La Fiscalía y la Policía Nacional del Perú iniciaron un operativo de allanamiento en simultáneo de 12 locales relacionados con la empresa Galaga. Este procedimiento se lleva a cabo en el contexto de las irregularidades registradas durante las elecciones generales del pasado 12 de abril.
Los efectivos buscan reunir pruebas sobre posibles manipulaciones y retrasos en el transporte del material electoral. Lo que ha generado caos en varios centros de votación de Lima Metropolitana.
Locales de Galaga en Lurín y San Juan de Lurigancho
Agentes de la Dirección Contra la Corrupción (Dircocor) y fiscales llegaron a Lurín y San Juan de Lurigancho para intervenir en los locales de la empresa Servicios Generales Galaga SAC. Esta empresa fue contratada por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para el transporte del material electoral en toda la capital.
Las diligencias se originan a raíz del desorden ocurrido el 12 de abril, cuando numerosos centros de votación no pudieron abrir a tiempo debido a la falta del material electoral adecuado.
Detalles del operativo
Inicialmente, el personal de seguridad en las instalaciones de Galaga impidió el acceso a los fiscales y a los agentes de policía, a pesar de presentar la orden judicial pertinente. Sin embargo, tras un breve intercambio, lograron ingresar sin contratiempos.
El objetivo principal es encontrar documentos, contratos y registros que aclaren la gestión logística del material electoral. Estas pruebas son fundamentales para esclarecer las irregularidades denunciadas.
Doce allanamientos en total
El operativo de este viernes incluye no solo los locales de Galaga, sino también los domicilios de otros implicados. Entre ellos se encuentran el exjefe de la ONPE, Piero Corvetto, el exgerente José Samamé Blas, y el subgerente de contrataciones Juan Phang. Además de otros funcionarios relacionados con la contratación de Galaga.
Es relevante mencionar que Piero Corvetto renunció a su cargo en la ONPE tras ser señalado como uno de los principales responsables del retraso en el envío del material electoral. Esta situación impidió que decenas de mesas de votación se instalaran según el plan inicial.