Las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño se mantienen como uno de los desafíos más críticos de seguridad y gestión del riesgo de desastres en el Perú. Ante la recurrencia de lluvias intensas y crecidas de ríos, la investigación internacional "Furia de los Ríos" destaca un recurso estratégico habitualmente relegado por las autoridades: el conocimiento empírico de las comunidades ribereñas que han convivido históricamente con la dinámica de las cuencas.
El estudio, centrado en las zonas vulnerables de Piura y Catacaos —afectadas gravemente por el Niño Costero de 2017—, analiza la articulación entre la ciencia hidrológica y la memoria colectiva para medir con mayor exactitud el "tiempo de retardo". Este indicador técnico representa el intervalo crítico desde que inician las precipitaciones hasta que ocurre el desborde en áreas urbanas y agrícolas.
Según Martha Bell, investigadora de la PUCP, "las personas que viven junto a los ríos conocen con gran precisión cómo cambia el paisaje, los desbordes y cómo evoluciona una inundación" ante un fenómeno climatológico como el Niño Costero. "Ese conocimiento, complementado con la ciencia hidrológica, puede contribuir a mejorar la toma de decisiones y fortalecer las estrategias de prevención frente a futuros eventos extremos", señaló la especialista.
Gestión de riesgo y respuesta inmediata
Para la realización del estudio se realizó 130 entrevistas en profundidad realizadas a pobladores, autoridades y líderes locales. Uno de los hallazgos más alarmantes del informe revela que la ventana de tiempo disponible para reaccionar ante una crecida se ha reducido drásticamente en las últimas décadas.
La aceleración en el impacto del agua exige reestructurar de inmediato los planes de evacuación y desarrollar protocolos de emergencia más eficientes. Para mitigar los efectos de futuros desastres naturales en el Perú, el estudio propone cuatro recomendaciones clave:
- Institucionalizar el saber ancestral y comunitario dentro de las políticas públicas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd).
- Reforzar la coordinación interinstitucional entre los administradores de agua, los gobiernos locales y las brigadas de Defensa Civil.
- Transparentar los criterios técnicos utilizados en la construcción, intervención y mantenimiento de diques y defensas ribereñas.
- Diseñar sistemas de alerta temprana inclusivos, con lenguaje accesibles y adaptados a las dinámicas socioambientales de cada región.