El Poder Judicial acordó que la Policía Nacional del Perú (PNP) traslade de manera inmediata a las personas detenidas en flagrancia hacia las unidades especializadas. La medida busca acelerar los juzgamientos y evitar que estos casos terminen en el sistema penal ordinario.
El acuerdo fue adoptado durante la tercera sesión del Consejo Nacional de Justicia Especializado en Flagrancia Delictiva, encabezada por la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, con participación de representantes de la Policía, el Ministerio Público y la Defensa Pública.
Flagrancia: solo 12.85% llega a las unidades
Según cifras del Registro Nacional de Detenidos y Sentenciados a Pena Privativa de Libertad Efectiva (Renadespple), hasta el 2 de noviembre se registraron 167.269 detenidos en el país durante 2026. De ese total, solo 21.502 (12.85%) fueron derivados a unidades de flagrancia.
En cambio, 145.767 personas (87.15%) terminaron en comisarías y fiscalías comunes, por lo que sus casos siguieron la vía ordinaria.
La diferencia también se refleja en los plazos: un proceso ordinario puede tomar entre 180 y 360 días, mientras que uno inmediato por flagrancia puede resolverse entre seis y doce días. Tello Gilardi señaló que algunas unidades han conseguido resolver casos en apenas dos días.
Sistema digital llegará a Arequipa
El consejo también acordó impulsar la implementación del Sistema Interoperable de Gestión de Flagrancia (Sigef) en la unidad especializada de Arequipa.
La herramienta permitirá compartir información y gestionar electrónicamente los casos entre las instituciones involucradas, con el objetivo de mejorar la coordinación y el seguimiento de los procesos.
Nueve unidades buscan fortalecerse
Otro acuerdo fue sustentar de manera conjunta ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) una demanda adicional de presupuesto para 2026.
La propuesta busca fortalecer nueve unidades piloto ubicadas en Lima Centro, Lima Sur, Callao, Puente Piedra-Ventanilla, Amazonas, San Martín, Puno, Madre de Dios y Loreto.
El objetivo es consolidarlas como modelos de atención para los casos de flagrancia. Para ello, será clave mejorar la articulación entre las instituciones y asegurar que la Policía derive oportunamente a los detenidos.