La investigación científica busca dar un nuevo salto en la Amazonía peruana: pasar de los laboratorios y centros de experimentación a las comunidades y unidades productivas que necesitan soluciones concretas. Esa será una de las principales apuestas de Carmen Rosa García Dávila, quien inicia un segundo periodo al frente del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente.
La agenda contempla la transferencia gratuita de alevinos de peces amazónicos, el desarrollo de tecnologías para diversificar la actividad piscícola, la recuperación de suelos afectados por la minería ilegal y los incendios forestales, así como la promoción de nuevos emprendimientos basados en el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.
La titular del IIAP, quien ya estuvo al frente de la institución entre 2021 y abril de 2026, sostiene que uno de los principales desafíos de esta nueva gestión será conseguir que los resultados de las investigaciones lleguen directamente a la población y puedan contribuir también al diseño de políticas públicas.
IIAP: cinco tecnologías para diversificar la piscicultura
Uno de los principales objetivos será transferir cinco nuevos paquetes tecnológicos para la reproducción y cultivo de especies amazónicas: doncella, palometa, mota punteada, lisa y carachama. La iniciativa busca ampliar las alternativas de producción acuícola y generar nuevas oportunidades económicas para los piscicultores de la selva.
La primera apuesta será la doncella. El IIAP ya dispone de tecnología para reproducir esta especie y criarla en cautiverio. Para promover su incorporación a las unidades productivas, García Dávila anunció la entrega gratuita de alevinos y asistencia técnica a los piscicultores de las diferentes regiones amazónicas que cuenten con las condiciones necesarias.
"El objetivo es contribuir a la diversificación de la oferta piscícola en la Amazonía peruana para la generación de nuevas cadenas productivas", señaló la funcionaria.
La estrategia apunta a que el conocimiento científico se traduzca en alternativas de producción y mayores oportunidades para las familias dedicadas a la acuicultura, una actividad con potencial para dinamizar las economías locales.
Recuperar los territorios afectados por actividades ilegales
La agenda ambiental tendrá como uno de sus principales frentes la recuperación de ecosistemas degradados. En Madre de Dios, el IIAP buscará ampliar la aplicación de tecnologías destinadas a recuperar la salud de los suelos afectados por la minería aurífera ilegal, una actividad que deja importantes impactos sobre los territorios amazónicos.
En Loreto, la institución continuará generando información y herramientas para restaurar áreas degradadas por la extracción de arena blanca. También promoverá sistemas agroforestales adaptados a las condiciones de las zonas inundables, con el propósito de impulsar actividades productivas compatibles con las características de estos ecosistemas.
A ello se suma el trabajo frente a los incendios forestales. La gestión reforzará las acciones de educación ambiental en colegios y comunidades para prevenir el uso inadecuado del fuego. En las zonas afectadas, se promoverá el empleo de esferas restauradoras y otras tecnologías orientadas a recuperar la cobertura vegetal y proteger los suelos frente al deterioro ocasionado por las lluvias.
Comunidades indígenas y conocimientos ancestrales
Otro componente de la nueva gestión será fortalecer el vínculo con las comunidades indígenas y recuperar conocimientos tradicionales que pueden contribuir al aprovechamiento sostenible de los recursos amazónicos.
Entre las líneas de trabajo figuran los Productos Alimenticios No Convencionales, que comprenden recursos y alternativas alimentarias con potencial para desarrollar nuevos emprendimientos. La intención es poner en valor especies y conocimientos locales, promoviendo oportunidades económicas sin comprometer la biodiversidad.
Esta agenda también plantea un desafío para la investigación pública: articular el conocimiento científico con las prácticas de las poblaciones que habitan la Amazonía. Para ello, el IIAP buscará que sus investigaciones sean comunicadas mediante un lenguaje claro y accesible, de modo que puedan ser aprovechadas por productores, organizaciones comunales y autoridades.
Nuevas sedes para ampliar la presencia del IIAP
La expansión territorial también forma parte de los objetivos institucionales. García Dávila informó que se retomarán las conversaciones con autoridades de Cusco para instalar una sede del IIAP en Echarate, distrito que podría convertirse en un punto estratégico para fortalecer la investigación y transferencia tecnológica en la zona.
Asimismo, señaló que Cajamarca y Pasco han solicitado contar con instalaciones del instituto para impulsar actividades vinculadas con la piscicultura, la agroforestería y el manejo de la biodiversidad.
El reto de esta segunda etapa será ampliar la presencia del IIAP y conseguir que sus investigaciones tengan una aplicación concreta en los territorios. La transferencia tecnológica, la recuperación ambiental y la generación de nuevos emprendimientos marcarán así una agenda que busca conectar la ciencia con las necesidades económicas y ambientales de la Amazonía peruana.