La cuenta regresiva comenzó mucho antes de que el Vaticano publique el programa oficial. En Lima, una misión técnica de la Santa Sede recorrió posibles escenarios, revisó protocolos y sostuvo reuniones reservadas con autoridades eclesiásticas y funcionarios del Estado. La visita del papa León XIV, prevista para noviembre, dejó de ser una expectativa para convertirse en una operación que involucra diplomacia, seguridad y una compleja logística nacional.
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