El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) modificó el estado del sistema de alerta y activó la vigilancia de El Niño Costero, tras identificar un aumento en la probabilidad de que se registren condiciones cálidas débiles a lo largo de los próximos meses.
Según el último comunicado oficial, el cambio implica que el país podría enfrentar un evento de El Niño Costero de magnitud débil desde abril de 2026 y, al menos, hasta octubre del mismo año, escenario que obliga a reforzar las acciones de monitoreo y prevención.
¿Por qué se activó la vigilancia de El Niño Costero?
El ENFEN explicó que la decisión se sustenta en la evaluación de los modelos climáticos, los cuales muestran la persistencia de condiciones cálidas durante varios meses consecutivos.
Para la región del Pacífico central (zona Niño 3.4), se prevé una fase neutra entre enero y mayo de 2026, mientras que a partir de junio se espera el predominio de condiciones cálidas débiles, lo que refuerza la necesidad de un seguimiento constante del sistema climático.
Recomendaciones ante el nuevo estado de alerta
La activación de la vigilancia implica que las instituciones públicas y los tomadores de decisiones deben fortalecer las acciones de prevención y preparación, especialmente en las zonas vulnerables.
El ENFEN recomendó mantener un monitoreo permanente de los avisos meteorológicos y oceanográficos, así como de los pronósticos estacionales, para adoptar medidas oportunas ante posibles impactos.
Escenario climático previsto para los próximos meses
De acuerdo con el informe, las precipitaciones y caudales se mantendrían dentro de los valores normales en la costa norte y en la vertiente occidental andina norte. Sin embargo, marzo podría presentar condiciones superiores a lo habitual en la costa norte, lo que exige mayor vigilancia ante eventuales eventos extremos.
El ENFEN señaló que continuará informando de manera periódica sobre la evolución de las condiciones climáticas a través de sus canales oficiales.
¿Qué es el fenómeno El Niño y por qué es clave su monitoreo?
El fenómeno El Niño es una alteración climática de origen oceánico-atmosférico que se manifiesta en el océano Pacífico ecuatorial y afecta principalmente a la costa de América del Sur. Se caracteriza por un incremento anómalo de la temperatura superficial del mar, lo que altera los patrones de lluvias, vientos y corrientes marinas.
Sus efectos pueden incluir inundaciones, deslizamientos, daños a la infraestructura y afectaciones a sectores como la pesca y la agricultura, por lo que la vigilancia temprana resulta clave para la gestión del riesgo.
Advertencias sobre el verano de 2026
El meteorólogo Abraham Levy advirtió que el verano de 2026 podría complicarse hacia el final de la estación si se concreta un calentamiento anómalo del mar frente a la costa peruana.
No obstante, aclaró que la presencia de agua caliente no es suficiente para generar lluvias intensas, ya que se requiere una atmósfera inestable y una interacción sostenida entre el océano y el aire. Actualmente, los modelos no anticipan una activación abrupta del fenómeno, aunque el monitoreo seguirá siendo determinante en las próximas semanas.