Escribe: Paulo Villacorta | Diego Val habla rápido, pero no transmite apuro. Mientras conversa, mezcla música con disciplina, crecimiento artístico con industria y paternidad con bienestar personal. Tiene 39 años y repite varias veces una idea: el presente importa más que cualquier otra cosa. “El ayer ya fue, el futuro es una ilusión y el día de hoy es lo que es”, dice. La frase aparece casi como una síntesis de la etapa que atraviesa actualmente. Ya no habla desde la ansiedad por llegar a algún lugar, sino desde alguien que parece haber aprendido a administrar mejor el tiempo, la carrera y la vida personal.
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