El Megaoperativo ejecutado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos desplegó a más de 400 agentes en una intervención simultánea en centros juveniles del país, en un esfuerzo por reforzar la seguridad interna y frenar el ingreso de objetos prohibidos en estos espacios de rehabilitación.
La acción, liderada por el ministro Luis Jiménez Borra, tuvo como punto de supervisión el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, desde donde se monitoreó el desarrollo de las intervenciones a nivel nacional. El resultado no tardó en evidenciarse: armas punzocortantes, celulares y otros artículos ilegales fueron hallados en recintos de Piura, Trujillo y otras regiones.
El despliegue incluyó revisiones minuciosas en dormitorios, patios y ambientes comunes. No se trató de una inspección rutinaria, sino de una intervención de mayor alcance que busca recuperar el control en espacios donde la seguridad es clave para garantizar procesos reales de reinserción.
Megaoperativo pone bajo la lupa seguridad en centros juveniles
El Megaoperativo abarcó los nueve Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación del país, además del Anexo III del CJDR Lima. La intervención articuló a diversas entidades: el PRONACEJ, la Policía Nacional del Perú, el INPE, el Ministerio Público y el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios.
El contingente fue significativo: 147 agentes de seguridad, 216 policías, unidades caninas, personal penitenciario, fiscales y bomberos. En conjunto, ejecutaron una operación que dejó al descubierto la persistencia de elementos prohibidos dentro de estos establecimientos.
Los hallazgos —dos celulares en Piura, uno en Trujillo y armas blancas en distintos centros— refuerzan una preocupación recurrente: la fragilidad del control interno y la necesidad de intervenciones constantes.
El ministro Jiménez fue enfático en ese punto. Este Megaoperativo, explicó, no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia sostenida. La meta es clara: impedir que estos espacios se conviertan en focos de riesgo o en antesala de nuevas redes delictivas.
Entre control y rehabilitación
Más allá del decomiso de objetos, el mensaje del Ejecutivo apunta a un equilibrio complejo: seguridad sin perder de vista la rehabilitación. En ese marco, el sector Justicia insiste en fortalecer programas educativos y talleres productivos dirigidos a adolescentes en conflicto con la ley.
En Lima, la intervención se concentró en pabellones específicos como San Martín de Porres y Mahatma Gandhi, donde participaron policías, agentes de seguridad, personal canino y representantes del Ministerio Público.
Desde Piura, el director de PRONACEJ, Luis Vega, siguió el desarrollo del operativo y remarcó el objetivo de fondo: evitar que los internos sean captados por organizaciones criminales y garantizar condiciones mínimas para su reinserción.
El Megaoperativo, en ese sentido, no solo revela lo que ocurre dentro de los centros juveniles. También expone el reto pendiente del Estado: sostener el control sin descuidar el propósito original del sistema, que no es castigar, sino reinsertar.