueva posibilidad para una celebración que demandará una operación logística de gran escala.
La decisión final no corresponde exclusivamente a las autoridades distritales ni al Gobierno Regional. Deberá considerar las evaluaciones técnicas, logísticas y de seguridad relacionadas con la visita del pontífice.
El tiempo empieza a correr
La llegada de la segunda comisión encargada de evaluar los preparativos será un momento clave para definir el escenario. Mientras tanto, Lambayeque deberá avanzar en las condiciones necesarias para recibir a una cantidad de peregrinos que podría superar ampliamente el millón.
La visita de León XIV a Chiclayo tiene además un componente especial: el pontífice regresará a una ciudad donde ejerció parte importante de su trayectoria pastoral antes de ser elegido papa. La Diócesis de Chiclayo ha confirmado su llegada en noviembre y ha destacado el significado de este reencuentro con la comunidad que acompañó durante sus años de servicio.
Por ahora, Reque conserva el peso de haber sido el escenario inicialmente planteado, pero Pimentel ha ingresado a la discusión con una propuesta concreta. La pregunta ya no es solamente dónde cabe más gente, sino qué lugar puede ofrecer las mayores garantías para una celebración que reunirá a cientos de miles de personas alrededor del Papa.
La respuesta deberá surgir de las evaluaciones técnicas que se realicen en las próximas semanas. En una misa de esta dimensión, la capacidad del terreno importa. Pero la seguridad, mucho más.